Entre amigos y vinos en Rioja Alavesa.

El viernes 3 de junio me cogí el coche y me escapé el fin de semana a la Rioja Alavesa donde había quedado con unos amigos para visitar la zona y asistir a una exposición de fotos del Rincón de Sele.

Rioja Alavesa

La verdad que no se cuál fue la excusa esta vez, si asistir a la exposición para conocer la zona, ir a La Rioja Alavesa para ver la exposición o si las dos cosas para ir a conocer a gente de la que tenía muchas ganas de hacerlo. Yo creo que me voy a quedar con esta última, porque además de estar con gente conocida como Sele, Rebeca o Pablo, he tenido la oportunidad de conocer en persona a Blai (Una vida en mil viajes), ya conocido por muchos de vosotros y al que me hizo enorme ilusión compartir este fin de semana con él. Y por supuesto a Carol (En el camino con Moonflower) y su compañero Sergio que han sido unos anfitriones de aupa. Estos de momento, pero en el fin de semana irían apareciendo más gente viajera…

Primeros encuentros en Labastida

El viernes llegué a Labastida a media tarde y Sele, Rebeca y Blai ya estaban en la pensión Jatorrena, que de pensión tiene bien poco ya que con la remodelación que han hecho últimamente, han dejado unas habitaciones bien confortables y modernas como para considerar al Jatorrena un buen hotel. Pero lo que sustenta el negocio del Jatorrena es su restaurante asador donde se puede degustar una excelente comida asada al sarmiento al más típico estilo Riojano.

Rioja Alavesa

Una de las habitaciones reformadas del Jatorrena.

La tarde premiaba y quedamos con Carol en el palacio de los Salazar, ahora convertido en la casa de cultura de Labastida y donde teníamos que ir preparando las cosas para la exposición y charla de Sele. Carol es la responsable de los servicios turísticos Thabuca y durante este fin de semana ha sido nuestra anfitriona que se ha encargado de que todo haya salido a pedir de boca, tanto la exposición y en general nuestra estancia en su tierra adoptiva.

La preparación de la sala tenía que ser rápida, pero la verdad que no llegamos con muchas ganas de trabajar y al final estuvimos más tiempo charlando que otra cosa. Al poco tiempo llegaron Pablo y Fran, amigos de Sele y ya de esta blogosfera, con el resto de fotografías y lo dejamos todo listo para que al día siguiente solo tuviéramos que colgarlas y abrir las puertas para que la gente fuera entrando.

Rioja Alavesa

Currando como los que más… ejem… Rebeca, Yo, Blai, Pablo y Fran viendo las fotos.

Y que mejor manera de acabar el día que poteando por los bares y degustando unas raciones en el Jatorrena que nos saciaron y relajaron el estómago para acostarnos a eso de las 12 de la noche.

Rioja Alavesa

Os aseguro que no quedó nada en la mesa.

A la mañana siguiente habíamos quedado a las diez con Carol para terminar de colocar las fotografías y dejar lista la sala para que la gente pudiera entrar y darse varias vueltas al mundo a través de las fotografía de Sele.

La verdad es que no entiendo mucho de fotografía, pero sin tener una cámara profesional, sólo una compacta con zoom como podemos tener cualquier otra persona, Sele ha conseguido con los colores y ángulos de sus fotografías, trasladarnos a todos hasta los lugares donde las hizo.

Pequeño ejemplo de fotografías expuestas de www.elrincondesele.com

Fin de semana en La Rioja Alavesa; Ruta eclesiástica por Labastida

Esa mañana, antes de abrir la exposición, Carol nos permitió a quienes quisiéramos hacer una pequeña ruta por Labastida, unirnos a un grupo guiado para conocer algo más de esta localidad. Evidentemente ni nos lo pensamos y nos acoplamos a la visita que comenzaría justo en la plaza de la paz, frente al palacio de los Salazar y el ayuntamiento.

Labastida, Rioja Alavesa

Plaza de la Paz con el Ayuntamiento y el palacio de los Salazar

En esta misma plaza se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción con un aspecto exterior monumental y sencillo pero que esconde en su interior un increíble retablo mayor de unas dimensiones tremendas y que deja boquiabierto nada más pisar el frío suelo del interior.

Rioja Alavesa. Retablo de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Labastida

El llamativo estilo barroco del retablo mayor viste el altar y es arropado por pequeños retablos en los laterales enmarcados con pinturas que simulan un escenario de teatro.

Labastida, La Rioja Alavesa

Salimos de la Iglesia y trepamos por las empinadas y estrechas calles hasta el punto más alto donde se encuentra el origen de Labastida. Sobre la cima del Cerro de la Mota se levantó en el medievo un templo-fortaleza al que suplió más adelante una iglesia románica de la que aún queda alguna estructura como la portada del costado meridional.

Rioja Alavesa. Ermita del Santo Cristo, Labastida

Ermita del Santo Cristo

Esta es la ermita del Santo Cristo que cuenta con la curiosa figura de un cristo a medio soltarse de la cruz y de la que hay una graciosa interpretación acerca de ello, parecida a la que hay del Cristo de la Vega en Toledo. Se dice que el cristo fue llamado ante el juez como testigo del amor entre un hombre y una mujer y este agacho la mano para posarla sobre la biblia y jurar, aunque otros cuentan que se soltó para dar un manotazo a quien pretendió a María. El caso es que esta imagen del cristo es muy curiosa y no hay muchas iguales.

Rioja Alavesa. Cristo de la Ermita del Santo Cristo

Normalmente esta ermita suele estar cerrada salvo que se visite con guía, pero aún así, subir hasta aquí merece la pena simplemente para ver las fabulosas vistas de Labastida y las tierras que la rodean llenas de viñedos.

Labastida, La Rioja Alavesa

vistas desde Labastida, La Rioja Alavesa

Labastida, La Rioja Alavesa

Pablo, Blai y yo

En el antiguo barrio medieval de el Olmo, donde se llevaba a cabo la vida cotidiana en aquella época, nos despedimos de nuestra guía porque se iban a visitar la misma bodega que nosotros visitaríamos al día siguiente con Carol, así que bajamos de nuevo hasta la casa de la cultura donde se habían quedado Sele y Rebeca esperando a la apertura de la exposición.

Exposición de fotos de viaje

Ya habían llegado María Luisa (simplemente de viaje) y Marcos (Me voy de viaje), dos zaragozanos que hace unos años se fueron a dar la vuelta al mundo cumpliendo el sueño de cualquier viajero. Son una pareja encantadora y que se les nota la vena aventurera nada más hablar con ellos, espontáneos y alegres como los que más. Junto a ellos también me encontré a la queridísima Nekane, nuestra amiga Vizcaína que nunca falla si los viajes se lo permiten. A Nekane tuve el gusto de conocerla en Madrid y coincidimos de nuevo en una escapada que hicimos a Cambridge y he de decir que siempre me alegra saber que la voy a ver. Simplemente desprende buen rollo por los cuatro costados.

La exposición había empezado y la gente fue entrando poco a poco. Sele se encontraba en su salsa describiendo una y otra foto a todo aquel que sentía curiosidad por el lugar. Sele de pocas palabras no es y con sus explicaciones hacía que volase la gente con casi todos sus sentidos hasta los lugares que mostraban las fotografías. Se le veía nervioso por la charla de la tarde, pero la verdad que entre todos, hicimos que pareciésemos una gran familia.

Exposición de fotos

Llegó el momento de potear un poco y a decir verdad… no lo dejamos de hacer prácticamente en todo el fin de semana. Menuda “jartá” a comer y a beber vinos y zuritos que nos dimos… Cualquier momento era bueno y es que si se viene a esta tierra es una cosa que no se debe dejar de hacer (aunque yo no lo dejo de hacer en ningún sitio…).

Rioja Alavesa.

Después de abrir boca con algunos pinchos nos fuimos a degustar unas chuletas al sarmiento que estaban para chuparse los dedos en una distendida comida que alargamos hasta una hora razonable. No podíamos entretenernos mucho puesto que la exposición seguía abierta y la gente iría viniendo poco a poco.

Rioja Alavesa.

Dios mio que pinta tienen…

Al poco de estar de nuevo en la casa de la cultura llegaron los organizadores de la charla que también hizo Sele y que tuvo lugar en Balmaseda hace ya unos meses. Mikel y Sheila se unieron al grupo y con algunas personas más fuimos tomando asiento para dar comienzo oficialmente a la charla-coloquio que Sele llamó “mochila y pasaporte”. A continuación os dejo los videos de las 2 horas que duró la tertulia por si alguien los quiere ver. En ella hablamos de temas tan dispares como los últimos viajes realizados, la importancia de la red hoy en día tanto a la hora de preparar un viaje o como medio de comunicación para promocionar una región y hasta de lugares y situaciones repugnantes y comprometedoras que nos hizo soltar más de una carcajada.

Vídeo 1

Vídeo 2

Vídeo 3

Tras algo más de dos horas de charla que se nos pasó volando dimos por concluida esta exposición y para no perder costumbre nos fuimos de nuevo a tomarla a lo largo de la calle del frontín cuyos edificios parecían echos de barro y brillaban como el oro cuando el sol de media tarde se reflejaba en sus fachadas.

Labastida, La Rioja Alavesa

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Visita a Laguardia

Para ese domingo teníamos pensado hacer una visita a la cercana localidad de Laguardia. Para mi toda esta región era nueva ya que lo más próximo que había estado del País Vasco fue cuando nos acercamos al pueblo de Ochate en el condado de Treviño que está en medio de la provincia de Álava pero que pertenece realmente a Burgos. El caso es que el paisaje me era familiar. Montañas, pueblos, carreteras, el campo ondulado… pero La Rioja Alavesa, como La Rioja propiamente dicha, tiene la característica mayor de que mires a donde mires, no se ve otra cosa que no sean viñas. Cientos y cientos de viñas en campos ondulados cortados a veces por una carretera como por la que íbamos en ese momento.

La Rioja Alavesa

En poco más de 20 minutos llegamos hasta los pies de la muralla habitada de Laguardia y comenzamos nuestra visita atravesando la puerta de carnicerías, la más moderna de las 5 que hay para acceder al interior de la histórica localidad, pese a que ya le pesan más de 500 años.

Laguardia, La Rioja Alavesa

Laguardia, La Rioja Alavesa

El interior amurallado de Laguardia me recordaba a las ciudades de la antigua república veneciana que pude ver a lo largo de la costa croata hace unos años. Casas de piedra de color ocre y calles vestidas de numerosos palacios te aseguran un paseo de lo más agradable sin tráfico rodado que moleste.

Laguardia, La Rioja Alavesa

Laguardia, La Rioja Alavesa

Laguardia, La Rioja Alavesa

Si te sales de las murallas por el lado contrario, seguro quedarás maravillado con las vistas de esta tierra, de infinitos campos de vid salpicados por caseríos y bodegas

Rioja Alavesa. Bodega Ysios

Bodega Ysios, diseñada por calatrava.

La Rioja Alavesa

La Rioja Alavesa

La Rioja Alavesa

Yo, Marcos, María Luisa, Nekane, Carol, Pablo, Blai, Sele, Rebeca y Fran

Rodeamos las murallas a través de El Collado, un paseo muy agradable entre jardines que nos llevaron directamente hasta la Iglesia de Santa María de los Reyes.

Rioja Alavesa.

Junto a esta iglesia se levanta solitaria la torre Abacial, que hasta hace bien poquito no se podía visitar. Hoy en día es el campanario de la Iglesia de Santa María, pero antaño funcionó como torre defensiva desde donde se podía y puede vigilar todo el campo cercano que rodea a Laguardia.

Rioja Alavesa. Torre Abacial, Laguardia

Rioja Alavesa. Torre Abacial, Laguardia

Torre Abacial, Laguardia

Todos junto a las campanas

Aprovechando que en unos momentos se iba a proceder a una misa en la Iglesia de Santa María (que luego por lo visto fue un funeral…), entramos por sus puertas donde nos descubrieron el maravilloso pórtico tallado en piedra del siglo XIV.

Rioja Alavesa. Pórtico de la Iglesia de Santa María, Laguardia

Si no te esperas ver nada tras las pequeñas puertas, la primera impresión es abrumadora porque no supones que tras la entrada esté tal semejante pórtico encerrado entre paredes. Lo tienen sin iluminar para sacarse unos cuartos, pero por solo 1€ se ilumina todo el pórtico descubriendo su espectacular policromía del siglo XVII.

Rioja Alavesa. Pórtico de la Iglesia de Santa María, Laguardia

Numerosas figuras adornan el arco gótico representando la vida de la Virgen. Recomiendo incluso echar dos euros para verlo mejor. Aquí os dejo un vídeo para que lo podáis ver.

El interior de la iglesia también es bonito, con altas columnas y un destacado retablo, obra de Juan Bazcardo en el siglo XVII, pero cuando has visto el pórtico que precede, ya no te sorprende nada más.

Rioja Alavesa. Iglesia de Santa María, Laguardia

Rioja Alavesa. Iglesia de Santa María, Laguardia

Junto a la iglesia quisimos inmortalizarnos al lado de la obra de Koko Rico “viajeros”. Dos mesas llenas con esculturas de bolsos, mochilas y numerosos calzados. Un lugar que sin duda nos agradó a todos por el afán viajero que nos une. Más de uno se cogería alguna de esas maletas y marcharía en ese momento a cualquier parte del mundo.

Rioja Alavesa. Monumento viajeros, Laguardia

Mi patria son mis zapatos… aunque estos podrían valer.

Rioja Alavesa. Monumento viajeros, Laguardia

Antes de volver a Labastida, donde habíamos quedado con Sergio, nos pasamos por la cercana localidad de Elciego para ver la llamativa estructura del hotel que pertenece a la bodega Marques de Riscal. Cuando se ve por primera vez llama mucho la atención y es inevitable emparejarlo con el museo Guggengheim de Bilbao. El arquitecto de ambos es Frank Gehry y en este edificio que teníamos frente a nosotros consiguió integrar curvas y colores en el paisaje rural sin perder la armonía del entorno.

Rioja Alavesa.

Rioja Alavesa. Bodega Marques de Riscal

Una de vinos en la bodega González Teso

Carol había programado para hoy que hiciéramos una visita a una de las bodegas que hay en Labastida y con ella nos fuimos hasta casi lo alto del Cerro de la Mota para ver la bodega González Teso.

Bodega González Teso, Gontes, Labastida

Ubicada en un callejón del barrio El Olmo, la puerta a la bodega nos daba paso a una sala donde Jesús nos estaba esperando para empezar la ruta guiada por su bodega. A través de varias estancias pudimos ver el proceso de elaboración de tan preciado líquido que ha sido la base económica durante siglos de esta parte de la península. Mientras nos enseñaban los depósitos donde se hace la fermentación, Jesús nos sacaba en un jarrón de arcilla distintos tipos de vino y con una clase rápida de cata, intentaba que notáramos los distintos sabores y olores que desprendía el vino.

Rioja Alavesa. Bodega González Teso, Gontes, Labastida

A mí me gusta el vino, pero os aseguro que no conseguía ligar lo que saboreaba con lo que nos decía Jesús. Nekane en cambio lo clavaba y nos demostró que podría dedicarse a esto de las catas.

Quizás la parte más llamativa de la visita a esta bodega son las galerías subterráneas del siglo XIII donde guardan las barricas para convertir el morapio en crianza.

Rioja Alavesa. Bodega González Teso, Gontes, Labastida

La verdad es que disfrutamos mucho de esta visita instructiva y la acabamos de la mejor forma posible. Picando algo y pasándolo con vino para que entrara mejor.

Rioja Alavesa. Bodega González Teso, Gontes, Labastida

Como podéis ver… no dejamos ni una miga.

Tanto vino y encima picando, en vez de quitarnos el hambre, lo que hizo fue darnos más, y nada más salir de la bodega nos fuimos de nuevo al Jatorrena.

Sele, Rebeca y Blai decidieron salir ya hacía Madrid y parar por el camino a comer algo, pero yo sinceramente, con los vinitos que habíamos tomado, lo que necesitaba era comer algo. Ellos tres se fueron pero quedamos el resto de comensales que nos situamos en una mesa en la planta baja del Asador. Allí volvimos a disfrutar de una comida exquisita y no muy ligera. Morcillas, ensalada, patatas a la riojana y costillas fueron lo que comimos hasta decir basta. A mí lo único que me hacía falta era tener una cama y dormirla, pero casi aguantando por no cerrar los ojos y tomando un café en la terraza todos juntos, pasé los últimos momentos con estos nuevos amigos a los que desde aquí les agradezco la compañía de este fin de semana y especialmente a Carol y Sergio por la organización de todo. Espero no tardar tiempo en pasarme de nuevo por la Rioja Alavesa para seguir poteando un poco…

Víctor del Pozo

Podéis leer también un relato más detallado en El rincón de Sele
Agradecimientos a Sele, Fran y Blai por la presta de algunas fotos para ilustrar el relato.

Quizás te interese...

Tagged , , , , . Bookmark the permalink.

12 Responses to Entre amigos y vinos en Rioja Alavesa.

  1. btc93 says:

    No me lo he podido leer com me hubiera gustado, pero ya sólo con las fotos y algunos comentarios me ha encantado, Víctor!

    Tenemos que repetir un finde así, sea dónde sea… Y si es en el extranjero, mejor que mejore eh!)

    En fin, que en cuanto termine la Selectividad (ya empieza mañana, qué nervios!) me vuelvo a pasar por aquí y me lo leo todo con más calma!

    Un fuerte abrazo amigo!

  2. marcis says:

    Un placer coincidir con vosotros. Gracias por “acogernos” en vuestro grupo!

  3. moonflower says:

    Victor, vaya chulo el post! Me ha encantado!! Qué bien lo pasamos! Como dice Blai, esto hay que repetirlo más veces!

    Ya nos lo hemos dicho varias veces en los últimos días, (que somos unos pesaos jejeje),pero fue un placerazo haceros de anfitriona y pasar el finde con todos vosotros. Lo pasé genial!

    Yo también espero que vuelvas pronto por aquí, para seguir poteando (que nos dejamos algunos bares de vivistar 😉 ) o lo que haga falta!

    Un besazo!

  4. Babyboom says:

    Veo que comida, bebida y buena compañía no te faltó!!!!! Muy chula la entrada. ;D

  5. M.C. says:

    Veo que lo pasasteis fatal!! jajajaja 😉 Haciendo turismo cultural y gastronómico! Cómo mola! Y además, en buena compañía! Qué envidiaaaa!!!
    Saludos

  6. ML says:

    Pedazo de post. Yo tengo otro preparado pero mucho más sencillito. Ya enlazaré el tuyo para quién quiera más detalles.
    Por cierto, ya hemos llevado el coche al taller y tenía usted razón. Si alguna vez necesitamos un citroen ya te llamaremos.
    ¡Que vaya bien la preparación del próximo destino! A ver si coincidimos otra vez y nos lo podéis contar en persona.

  7. victor says:

    Hola tocayo,

    Excelente el relato, nos has trasmitido a todos los que no hemos podido ir todas las experiencias vividas el fin de semana en Labastida y Laguardia, el éxito de la exposición y la posterior charla. Y cómo habéis tenido a una magnífica anfitriona, Carol.

    Un abrazo.

  8. Sele says:

    Una pasada tu post, Víctor. Por fín he podido leerlo entero y recordar un fin de semana increíble que compartimos con muy buena gente. Espero que haya más ocasiones para juntarnos, porque se ve que congeniamos de maravilla.

    Voy a tuitearlo de inmediato, porque vale mucho la pena estar “entre amigos y vinos en Rioja Alavesa” otra vez.

    Muchas gracias por venir, por escribirlo después, y por las veces que se repetirán.

    Sele

  9. Se ve que lo habéis pasado bien y que habéis comido mejor 😛 A ver si hacemos un finde en un lugar que no me caiga tan lejos, que luego la vuelta se hace cuesta arriba.
    Sele me ha inspirado, voy a empezar a imprimir mis mejores fotos… y lo que surja.
    Un saludo!

  10. fmanega says:

    Veo que lo pasasteis muy bien, lastima no haber podido incorporarme al grupo esta vez. La proxima no me la pierdo.

    Me alegra que pudieras hacer fotos en el portico de la iglesia de Santa Maria (Laguardia) y que llegarais hasta Elciego a ver las bodegas de Marques de Riscal. Se me quedaron pendientes cuando estuve por alli, asi que habra que volver… 🙂

    Un abrazo.

  11. Dany says:

    Hola Víctor,
    Se ve que hambre no pasasteis ese fin de semana.. bueno ni sed tampoco jajajaja. Me alegro que todo fuese estupendamente, a ver si me puedo apuntar a la próxima 🙂
    Saludos¡¡

  12. Victor says:

    Buenas compañeros! de estas hay que repetir alguna más… y a ser posible con mucha más gente!! Ya se irán hablando…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *