Que ver en Osaka en un día

Es cierto que cuando reservamos los vuelos a Japón por nuestra mente corría un leve pensamiento pesimista. Era el primer viaje de Vera lejos de casa. Era la primera vez que cogía un avión ¿Y si pasaba algo? Ni Eva ni yo sabemos hablar inglés, aunque si pasara algo no dudaríamos en utilizar todos los medios posibles para hacernos entender, eso lo teníamos claro… pero siempre te queda ese resquemor ahí hasta que no te ves envuelto en el viaje. Pero la duda que también teníamos era como iba a llevar Vera los vuelos. Tantas horas entre aeropuertos, escala y el largo trayecto de Estambul a Osaka. Pero finalmente nuestro buen presagio se cumplió y la niña lo llevó casi mejor que nosotros (ahí recostada en su cuna…). La verdad que, visto lo visto, sabemos que con Vera podríamos dar la vuelta al mundo sin problemas (al menos por ahora…).

Cuna de bebe en un avión

Como para no ir cómoda… Menuda envidia poder ir así en una avión jejeje.

Tras 20 horas después de nuestra salida de Madrid, el avión tomó tierra en el aeropuerto de Kansai situado en una isla artificial sacada de la nada en medio de la bahía de Osaka. Allí comprobamos la eficacia del país nipón, o mejor dicho, las ventajas de viajar con un bebé… En tan sólo 20 minutos habíamos salido del avión, pasado inmigración (sin esperar cola) y activado nuestra Japan Rail Pass de 14 días que habíamos reservado desde España. Con nuestro pase de trenes activo ya podíamos empezar a usar las líneas JR así que la utilizamos para acercarnos al centro de la ciudad y dirigirnos a nuestro hotel en Osaka.

Que ver en Osaka en un día

Como llegamos ya de noche, lo único que hicimos fue pasear un poco por los alrededores del hotel y tomar un primer contacto con el ambiente que se vivía por allí. La verdad que la zona, aunque con gente, no se veía muy animada. Más bien la animación se encontraba dentro de las numerosas salas de juego que había por la zona y de los bares que anunciaban a sus bellas y eróticas camareras. Pero no teníamos prisa para irnos a acostar. Para Vera eran tan sólo las 4 de la tarde aunque en realidad era hora de irse a dormir ya… al menos para ella. Pero con este cambio de horario a ver quién era el valiente que hacía dormir a la niña con el estado de ánimo que tenía, que parecía que sabía que estaba de viaje —su primer gran viaje— y quería aprovecharlo a tope. Pero la valiente —y paciente— fue Eva, su madre… que finalmente a eso de las 3 de la madrugada consiguió que cayera en su regazo. Y es que lo peor —si se puede llamar peor— fue la adaptación de la niña al nuevo horario costándole hasta dos días habituarse a él.

Por este motivo tampoco madrugamos en exceso al día siguiente y a una hora razonable nos pusimos en marcha para conocer pasear ese día por Osaka. No es mucho tiempo, pero con las pocas cosas que tenía apuntadas para ver en Osaka nos tenía que dar tiempo de sobra en tan sólo un día, aunque las distancias largas en esta ciudad corrían en nuestra contra ya que decidimos hacerlo casi todo andando.

Nota mental (y consejo personal): ¿Ir andando a los lugares turísticos en alguna ciudad japonesa? NO. No lo aconsejo porque las distancias son enormes y las ciudades japonesas no se caracterizan por ser bonitas —ni entretenidas—parar pasear. Todo lo contrario… Me resultaron de lo más normal (y feas) como para perder tiempo entre trayectos. De verdad. No hay nada interesante de un punto turístico a otro. Avenidas grandes, coches, edificios normales… “¡Anda mira! un parque”… Si… un parque normal. Creerme… coger un autobús, un metro… ¡Algo!

El edificio Abeno Harukas

Este edificio fue lo primero que vimos en Osaka (mentira… porque nos tiramos hora y media andando por calles insulsas hasta que decidimos coger el metro he ir allí directamente) y al final ni entramos. ¿Motivo? Las largas colas que había para poder subir a su mirador. El edificio se había inaugurado hacía tan sólo 2 meses y desde ese momento se había convertido en el edificio habitable (no estructura) más alto de Japón y por consecuencia una de las atracciones más populares que ver en Osaka a juzgar por la cantidad de gente que había.

Abeno Harukas, OsakaSe sitúa justo en frente de la estación Tennoji y nada más salir te lo encuentras de sopetón. Desde allí abajo no se puede apreciar bien su estructura, pero según te vas alejando te vas dando cuenta de cómo poco a poco y escalonadamente el edificio se eleva hasta los 300 metros donde se sitúa el mirador. El edificio en sí (todo acristalado) tampoco merece mucho la pena y no me pareció nada espectacular. El único aliciente era subir, pero no estábamos dispuestos a esperar horas para hacerlo…

Barrio de Shinsekai

Entre el anterior edificio y este peculiar barrio de Osaka tan sólo los separa el parque de Tennoji y se puede ir perfectamente andando. Shinsekai es lo que uno espera ver en una ciudad asiática. Una zona de vida en la calle repleta de carteles, tiendas, restaurantes, y en Japón particularmente, muchas salas de juego, sobre todo los famosos Pachinkos.

Shinsekai, Osaka

Shinsekai, Osaka

Son apenas unas pocas calles donde destaca sobre todo su famosa torre Tsūtenkaku convertida hoy en símbolo del progreso del barrio y de la ciudad de Osaka tras la II Guerra Mundial (Antes de este conflicto bélico y en este mismo lugar existió otra torre cuyo hierro fue fundido y reutilizado para armamento).

torre Tsūtenkaku, Shinsekai, OsakaDurante la posguerra y el comienzo de la Guerra Fría la fama del barrio decayó hasta ser considerado uno de los más peligrosos de Japón, pero paseando hoy en día por allí esa apreciación ya no se tiene. Los tiempos han cambiado y lo que era antes un barrio o pueblo a las afueras de Osaka hoy se puede considerar el centro de la ciudad (o al menos uno de los centros de la ciudad dada las dimensiones de la misma), aunque de lo poco que vimos en Osaka sí que este fue el barrio más estrafalario y decadente por el que paseamos y el que parece resistirse a los cambios del tiempo manteniendo su ambiente peculiar.

Dotonbori

Desde Shinsekai fuimos andando por Nipponbashi (el barrio de Osaka equivalente al Akihabara de Tokio) hasta Dotonbori, quizás el barrio más famoso de la ciudad y la zona comercial —junto con Namba que se encuentra al lado— por excelencia de Osaka.

Dotonbori, OsakaDotonbori

No es la única zona comercial. Hay miles. Pero sin duda nadie se va de la ciudad sin antes haber paseado por aquí tanto de día como de noche. Lugar de ocio donde los haya repleto de restaurantes, karaokes, tiendas y salas de juego.  Es el lugar donde luce el corredor de la marca de dulces Glico y donde podrás ver aún al mítico Kuidaore Taro, un muñeco robotizado que toca un tambor y viste de payaso que a mí me recordó a Wally pero que fácilmente podría pasar por el muñeco diabólico japonés (de verdad, que cosa más fea y que mal rollo me dio este muñeco). Fue la imagen de un restaurante ya cerrado hoy en día, pero como el muñeco gustó tanto, lo han mantenido en el barrio donde sigue causando furor entre los japoneses. Incluso tiene su propia tienda de productos al más puro estilo souvenir.

Kuidaore TaroDotonbori

Por la noche los neones confieren al barrio un ambiente increíble y sus calles están llenas de gente a cualquier hora (menos a las 6 de la mañana que ya explicaré porqué…).

DotonboriEl castillo de Osaka

Este castillo no era un lugar al que tuviéramos pensado ir ese día, pero sinceramente, acabamos hartos de tanta zona comercial (¡y era el primer día! y lo que nos quedaba en Japón…) que decidimos dedicar el resto de la tarde para ir a visitarlo. Fuimos andando desde Dotonbori hasta él pensando que por el camino veríamos algo interesante ¡Error! De camino no vimos absolutamente nada que mereciera la pena dedicar casi una hora andando.

Osaka

Que ciudades tan bonitas…

Construido a finales del siglo XVI, hoy este castillo luce esplendoroso (es realmente bonito…), aunque a lo largo de su vida ha sufrido la devastación de guerras y numerosos infortunios que lo hicieron arder en llamas.

Castillo de Osaka

Pero sin lugar a dudas, hoy es uno de los lugares más bonitos que ver en Osaka donde además podrás alejarte un poco del caótico tráfico y pasear tranquilamente por el amplio parque donde se ubica. Era ya tarde y el castillo propiamente dicho ya no estaba abierto —donde hay un museo en su interior—, pero pasear por los alrededores, ver las murallas rodeadas por un profundo foso y observar la delicada silueta del castillo fue lo mejor que hicimos en lo que llevábamos de día.

Castillo de Osaka

La noche en Osaka

Me habían dicho que la fiesta en Osaka estaba asegurada. Y no me extraña viendo el ambiente que hay en la ciudad y sobre todo en algunos barrios. Pero nosotros íbamos con Vera —a punto de cumplir 8 meses— y sabíamos de ante mano que mucha fiesta no íbamos a tener… eso seguro. Pero aun así, lo intentamos y para ello quedamos con el mejor anfitrión que podíamos tener en Osaka, David de “un español en Japón” que lleva viviendo en este país ya varios años.

Con él volvimos por la noche al barrio de Dotonbori y nos llevó a cenar a un restaurante para que probáramos cosas típicas del país, pero la frikada llegó después, cuando a Eva se le metió en la cabeza ir a un karaoke y David accedió con gusto ya que es un asiduo a estos lugares. Yo particularmente, a parte de la fama que tengan estos sitios en Japón y mi curiosidad por asistir a uno, no tenía gran interés en hacerlo, pero la verdad que estuvo curioso para terminar el día en Osaka. Los karaokes en Japón los tienes en todas partes. Por cada rincón en los barrios comerciales ves carteles para poder entrar a alguno. Nosotros fuimos a uno en Dotonbori y allí estuvimos una hora larga comprobando el estupendo japonés de Flapy y lo animada que estaba Vera viéndole. Nosotros, salvo una “Macarena” o la típica de “Doraimon”, no pudimos demostrar nuestras dotes de cantantes… si es que la tenemos.

Karaoke en Osaka

Este fue nuestro primer día de contacto con Japón. Quizás hubiera estado bien dedicar algo de tiempo a ver algún templo, pero me temía que a lo largo de los días tendríamos tiempo de ello y que quizás —o casi seguro— acabaría un poco saturado de lugares religiosos (aunque al final de lo que acabé saturado fue de zonas comerciales). Nos quedaron otras cosas por ver en Osaka, como por ejemplo el edificio Umeda Sky Building, pero creo que como toma de contacto y para pasar un día en la ciudad estuvo bastante bien lo que hicimos (además que no dio tiempo a más…). Al día siguiente, tras las dos noches en Osaka, saldríamos hacia Hiroshima y Miyajima donde os adelanto que fue uno de los lugares más bonitos que vimos en Japón.




Víctor del Pozo

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21 Responses to Que ver en Osaka en un día

  1. La verdad es que las distancias pueden sermuy grandes, y según a que lugar vayas es aconsejable el transporte público.
    Pero por ejemplo, Kyoto como ciudad si que me gustó pasearla, la encontré diferente a Osaka y Tokyo.

    Que campeona la peque!! y ya ves que Japón es un país que suele poner facilidades a viajar con niños 😉

    Con ganas de leer vuestro día en Miyajima! me encantó!.

    un saludo.

    • Víctor says:

      Pues si, la verdad que Kyoto me resultó mucho más agradable. Allí nos perdimos varias veces por lugares no turísticos y tenía otro ambiente… Es ese encanto entre pueblo y ciudad…

      Para el artículo de Miyajima tendremos que esperar.. que voy a publicar antes uno de Hiroshima, pero bueno… todo llega jejejeje

  2. Mayte says:

    No se la edad que teneís vosotros,la primera vez que monté a Izan en avión fue para visitar Londres, y aunque es muchisimo mas cerca que Japon las dudas los miedos los teníamos, tampoco sabemos ni papa de ingles…….

    Ahora Izan tiene 12 años y duele dejarle con la abuela para nuestro viaje a Noruega, pero empieza 1º de la ESO y él no quiere venir por ese motivo, y los profesores me han dicho que no es recomendable……..pero me llevo a Ayla,……..tampoco es su primer viaje en avión………..

    Sigo leyendo

    • Víctor says:

      Pues Mayte… yo tengo 35 y Eva 32 y los miedos cuando haces algo por primera vez los tienes, y sobre todo cuando metes de por medio a tu hijo y más siendo un bebé aún. Yo si la niña quiere se vendrá con nosotros a todos los viajes, pero claro… ya con una edad ellos podrán decidir si vienen o no siempre y cuando no nos fallen las abuelas o familiares para quedarse con ellos jejejeje. Lo de perderse una semana de cole al principio… pues yo personalmente no creo que haya mayor problema, pero ahí cada padre decide.

      Un saludo!

      • Mayte says:

        La primera semana para mi no reviste importancia, de echo en 5º y 6º de primaria sí que lo saque del cole con el beneplacito de la profe, pero ahora pasaba al intituto, y la misma profe que no puso problemas para 5º y 6º cuando le comente lo de Noruega me aconsejó que no me lo llevara,……….

        Vengo a darte las gracias, al leer tu diario me dí cuenta que podria ir de oslo a Stavanger y de alli haciendo el tìpico recorrido hasta Geiranger y vuelta a Oslo

        • Víctor says:

          Bueno.. la verdad que ya con una edad tampoco hay problema que no se vaya de viaje con vosotros.

          El recorrido que dices en Noruega es exactamente el mismo que hicimos nosotros pero del revés. El último día es mucho coche, pero se hace perfectamente.

  3. Elena says:

    Qué delicia de viaje !!!!! y que valientes ir con la peque. Espero con ansiedad cada uno de los viajes que hacen.
    un abrazo desde Colombia

    • Víctor says:

      Gracias Elena! Pues espero que venga más viajes. Ahora iremos a EEUU, pero para publicar ese viaje aún tengo que terminar este de Japón y el de Italia… pero poco a poco jejejeje…

      Un saludo!

  4. Anda que Vera se ha portado como una campeona, como para quejarse.

    Tremendo como está el edificio Abeno Harukas, allí estaba nuestro apartamento en Osaka, y cuando estuvimos aún estaba en obras. En mi caso es que soy demasiado fan de Japón, a mi hasta las simples calles con los cables colgando de la luz, me gustan, por lo que nos hinchamos a caminar jaja

    No está mal el primer parteo por Osaka 🙂

    • Víctor says:

      Pues si.. el edificio está terminadito y lleno de gente. Fue una lástima no subir porque nos habíamos decantado por ese edificio en vez del Umeda Sky Building y al final no subimos a ninguno.. pero es que si nos quedamos esperando seguro que no hubiéramos podido ir ni al castillo por la tarde… De todas formas ya subimos a lugares altos en Japón… En Tokyo me hinché a subir!

  5. Mayte says:

    Que bonitoel Castillo de Osaka,…….

    Desde luego Vera una campeona, a los niños lo que les gusts estar donde esten sus padres, disfrutar de ella, llegara el momento en el que partira sola

  6. Sandra says:

    Menudo viaje! Y menuda campeona está hecha Vera! Ahora que, si yo pudiera volar en una cunita como la suya, seguro que al llegar a mis destinos también estaría fresca como una rosa y no querría ir a dormir.

    • Víctor says:

      No veas tu que a gusto que iba la jodia!! jejejeje… La verdad que hubo suerte porque fue de noche el vuelo. Veremos este de EEUU que nos comemos todo el día jejejejeje…

  7. Mari Carmen says:

    Me ha quedado claro que nada de ponerse a andar sin más que las ciudades son muy grandes!! algo parecido sentí en Estados Unidos. Parece que en el mapa los sitios están cerca, pero luego resulta que hay una gran pateada!!!

    • Víctor says:

      Pues si… Además que no encontré las ciudades tan atractivas como para tirarte andando una hora sin rumbo fijo. Sólo en los lugares mas céntricos, pero el resto de lo mas normal… Bueno… De todas formas ya me dirás tu cuando vuelvas.

      Para USA tomo nota yo también… Que no creo que lleve el pie muy bien como para andar kilómetros…

      Saludos!!!

  8. Pingback: Itinerario básico en Japón - Un español en Japón

  9. Norma Lucrecia Guerrero says:

    Muy bueno y muy orientativo tu blog. Gracias por compartirlo y ayudarnos a realizar el nuestro. me voy en marzo 2016 con mi nieto (tengo 72 “pirulos” como decimos en Argentina)

  10. Maxi says:

    Muy buen resumen!! me voy en abril de 2016 con mi novia y nos sirvio de mucho leer tu blog!!!

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