Que ver en Vilna. Descubriendo la capital de Lituania

Desde Šiauliai donde está situada la colina de las cruces hasta la capital de Lituania Vilna hay poco más de 200 kilómetros. El trayecto se realiza prácticamente todo el rato a través de una perfecta autovía que hace imposible perderse hasta llegar. Otra cosa era encontrar el hostal que teníamos reservado en la ciudad. Era el Center Stay Hostel, situado a las puertas del casco histórico, pero aún así nos costó un triunfo encontrarlo por culpa del GPS, las calles cortadas y nuestra poca idea de la ciudad (pero el alojamiento es recomendable y muy bien situado). La verdad es que cuando llegué a Vilna sólo sabía cuatro cosas de ella. Que su casco histórico es uno de los más grandes de toda Europa —si no el que más—, su catedral de estilo neoclásico con su campanario separado, la famosa imagen de la iglesia de Santa Ana y su curioso distrito de Užupis.

Que ver en Vilna; recorriendo el casco histórico de la ciudad

Lo primero que hicimos tras encontrar el hostal fue ir a comer, y tras ello nos pusimos a recorrer el centro histórico sin mucha intención de ver nada en concreto ya que íbamos a estar el día siguiente completo allí y a esa tarde ya no la quedaban muchas horas de sol. Con ese simple paseo de esa tarde nos dimos cuenta rápidamente que a esta ciudad lo que no le faltan son iglesias. Las tienes por todas partes y en cada esquina, pequeñas y grandes, la mayoría de ellas con un estilo barroco.

Iglesia de San Paraskeva, Vilna, Vilnius

El casco histórico de Vilna pertenece a la lista de Patrimonio de la Humanidad por su gran aglomeración de edificios históricos y por los diferentes estilos en los que se construyeron. Cierto es que el barroco es el más predominante, pero en la ciudad podremos encontrar edificios góticos, neoclásicos, renacentistas o como la iglesia de San Paraskeva que aparece en esta foto, neobizantino.

Vilna —o Vilnius— es prácticamente una ciudad desconocida en Europa. Muchos no sabrían ni tan siquiera situarla en un mapa de Lituania (me incluyo yo antes de visitar el país). Como a casi todas las ciudades de la antigua Unión Soviética, salvo las más famosas, el turismo no empezó a llegar a la ciudad hasta casi el siglo XXI, y la verdad que nunca lo ha hecho de forma masiva. Nosotros la íbamos a dar una oportunidad para que nos sorprendiera. De recorrer su casco histórico tranquilamente descubriendo sus encantos poco a poco. La perspectiva de una ciudad depende mucho de los gustos de cada uno, y a mi particularmente Vilna me gustó, pero a la mayoría del grupo que fuimos no le entusiasmó demasiado.

Puerta de la Aurora, Vilna, Vilnius

Vista desde la puerta de nuestro albergue de la puerta de la Aurora, acceso sur del casco histórico de Vilna.

Comenzamos por la mañana nuestra ruta por la ciudad a escasos metros de nuestro albergue, entrando al casco histórico de Vilna por la puerta de la Aurora, una de los antiguos accesos que la ciudad tenía cuando esta se encontraba fortificada en el siglo XVI. Antiguamente en las entradas a la ciudad se dedicaba un espacio para poner iconos religiosos y salvaguardar a la ciudad de ataques y dar buena suerte a los viajeros que de ella salían. En esta puerta de la Aurora lo que encontramos fue una capilla dedicada a la Virgen María donde pudimos ver oficiar una misa de lo más particular ya que el espacio era excesivamente pequeño y los pocos asistentes que estábamos allí teníamos que estar de pie junto a un gran ventanal.

Puerta de la Aurora, Vilna, Vilnius

Puerta de la Aurora, Vilna, Vilnius

Como he dicho antes, el mejunje de iglesias y edificios históricos en el centro de la ciudad es muy considerable. Todos bonitos y cada uno “de su padre y de su madre”, aunque prevaleciendo la arquitectura barroca a lo largo de las fachadas de la ciudad vieja.

Pero dos de los edificios más emblemáticos de Vilna se encuentran construidos al estilo neoclásico. Son el Ayuntamiento y la catedral, separados por apenas un kilómetro que podemos recorrer a través de la principal calle del casco antiguo, la calle Pilies. Sorprende ver estos dos imponentes edificios como si fueran dos antiguos templos griegos situados en sendas plazas de dimensiones considerables dentro de un casco histórico lleno de callejas y pequeños rincones.

Ayuntamiento de Vilna, Vilnius

Ayuntamiento de Vilna.

Calle Pilies, Vilna, Vilnius

Calle Pilies

Pero sobre todo me llamó la atención la catedral. Se trata de la principal iglesia católica romana de Lituania y su aspecto actual tan imponente data de principios del siglo XIX. En su interior se exhiben numerosas obras de arte e incluso una de las copias del Santo Sudario de Turín. Los detalles dentro de la catedral se agrupan en las distintas capillas de los laterales, pero por lo general su interior es muy sobrio, con techos altos y de un pulcro color blanco que recorre todo el templo, cosa que tampoco me dio la sensación de que afeara el edificio.

Catedral de Vilna, Vilnius

Catedral de Vilna, Vilnius

Copia de la Sábana Santa, Santo sudario.

Copia de la Sábana Santa que hay en Turín

Exteriormente es muy llamativa, enorme y con un campanario separado ubicado en una antigua torre que perteneció a las antiguas murallas de la ciudad. En cierta medida me recordaba a la Madeleine parisina, aunque sin duda es mucho más impresionante la francesa.

Catedral de Vilna, Vilnius

El campanario no está inclinado… cositas curiosas de los angulares de las cámaras…

Vilna fue la capital y ciudad más importante del Gran Ducado de Lituania y posteriormente una ciudad muy próspera durante el periodo en el que Polonia y el Gran Ducado formaron la República de las Dos Naciones (en el siglo XVI). En aquella época la tolerancia religiosa y el auge cultural de la república supusieron que Vilna consiguiera un estatus muy alto y se creara una de las universidades más prestigiosas de aquella época en Europa y que aún dura hasta nuestros días. Esta universidad se ubica en el centro más histórico de la ciudad a pocos pasos de la catedral y aunque no pudimos entrar a verla, nos asomamos para ver su patio y proseguir andando por la ciudad.

Universidad de Vilna, Vilnius

Uno de los rincones más curiosos de Vilna es la calle de los Literatos. La podréis encontrar al sur de la calle Pilies y en ella podréis ver… una expresión artística un tanto peculiar.

Calle literatos, Vilna, Vilnius

Calle literatos, Vilna, Vilnius

Yendo por esta última calle topamos con la extravagante silueta gótica de la iglesia de Santa Ana, una de las imágenes típicas de la ciudad y que llama mucho la atención por su construcción en ladrillo rojo. Lo que vemos es casi exactamente lo mismo que se construyó en el año 1500 ya que prácticamente su fachada se ha mantenido intacta. Los arcos, pináculos y arterias crean un conjunto muy agradable visualmente.

Iglesia de Santa Ana, Vilna, Vilnius

De allí nos encaminamos hacia los albores de la ciudad. Las ruinas del antiguo castillo que protegió a Vilna durante sus inicios y que hoy tan sólo se conserva la torre Gediminas que se ha convertido en una de las imágenes representativas tanto de la ciudad como del país, apareciendo incluso en algunas monedas oficiales.

Torre Gediminas, Vilna, Vilnius

Para llegar a ella fuimos dando un rodeo por la orilla del río Vilnia hasta el inicio de la subida a la montaña. Existe un elevador para realizar la ascensión, pero nosotros no teníamos ni idea de su existencia por lo que comenzamos a subir por la montaña a través de unas escaleras hasta lo más alto desde donde obtuvimos unas bonitas vistas de la ciudad.

Vistas de Vilna

La República Independiente de Užupis

La comunidad judía en Vilna siempre fue muy importante. Parte de culpa de la prosperidad de la ciudad durante diferentes etapas de su historia fue gracias a la sociedad hebrea que aquí se estableció. Incluso a la ciudad se la llegó a conocer como la Jerusalén del Norte por la cantidad de judíos que en ella vivían. Pero esto duró sólo hasta la ocupación Nazi. La gran mayoría de los judíos desaparecieron o fueron asesinados durante el holocausto y dejaron barrios enteros en condiciones de abandono. Uno de esos barrios es el de Užupis, que tras la Segunda Guerra Mundial y durante los primeros años de ocupación soviética cayó más aún en deterioro.

Užupis, Vilna, Vilnius

Paseando por alguna corrala en el barrio de Užupis. No todo el barrio es así…

Los edificios fueron ocupados por indigentes y el ambiente que se vivía en el barrio distaba mucho de lo que fue. Pero durante los últimos coletazos de la Unión Soviética algunas de las viviendas comenzaron a ser ocupadas por artistas bohemios que comenzaron a darle otro aire a esta parte de la ciudad, y tras la independencia de Lituania, esta ocupación se fue arraigando hasta convertir el barrio en lo que es hoy. En la República Independiente de Užupis, eso sí… no reconocida oficialmente.

Užupis, Vilna, Vilnius

La plaza principal del distrito de Užupis luce una estatua de un ángel tocando una trompeta que se ha convertido en el símbolo de la libertad artística que expresa el barrio, aunque es muy probable que lo que esté tocando el ángel sea un Shofar, instrumento ceremonial utilizado por las comunidades judías en sus festividades religiosas.

La verdad es que esta declaración de independencia es un tanto de coña. Obra de la mente de los artistas que la ocupan. Pero sí que es cierto que al pasear por aquel barrio el aire que se respira es otro distinto al del resto de la ciudad. Más decadente, más pobre, más solitario. Las fachadas de algunos edificios están desastrosas y algunas viviendas parecen que están todavía por ocupar. Otras son galerías de arte o talleres.

Užupis, Vilna, Vilnius

En una de sus calles se puede leer la particular constitución que se estableció en 1997 cuando Užupis se declaró república independiente con su propia bandera, moneda, presidente e incluso un pequeño ejército formado por poco más de 10 soldados… (Cargados con brocha y pincel). En esta constitución se nombran 41 leyes a cual más disparatada, pero realmente curiosas…

Constitución de Užupis

Constitución de Užupis

  1. Todo el mundo tiene derecho a vivir a las orillas del Río Vilnia, mientras el Río Vilnia tiene de derecho de fluir al lado de todo el mundo.
  2. Todo el mundo tiene derecho a agua caliente, calefacción en invierno, y un tejado.
  3. Todo el mundo tiene derecho a morir, pero no es una obligación.
  4. Todo el mundo tiene derecho a cometer errores.
  5. Todo el mundo tiene derecho a la individualidad.
  6. Todo el mundo tiene derecho a amar.
  7. Todo el mundo tiene derecho a no ser amado, pero no necesariamente.
  8. Todo el mundo tiene derecho a no ser distinguido ni famoso.
  9. Todo el mundo tiene derecho a no hacer el vago.
  10. Todo el mundo tiene derecho a amar y a cuidar un gato.
  11. Todo el mundo tiene derecho a cuidar un perro hasta que uno de los dos muera.
  12. Un perro tiene derecho a ser un perro.
  13. Un gato no está obligado a amar a su dueño, pero debe ayudarle en los momentos difíciles.
  14. Todo el mundo tiene derecho a no darse cuenta de sus obligaciones alguna vez.
  15. Todo el mundo tiene derecho a tener dudas, pero no es una obligación.
  16. Todo el mundo tiene derecho a ser feliz.
  17. Todo el mundo tiene derecho a ser infeliz.
  18. Todo el mundo tiene derecho a estar en silencio.
  19. Todo el mundo tiene derecho a tener fe.
  20. Nadie tiene el derecho a actuar con violencia.
  21. Todo el mundo tiene derecho a darse cuenta de su insignificancia y magnificencia.
  22. Todo el mundo tiene derecho a abusar de la eternidad.
  23. Todo el mundo tiene derecho a entender.
  24. Todo el mundo tiene derecho a no entender nada.
  25. Todo el mundo tiene derecho a tener varias nacionalidades.
  26. Todo el mundo tiene derecho a celebrar o no su cumpleaños.
  27. Todo el mundo debe recordar su nombre.
  28. Todo el mundo puede compartir aquello que posee.
  29. Nadie puede compartir aquello que no es suyo.
  30. Todo el mundo tiene derecho a tener hermanos, hermanas, padres y madres.
  31. Todo el mundo es capaz de ser independiente.
  32. Todo el mundo es responsable de su propia libertad.
  33. Todo el mundo tiene derecho a llorar.
  34. Todo el mundo tiene derecho a ser malentendido.
  35. Nadie tiene derecho a hacer sentir culpable a otros.
  36. Todo el mundo tiene derecho a llevar las cosas al plano personal.
  37. Todo el mundo tiene derecho a no tener derechos.
  38. Todo el mundo tiene derecho a no estar asustado.
  39. No derrotes a otros.
  40. No tomes venganza.
  41. No te rindas.

Užupis, Vilna, Vilnius

Vilna verde, panorámica y con una joya escondida

Las horas de sol se nos echaban encima y parte del grupo decidió quedarse por el centro para ver tiendas y tomar alguna cervecita que otra. Yo me encabezoné en que quería recorrer algo más de la ciudad y David se prestó voluntario a acompañarme. Juntos recorrimos desde el distrito de Užupis toda la calle Holandés que bordea el parque de Kalnai donde se sitúan las tres cruces que coronan Vilna. Pero este lugar lo dejaríamos para la vuelta y ahora nos centraríamos en visitar una de las joyas que tiene esta ciudad y que se esconde entre los muros de la iglesia de San Pedro y San Pablo (siglo XVII) situada al final de la calle por la que íbamos.

Iglesia de San Pedro y San Pablo, Vilna, Vilnius

La fachada por fuera, bien… Muy del estilo del resto de iglesias barrocas que podemos encontrar por la ciudad, pero su interior me impresionó más que cualquier otra que hubiera visto en este viaje. Pudimos ver decenas… no, centenares… tampoco, miles de detalles creados en estuco de forma magistral representando pasajes de la biblia y abarrotando las paredes, techos y columnas de cada rincón del templo.

Iglesia de San Pedro y San Pablo, Vilna, Vilnius

Iglesia de San Pedro y San Pablo, Vilna, Vilnius

Es sencillamente impresionante. Por un momento te ves envuelto como en un merengue gigante. Sublime. Te puedes tirar horas observando la cantidad de figuras que hay. Nosotros nos quedamos maravillados pese a que la mayoría de las escenas bíblicas que veíamos no las conocíamos, pero sólo por el trabajo realizado en el interior de esa iglesia bien merece la pena llegar a ella.

Iglesia de San Pedro y San Pablo, Vilna, Vilnius

Iglesia de San Pedro y San Pablo, Vilna, Vilnius

de vuelta al centro de la ciudad, ya casi con el sol agonizando, nos metimos en pleno corazón del parque Kalnai a la senda del río Vilnia para dirigirnos a la colina donde se encuentran las conocidas tres cruces de Vilnius.

Las tres cruces de Vilna, Vilnius

Casi al igual que la colina de las cruces que pudimos ver cerca de Šiauliai, estas tres que hoy vemos dominando los cielos de Vilna tienen un significado patrio y religioso ligado a la historia reciente del país. En realidad, en lo alto de la colina pudimos descubrir 6 cruces. Las tres originales que se colocaron en el año 1916 —y que el gobierno soviético destruyó en 1950— y las tres modernas que se colocaron más arriba en el año 1989.

Las tres cruces de Vilna, Vilnius

Abajo junto a David se ven las tres cruces tumbadas y más arriba las nuevas tres cruces blancas.

Las antiguas están tiradas en el suelo y según quedaron tras ser demolidas permaneciendo ahí como recuerdo, y las nuevas se ven majestuosas, más grandes y en un punto más alto que las anteriores. Sin duda, este es un lugar perfecto para dar un paseo y obtener las mejores vistas panorámicas de la ciudad.

Las tres cruces de Vilna, Vilnius

Vistas de Vilna

Ya con el día finiquitado acabamos los dos dando un paseo de nuevo por el distrito de Užupis y nos fuimos a juntar con el resto del grupo en el hostal. Ya poco quedaba por hacer. Al día siguiente pondríamos rumbo a Kaunas, lugar desde donde cogeríamos el vuelo de regreso, pero antes teníamos una parada pendiente en uno de los castillos más vistosos de los países bálticos. El castillo de Trakai situado en una isla del lago Galve. Una visita que no nos queríamos perder y que se encontraba a pocos kilómetros de Vilna.

Páginas útiles sobre Vilnius




Victor del Pozo

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7 Responses to Que ver en Vilna. Descubriendo la capital de Lituania

  1. El Da says:

    Plas Plas Plas… que bien que escribes poeta. Si recuerdo hacer todo los que pones, aparte de pararnos cada 3 minutos viendo suveniris… pero nos dio tiempo a tanto??? la verdad que no habia mucho mas que hacer y el ultimo paseito hacia la iglesia y la colina me gusto bastante. Esperaba ver la foto de Judas en la cazuela, pero creo que la hice con mi camara. En fin, he recordao muchas cosas que vi y no se me quedaron en mente. Ya solo nos quedaba un dia… un abrazo.

  2. Pues de mi paso breve por Moscú, me gustó mucho sus edificaciones de soviéticas y creo que esta ciudad me encantaría igualmente, el hecho de que aún el turismo sea mínimo seguro que es un punto a su favor.

    De coña lo de la república independiente, de muchos les está sirviendo para tener ese estado tan decadente xD

    ¡Saludotes!

  3. Me ha gustado mucho! y como bien dices, para mi también era desconocida (hasta que te he leído!)

    Que bueno lo de la República Independiente! Me gustan sus derechos xD

    Un saludo!

  4. M.C. says:

    Me encanta lo de la República Independiente de Užupis!! jejeje La verdad es que aunque supiera situarla en el mapa antes de leerte si que no sabía qué se podía ver. Nunca había oído hablar de ella. A juzgar por las fotos, creo que a mí si que me gustaría.
    un abrazo

  5. M.Teresa says:

    Había leído muy poco sobre la capital lituana y no había visto tampoco demasiadas imágenes. la verdad es que me ha sorprendido y un destino que no me llamaba para nada la atención me ha despertado el gusanillo.

    Un abrazo

  6. Alejandra says:

    Muchas gracias por tus explicaciones tan minuciosas, tenemos pensado viajar en junio próximo a Lituania, ya que es el pais de procedencia de los abuelos de mi marido y queremos recorrerlo, lo haremos en 4 días, principalmente Vinius, no sé si será suficiente tiempo, pero los vuelos son día por medio desde Madrid y es la única opción.
    Muchas gracias por tu excelente relato.
    Alejandra desde Buenos Aires.

    • Víctor says:

      Hola Alejandra! 4 días para dedicar a un país siempre son pocos, pero suficientes para ver lo más famoso de Lituania ya que tanto Vilnius como el castillo de Trakai no distan mucho entre ellas. Lo podrás hacer sin problema seguro. La colina de las cruces ya queda muy retirado y quizás no merezca la pena hacer todo ese recorrido para verlo.. pero eso ya es vuestra elección.

      Espero que disfrutes del viaje!

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