Venecia en un día y medio

Nuestro viaje a Venecia es la continuación al viaje que hicimos en coche por la costa croata en el año 2008. Desde un primer momento me negué ir a Venecia para poder dedicarle algún día más a Croacia, pero Eva estaba empeñada en conocerla en ese momento, y teniendo que pasar al lado de camino a casa, nos planeamos para dejarnos los dos últimos días del viaje visitando la isla de Venecia.

No es que no tuviera ganas de conocer Venecia, todo lo contrario, pero era época veraniega y seguramente estuviera atestada de turistas… aunque, seamos francos… ¿Cuándo no está llena de turistas Venecia? La verdad que siempre he esperado el momento de conocerla y poder dedicarle 3 o 4 días plenos en visitar sus canales, palacios, puentes y el sin fin de iglesias que se esconden en cada rincón. Quizá el final de un viaje en coche durante 15 días no sería el mejor momento, pero también he de reconocer que no me arrepiento para nada el haber dedicado estos dos días en Venecia.

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Para continuar con la rutina que llevábamos del viaje desde Croacia, no quisimos reservar ningún hotel en Venecia porque llevábamos el coche y no quería pagar un parking dos días. La solución más adecuada entonces fue buscar algún camping en Venecia donde pudiera olvidarme del coche y ahorrarnos unos euros respecto a los hoteles caros de la isla. Finalmente reservamos desde Madrid un bungalow en el camping Jolly situado en la zona continental de Marghera.

Sin lugar a duda este camping me lo dejo apuntado para la próxima vez que visite Venecia. Los bungalows son muy correctos, con aire acondicionado y baño completo dentro. Las dos noches nos salieron por 70€ con el parking del coche incluido. El único “pero” que tiene es la autovía que pasa al lado, aunque las vallas insonorizantes hacen su trabajo divinamente y apenas se escucha nada. Este camping dispone de una amplia piscina (incluida en el precio) a la que dedicamos más de un baño y un servicio de restaurante donde pudimos degustar una pasta excelente. Sí que es cierto que el camping está un poco retirado de la isla y por lo tanto de la zona turística, pero para suplirlo disponen de un autobús privado que traslada a la gente del camping a la isla y viceversa por 2€ cada trayecto, saliendo en tres horarios por la mañana y regresando ya bien entrada la tarde en otros tres horarios.

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Venecia en un día y medio

Nuestra primera mañana llegamos ya entrado bien el día y decidimos instalarnos y darnos un baño relajante en la piscina del camping para luego salir andando por Marghera a coger un autobús urbano que nos dejara en la isla (ya que a esas horas no funcionaba el servicio del autobús del camping). Cuando el autobús llegó a la terminal de la plaza de Roma nos dio la sensación de que íbamos a entrar a un parque temático. Personas mayores, niños, gondoleros, tenderos y familias enteras con carritos de niño incluido, subían y bajaban de los autobuses y ojeaban los puestos de souvenir que hay a la entrada de la isla. Atravesando el primer puente que se encuentra desde la plaza de Roma, con una gran escalinata y de color blanco, nos empezamos a adentrar por la infinidad de callejuelas que comprende esta laberíntica ciudad de Venecia.

Venecia en un día y medio

Tras pasar los jardines de Papadopoli y dejando al margen izquierdo el Gran Canal, topamos con la Iglesia de san Niccoló da Tolentino en el fondo de una pequeña plaza. Andando por sus calles y cruzándonos con los canales daba la sensación de estar continuamente paseando sobre una plataforma y que sus edificios flotaban sobre el mar, como si no tuvieran cimientos. Anduvimos por la calles sin un rumbo fijo, cruzando canales y siguiendo alguna señal pintada en las paredes que nos indicaba el camino a tomar hacia la plaza de San Marcos.

Venecia en un día y medio.

Caminábamos ciegos ante este laberinto de calles… sin ningún mapa de Venecia y sin ninguna información sobre los lugares a visitar. La arquitectura que estábamos viendo era “parecida” a la que habíamos visto durante los 15 días anteriores por toda la costa dálmata ya que aquellos que vimos al otro lado del Adriático pertenecieron a la república veneciana y su huella se dejó notar.

Atravesamos el corazón del distrito de San Polo por el Campo dei Frari siguiendo la corriente de cientos de turistas que se dirigían hacia el famoso puente de Rialto. En una callecita solitaria vimos de perfil el gran canal y salimos al exterior para observar desde aquí el espléndido, abarrotado y más famoso puente de Venecia.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

En sus años mozos construido en madera y desde 1591 en piedra, el puente Rialto es el puente más cruzado de toda la isla de Venecia. Junto a él se aglomeran comercios, bancos y hoteles y junto a la plaza San Marco es el mayor foco turístico de Venecia. Colgando desde lo alto del puente un cartel anunciaba la famosa regata histórica que se corre todos los años a primeros de septiembre por el Gran Canal (y que veríamos más adelante), mientras que una pareja de recién casados paseaban subidos en una cursi góndola de color rosa.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

A un lateral del puente, entre empujones y pisotones, nos hicimos hueco para cogernos un vaso lleno de rica fruta y refrescarnos sentados a orillas de la iglesia de San Giacomo di Rialto y su famoso reloj estropeado.

Venecia en un día y medio.

Tras la pausa ascendimos por el centro del puente Rialto y en el medio nos asomamos para observar la espléndida panorámica del gran canal, dándonos la sensación de estar mirando un cuadro en tres dimensiones. Desde aquí ya ha merecido la pena visitar Venecia, pero nos faltaría otro plato fuerte al que nos dirigiríamos antes de que la noche oscureciera las calles.

Venecia en un día y medio.

La entrada a la plaza de San Marco es abrumadora, y no solamente por los edificios que se encuentran en ella, sino por la cantidad de gente que nos encontrábamos allí en ese momento.

Venecia en un día y medio.

Había tanta gente como palomas en el suelo y sobrevolando nuestras cabezas. La Torre del Reloj destaca en el margen derecho marcando las fases lunares y símbolos zodiacales bajo una estatua del símbolo de la ciudad, el león alado.

Venecia en un día y medio.

Entre sus edificios destacan la Basílica de San Marcos y el campanario reconstruido, pero a mi realmente me gustaron las procuradurías que cargaban de simetría a la piazza. Este espacio es el más bajo de toda Venecia y en tormentas copiosas o cuando surge el fenómeno del “acqua alta” es el primero lugar en inundarse dejando la plaza convertida en una piscina improvisada. Nosotros no tuvimos la “suerte” de verlo, pero tiene que ser una experiencia tomarse algo en sus terrazas con el agua por las rodillas… (¿Un poco asqueroso no?).

Los mosaicos bizantinos en la fachada de la Basílica de San Marcos son ostentosos y en general la estructura de este templo llama mucho la atención por la mezcla de arquitecturas. Es curioso que siendo totalmente simétrico tenga un aspecto desordenado a simple vista.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

Las horas que eran y la cola que había para entrar a la basílica nos convenció para no pasar a ver su interior, pero en cambio sí que ascendimos hasta los casi cien metros de altura del campanario para tener una vista panorámica de Venecia. Desde aquí, la piazza se ve impresionante.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

Saliendo por la piazzeta nos encontramos a nuestra izquierda el Palacio Ducal el cual sirvió de residencia para el Duque, como sede del gobierno de la ciudad y como palacio de justicia. Uno de los puentes que más ganas tenía de ver lo tendríamos a la vuelta de la esquina, uniendo la zona jurídica del palacio Ducal y los calabozos. Los suspiros que daban los presos al cruzarlo, sabedores de la pérdida de su libertad, dieron nombre al espléndido puente de los Suspiros.  A los calabozos mandaría yo a quien haya permitido poner una publicidad tan exagerada tapando uno de los principales monumentos de Venecia… desde luego que se esfumó todo el glamour.

Venecia en un día y medio.

Comenzaba a anochecer en Venecia y desde el puente de la academia pudimos ver  la Basílica de Santa María della Salute con su cúpula enmarañada en plena restauración. Los gondoleros mientras tanto se preparaban para dar los primeros paseos nocturnos.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

Cansados del viaje mañanero en coche y de toda la tarde andando por Venecia, nos fuimos a dormir a nuestro pequeño y acogedor rincón del camping Joly.

A la mañana siguiente, tras un desayuno típico rutero… unas galletas y un zumo comprado en el súper del camping, cogimos el autobús que ponían al servicio por la mañana para ir nuevamente a la isla. Sin llevar una idea fija de qué ver en Venecia nos dirigimos hacia el sestiere (distrito) Cannaregio situado al norte de la isla para intentar tener un contacto más íntimo con Venecia y salir un poco del bullicio turístico.

Venecia en un día y medio.

Este sestiere recoge el nombre del canal que lo atraviesa, que antes de que estuviera la estación de tren Santa Lucia, era la principal entrada a la isla. Uno de los dos puentes que atraviesan el canal es el de los tres arcos, uno de los más bonitos de Venecia y único por tener tres arcos de paso bajo él. Este barrio da mucho para andar, lleno de locales familiares, bares y un sinfín de callejuelas.

Venecia en un día y medio.

Paseando por este barrio da la sensación de estar en la Venecia más auténtica y antigua donde la gente con la que te cruzas baja a por el pan o sacan al perro a pasear. Si se está por esta zona se debería visitar la pequeña isla a la que fueron confinados los judíos en 1516 convirtiendo la zona en el gueto más antiguo del mundo. El nombre de “gueto” vino derivado de la palabra “gettare” que quería decir “fundir”, ya que en esta zona se ubicaban fábricas de fundición. Más adelante se le daría este nombre a los lugares establecidos para los judíos en todo el mundo. Uno de los dos puentes que dan acceso al gueto es muy llamativo por su barandilla de hierro forjado, como no podía ser de otra manera.

Venecia en un día y medio.

Visita a la isla de Murano

Andando entre callejuelas salimos de nuevo hacia la laguna de Venecia para coger algún vaporetto y visitar la isla de Murano. No me preguntéis cómo se pagan estos servicios de traslado por que no me enteré de nada. Esperamos en la parada flotante a que viniera el barco y cuando llegó le preguntamos al hombre que abría la barrera que cuanto era. Nos dijo que ya dentro pagábamos y allí nadie nos pidió nada. Yo había leído que las multas son considerables… pero es que realmente no fue nuestra intención colarnos.

De camino pasamos al lado del famoso cementerio veneciano de San Michele ubicado en una isla enteramente dedicada a tumbas e iglesias. No es de extrañar que se le haya dado el sobrenombre de “la isla de la muerte”.

Venecia en un día y medio.

En apenas unos minutos llegamos a Murano y empezamos a pasear por sus calles. Realmente la arquitectura y el aspecto es igual que en Venecia, pero aquí podemos ver las tiendas y talleres de vidrio y cristal que tuvieron el monopolio en occidente al trasladarse aquí en el siglo XIII la mayoría de las fábricas, consiguiendo tener estatuto de semiautonomía con consejo y alcalde propios he incluso tuvo moneda propia hasta que vino a Venecia Napoleón en 1797.

Venecia en un día y medio.

Pasamos de ver en los escaparates de Venecia increíbles máscaras de carnaval, a ver en Murano un trabajo igualmente increíble pero en vidrio y cristal que a mi particularmente me parecen sorprendentes. En las propias tiendas donde tienen expuestos los cristales se suele poder entrar un poco más allá para ver el taller del artesano y si se tiene suerte, poder ver como crean alguna figura. Los precios son elevados, aunque siempre te puedes llevar algún detallito. Por las calles de Murano se puede ver expuesta alguna obra sorprendente como la que encontramos junto al puente y torre de San Pedro Mártir de un brillante color azul intensificado por los rayos del Sol.

Venecia en un día y medio.

Sin entretenernos mucho nos fuimos de nuevo hacia la periferia de la isla donde vimos el faro que alumbra hasta el Adriático para avisar a los barcos que entran en la Laguna y fuimos de nuevo a coger el vaporetto para volver a Venecia.

Venecia en un día y medio.

Último paseo por Venecia entre sus canales

Anduvimos más por el distrito de Cannaregio donde pudimos ver escondida entre las viviendas y canales la iglesia renacentista de Santa Maria dei Miracoli la cual me dejó asombrado por su entera fachada de mármol en varios tonos y su ubicación pegada al canal. La lástima fue que se encontraba en restauración y sólo pudimos asomar la cabeza por una de las telas que tapaba la puerta. Desde luego que cuando vuelva a Venecia tengo que verla por dentro.

Venecia en un día y medio.

Venecia en un día y medio.

De aquí nos fuimos directos hacia el puente de Rialto para ir cogiendo sitio y poder ver la regata histórica que se celebraría justo ese día. Las calles de Venecia iban llenándose de gente según nos aproximábamos al puente y a orillas del Gran Canal era casi imposible situarse. El puente de Rialto fue lo primero en llenarse y tuvimos que buscar un pequeño hueco justo debajo de él en una pequeña acera entre una vivienda y el canal.

Esta regata histórica se viene celebrando desde el siglo XIV como homenaje a los visitantes más distinguidos. Hoy en día nos podemos hacer una idea de lo que era en aquella época y poder ver una procesión de barcos ceremoniales y en esta ocasión aplaudir a un medallista italiano de los recién acabados JJOO de Beijín.

Venecia en un día y medio.

Cuando estos terminaron el desfile dejaron paso a los “formula 1” de los canales de Venecia en una emocionante carrera. Fácilmente nos pudimos tirar allí 2 horas y poco a poco la tarde y nuestra estancia en Venecia fue llegando a su fin. Sin rumbo fijo decidimos seguir paseando por el sestiere de San Marco llegando hasta el campo de Sant Angelo donde la sorprendente torre de la iglesia de San Stefano nos dejó boquiabiertos ante tal ángulo de inclinación. Nada que envidiar a la torre de Pissa.

Venecia en un día y medio.

Aprovechamos la afluencia de la gente en la regata para pasear más relajadamente por las callejuelas y descubrir rincones tranquilos donde el agua de los canales raramente se ven agitadas por los remos de los gondoleros.

Venecia en un día y medio.

No quisimos entretenernos mucho y llegar al camping a cenar y relajarnos para afrontar la última etapa de nuestro viaje. Habíamos dedicado un día y medio a Venecia en este viaje y nos quedamos con ganas de más, sobretodo de profundizar un poco y de entrar a lugares como la Basílica de San Marco o Palacio Ducal, pero nos fuimos satisfechos de pasear y sobre todo perdernos por las calles y canales de esta hermosa “ciudad balsa”. Al día siguiente nos levantaríamos a las 9 de la mañana para coger el coche y hacernos los 2000 km que separan Venecia de Madrid. Un largo viaje pero muy bien llevado en el que solo paramos a comer y cenar, llegando a casa a la una de la madrugada para dormir plácidamente.

Victor del Pozo

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15 Responses to Venecia en un día y medio

  1. victor "merlin" says:

    Hola tocayo !!

    Me viene de “perlas” el relato de Venecia, ya que será el punto de partida en agosto para un viaje por diferentes ciudades del Mediterráneo. Además, también estaremos también día y medio en Venecia, así que tomo buena nota de la ruta que hicisteis.
    Un abrazo.

  2. victor "merlin" says:

    Hola Tocayo,

    Italia ?? frío, frío, muy frío… voy a tener que hacer un concurso como Sele para adivinar el destino…el premio una caja de sidra con su correspondiente vaso o una camiseta del Sporting firmada por Quini, a elegir por el ganador…jeje

    Un abrazo

  3. Carme says:

    Víctor Maka, no lo he leído, pero las fotos MUY GUAPAS!!!! estáis “mu” guapos los dos 😉

    Víctor Merlín el escanciador (recuerda que el mote te lo pusimos Sele y yo juntos, jajajajaja) a ver si adivino: una ruta por Italia, Grecia, Turquía? Yo tb quiero una caja de sidraaaaaa

  4. victor "merlin" says:

    Y el ganador es…Makaveli !!

    Uf !! Victor no sé yo si voy a encontrar una camiseta xl, en los chinos (el presupuesto no da para más) son todas pequeñas y encima a Quini le prohibió el médico firmar camisetas, así que no sé yo, jeje…
    Carme, casi !! te falto Croacia para la caja de sidra con su correspondiente vaso. Mañana a ver si tienes más suerte con el concurso de Sele, pero no sé porque me da, que voy a ganar yo !!

    Un abrazo.

  5. M.C. says:

    Magnífico relato y las fotos aún mejores!! Tengo ganas de ir a Venecia, así que me apunto lo del alojamiento, que aunque esté alejado, tiene buena pinta y mejor precio!
    Un saludo

  6. María says:

    Muchas gacias por tu foro! nos sirvió de mucha ayuda en nuestro viaje a Croacia.y también en Venecia, donde he de admitir que os copiamos el camping, por cierto genial;
    De verdad que tus comentarios son muy ilustrativos
    Gracias, un saludo

  7. Jesús says:

    Fantástica Venecia!!! Acabo de pasar un fin de semana allí y estoy maravillado con la ciudad. La verdad es que el fin de semana se me ha hecho demasiado corto. Espero volver pronto

  8. Tania says:

    Hola. Felicidades. Aparte de ser un entusiasta viajero ,,,relatas las cosas muy precisas y entretenidas. Me sirvio

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