Golden Gate Bridge, quizá el puente más famoso del mundo

El puente bermellón que cruza la bahía de San Francisco en su extremo más occidental uniendo la península de San Francisco con el condado de Marín es el icono por excelencia de la ciudad de San Francisco. Su nombre, Golden Gate, nada tiene que ver con su color. Simplemente tomó el nombre sobre el estrecho que fue construido y que separa la bahía del océano Pacífico. Sin embargo, su indiscreto color no fue elegido al azar. Ese rojo anaranjado fue escogido con el propósito de poder ser visto el puente en los momentos de máxima niebla la cuál ronda a menudo por esta parte de San Francisco. Fuera como fuese, gracias a la fama bien ganada, esta estructura junto a este color son reconocidos por todo el mundo con un simple vistazo convirtiéndose así en el puente más famoso.

Puente Golden Gate, San Francisco

La Construcción del Golden Gate Bridge

Tras el terremoto sufrido en San Francisco en 1906 la ciudad californiana resurgió como el ave Fénix de sus cenizas. En apenas una década la ciudad se volvió a levantar mostrando al mundo entero el orgullo de cada uno de los ciudadanos que lo perdieron todo. Y no quedó la cosa ahí, porque tras el terremoto llegó la gran depresión de primeros del siglo XX, el llamado Crac del 29, devastando casi la totalidad de la economía del país salvo en esta parte de california cuyos bancos sanfranciscanos resistieron a la caída y afianzaron a la ciudad de San Francisco como el corazón financiero del lejano oeste. Como muestra de ello “ampliaron” sus fronteras dando facilidad de tránsito a la pequeña península donde se asienta la ciudad y construyeron en 1937 lo que hasta hoy es el puente más famoso del mundo, el Golden Gate Bridge.

Puente Golden Gate, San Francisco

Y no solo el Golden Gate Bridge es el puente más famoso del mundo. Sus cifras, al menos en aquella época, eran de récord. Destronó al puente George Washington de Nueva York como puente en suspensión más largo del mundo con 1280 metros entre las dos torres (casi 2000 m. en total), y continuó siendo el más largo durante 27 años más hasta la construcción del puente de Verrazano-Narrows que une los distritos de Staten Island y Brooklyn también en Nueva York. Sus dos grandes torres, con 230 metros de altura sobre el nivel del mar, también eran las torres de puente más altas del mundo. Por ende, los dos cables que sujetarían el puente fueron los más fuertes y largos del mundo con más de 2.200 metros de longitud y 1 metro de diámetro cada uno cuyo grosor correspondía al conjunto de más de 25.000 finos alambres por cada cable principal, que unidos cada alambre uno tras otro darían sobradamente 10 veces la vuelta al mundo, ni más ni menos que 129.000 kilómetros de longitud. Podéis ver muchos más datos curiosos  y prácticos sobre el Golden Gate Bridge en su página web oficial.

Puente Golden Gate, San Francisco

También a lo largo de los años el puente Golden Gate ha ido sumando cifras curiosas tales como tres nacimientos de bebes, más de dos mil millones de vehículos sobre su asfalto, retratado en el séptimo arte en numerosas ocasiones —entre ellas varias veces destruido—, y lo que más me llama la atención sin duda son los cientos de veces que gente se han quitado la vida arrojándose al vacío.

Su situación al comienzo de la bahía de San Francisco donde confluyen las corrientes de agua dulce y salada de Sierra Nevada y el Océano Pacífico supusieron una obra de ingeniería mastodóntica. No solo tuvieron que aguantar y prevenir en su construcción las feroces corrientes y vientos huracanados que azotarían al puente, sino que además habría que construirle resistente a los posibles terremotos provocados en la zona por la famosa falla de San Andrés.

Puente Golden Gate, San Francisco

Aun así, el tiempo y las inclemencias no pasan en balde y el puente no puede ser inmune por toda la vida, por lo que hoy en día se sigue trabajando en su mantenimiento cambiando cada una de las piezas que van deteriorándose y reforzando toda su estructura preparando al puente para un más que seguro futuro mega terremoto que se prevé supere los 8 grados en la escala de Richter y que sin estos trabajos de mantenimiento y refuerzo haría peligrar su estructura pudiéndola hacer añicos y precipitándola hasta el fondo del agua.

Puente Golden Gate, San Francisco

A nosotros nos quedaba una tarde para pasar en San Francisco y era el momento de ir a recoger nuestro coche de alquiler con el que comenzaríamos nuestra ruta por la costa oeste de los Estados Unidos. Elegimos precisamente recogerlo el último día y tras visitar el presidio de Alcatraz para que nos diera tiempo a recorrer algunas cuestas de San Franciscos y sobre todo con intención de cruzar el famoso puente Golden Gate y conseguir llegar hasta los miradores que se encuentran al otro lado del canal, en el condado de Marín.

Puente Golden Gate, San Francisco

Nuestro GPS nos sacó de la ciudad y entre obras en la carretera y carriles provisionales acabamos por divisar delante de nosotros al mítico puente bermellón. Como era de esperar, la carretera estaba atestada de coches pero no vimos en ningún lugar que tuviéramos que pagar un peaje para pasarlo, por lo que aunque había muchos coches no tardamos mucho en posicionarnos sobre él. Lo mismo hicieron por primera vez pero andando decenas de miles de personas el 27 de mayo de 1937 cuando el puente Golden Gate quedó oficialmente inaugurado en el que se conoce como el Día del peatón. Un día más tarde se abrió al tráfico rodado y una comitiva oficial desfiló a lo largo de los 2 kilómetros que mide la totalidad del puente. Sin duda su construcción fue un hito en la historia de San Francisco y también en la construcción de este tipo de puentes, por lo que su ingeniero, Joseph Strauss, pese haber diseñado multitud de puentes anteriormente, no fue hasta que materializó el Golden Gate Bridge cuando se consagró y pasó a la historia. Lástima que le duró poco la gloria en vida ya que por un accidente cerebro-vascular murió un año después de la inauguración del puente.

Puente Golden Gate, San Francisco

Algunos miradores al Golden Gate Bridge

Sé que es una tontería, pero me hacía mucha ilusión atravesar el magnífico puente Golden Gate. No tanto a nuestra hija Vera que por primera vez iba en una silla de bebés mirando al frente y al poco tiempo empezó a llorar…

En el lado norte del puente hay un aparcamiento (vista point) donde pudimos bajar y observar la impresionante estructura del Golden Gate. No voy a decir que este sea el mejor mirador al puente, pero desde esta posición puedes apreciar perfectamente la colosal obra y hacerte una idea de la hazaña que tuvo que ser su construcción.

Puente Golden Gate, San Francisco

Puente Golden Gate, San Francisco

Para ascender a la montaña donde se sitúan los miradores más famosos al Golden Gate Bridge hay que seguir por la carretera hacia Sausalito y hacer un cambio de sentido para luego tomar la carretera Gonzelman que se encuentra a pocos metros antes de cruzar de nuevo el puente. El primer mirador que nos encontramos es sin duda el más conocido. Se trata del que está junto a una de las antiguas baterías militares que defendieron el puerto de San Francisco durante la primera mitad del siglo XX (mirador en Battrery Spencer). Para llegar hasta allí tendremos que dejar el coche aparcado y andar unos pocos metros. En nuestro caso fue el último mirador que visitamos y llegamos casi con la noche echada encima, por lo que tampoco pudimos ver mucho de los restos de la Batería Spencer, pero también es cierto que fue la hora perfecta para ver anochecer sobre el cielo de San Francisco.

Puente Golden Gate, San Francisco

Puente Golden Gate, San Francisco

Tras este mirador se sitúan otros varios más a lo largo de la carretera. Siempre bordeando el acantilado nosotros llegamos hasta el mirador de Marin Headlands que es el que más lejos está del puente pero a cambio las vistas son también impresionantes porque de un simple vistazo puedes ver la entrada de oro a la bahía de San Francisco, el puente en su totalidad y buena parte de los barrios de la ciudad de San Francisco.

Puente Golden Gate, San Francisco

Puente Golden Gate, San Francisco

Cuando nos quisimos dar cuenta se nos había echado la hora encima y tuvimos que volver a nuestro alojamiento. Como ya teníamos coche, una de las premisas cuando reservamos el hotel era que tuviera aparcamiento para poder dejarlo esa noche. Encontrar un hotel en San Francisco en el que se incluya este servicio se puede hacer a través de un comparador de hoteles y cribar la búsqueda por la opción de parking para no volverte loco. En nuestro caso, el albergue Encore Express no disponía de aparcamiento, pero justo al lado había un parking donde poder dejar el coche toda la noche por unos 20$ y así nos quitamos de complicaciones de buscar aparcamiento en la calle con las restricciones horarias que tienen.

Ese día, junto a la prisión de Alcatraz, habíamos visitado los dos lugares más imprescindibles que hay que ver en San Francisco para mí. Aunque no te guste la ciudad de San Francisco —cosa que dudo—, ver por primera vez el Golden Gate Bridge removerá tus entrañas más viajeras y te animará más aún si cabe a comenzar esta ruta de ensueño que estábamos a punto de iniciar por esta pequeña parte de los Estados Unidos.

Víctor del Pozo

Quizás te interese...

Tagged , , , , . Bookmark the permalink.

4 Responses to Golden Gate Bridge, quizá el puente más famoso del mundo

  1. Eva says:

    San Francisco es genial!!!!
    Y el “puentecito más” jeje
    Fue un gran viaje!!!!

  2. Mari Carmen says:

    Qué envidia de fotos!!! Snif, snif! En los días que pasamos en San Francisco no conseguimos ver el puente bien porque siempre había niebla! 🙁
    Ay qué cambiada está Vera!
    Por cierto, vosotros pagastéis el peaje en algún sitio???

    • Víctor says:

      Pues a mi me hubiera molado verlo con niebla también!! Está claro que nunca estamos conformes jejejejeje. Yo lo vi con un poco de niebla por la mañana desde Alcatraz.. pero estaba a tomar por saco y no salieron bien las fotos.

      Ya te digo que si está cambiada. Allí tenía un año justo y menudo cambio. Luego le molará verse por aquí jejeje.

      Nosotros no pagamos ningún peaje, ni a la ida ni a la vuelta. También me extrañó…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *