El Valle Sagrado de los Incas

Aquél 18 de Mayo, cuando salimos del hotel por la mañana, lo hicimos sabiendo que emprenderíamos nuestro particular camino hacia el antiguo poblado de Machu Picchu. Un lugar sagrado para los incas y un lugar mágico para todo viajero que se precie. Sin duda alguna, aquel día era un día especial que comenzaríamos recorriendo el Valle Sagrado de los Incas en Perú.

Valle Sagrado de los Incas

Valle Sagrado de los Incas

Esa mañana cogimos algo de ropa para pasar los siguientes dos días en el Valle Sagrado de los Incas y dejamos nuestras mochilas en el hotel de Cuzco. Avisamos al encargado de que esa noche no dormiríamos allí, sino que lo haríamos en Aguas Calientes, pero que a la siguiente noche volveríamos a Cuzco para dormir aquí. Nos dijo que no había ningún problema y que anotáramos nosotros mismos el nombre en su bloc de reservas.

El día anterior reservamos una excursión guiada para este día en el que veríamos lo más característico del Valle Sagrado de los Incas, y al igual que con el City Tour de Cuzco, si se dispone de poco tiempo, es muy recomendable contratarla puesto que en un día podréis ver lo más característico del valle como Pisac, Ollantaytambo y Chinchero, aunque este último no llegamos a verlo ese mismo día ya que nosotros nos quedaríamos en Ollantaytambo para coger el tren que nos acercaría hasta Aguas Calientes, el pueblo base para subir hasta Machu Picchu.

Valle Sagrado de los Incas

Estos son los dos recorridos que hicimos por el Valle Sagrado de los Incas en los 3 días que estuvimos recorriendo el valle. Pinchar en la foto para ver en google maps.

Excursión al Valle Sagrado de los Incas

La excursión, tras mirar en varias agencias, acabamos contratándola por 40 soles, unos 12€ por persona, y por otros 8€ más la comida la tendríamos incluida, cosa que nosotros no quisimos porque siempre acabas comiendo en el peor sitio de cada lugar en estas excursiones. Lo que hicimos fue comprarnos algo en un mercado de Cuzco y listo…

Cuando montamos en el autobús vimos varias caras conocidas, personas que el día anterior estuvieron haciendo con nosotros el City Tour de la ciudad y que hoy pasaríamos el día entero juntos. Una de ellas era una mujer argentina que viajaba con su hijo, un chico consentido que no hacía otra cosa que escuchar música con el MP3. Su madre le había invitado a pasar unas vacaciones juntos en Perú, pero el chaval no la hacía ni puñetero caso. Con esa situación, la mujer se unió a nosotros y tuvimos largas charlas con ella en los trayectos de autobús.

Valle Sagrado de los Incas.

La primera parada casi no merece la pena ni mencionarla. Se hace en el típico mercadillo de turistas en medio de la nada durante 20 minutos y luego ya sí, ponemos rumbo a Pisac a través del Valle Sagrado de los Incas.

Valle Sagrado de los Incas; ruinas de Pisac

Cruzamos el pueblo de Pisac sin bajarnos del autobús, ya que el famoso mercado de artesanía del pueblo no se celebraba ese día, y comenzamos a subir por la carretera que nos acercaba hasta la entrada del recinto arqueológico de Pisac. Desde luego, lo que más me llamó la atención desde el autobús, fue ver por primera vez las impresionantes andenerías de cultivo en lo alto de la montaña. Como si fueran escaleras construidas por gigantes, las distintas terrazas de cultivo se sucedían una sobre otra hasta la parte más alta de la montaña donde podíamos vislumbrar en la cima parte de lo que fue una antigua hacienda Inca.

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Este recinto arqueológico, que en su día lo compusieron estancias domésticas y ceremoniales, se situó estratégicamente en este lugar del Valle Sagrado de los Incas para la protección y defensa de Cuzco, aunque para nada se trataba de una fortaleza. Aquí existía una comunidad que subsistía sobre todo por la intensa actividad agrícola que llevaban a cabo en los distintos bancales que arropan la montaña y que desapareció de aquí tras la colonización.

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Subimos hasta lo más alto de la montaña donde algunas paredes de las antiguas casas persisten al paso del tiempo convirtiendo el lugar en un pequeño laberinto.

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Junto a estas ruinas se eleva una montaña en la cual se pueden ver decenas de agujeros. Es el antiguo cementerio de Tankanamarka. Esos agujeros forman parte de las 10.000 tumbas de una antigua comunidad inca y que fueron profanadas por los colonos para llevarse tantas joyas y bienes como pudieron.

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Cementerio de Tankanamarka

El paisaje desde allí arriba es impresionante y danzando de roca en roca (no literalmente) hay momentos en los que pareces precipitarte al vacío. A mi gusto nos dejaron muy poco tiempo para ver estas ruinas, las cuales no pudimos ver en su totalidad, ni tampoco andar por un sendero hasta otro grupo de casas al otro extremo de la montaña. Una lástima, la verdad, pero al menos nos pudimos hacer una buena idea del lugar, del cual, me sigo quedando con los impresionante bancales.

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Valle Sagrado de los Incas. Pisac

Una vez subidos en el autobús pusimos rumbo hacia Ollantaytambo. De camino pasamos junto a la estatua del puma en la localidad de Calca y cruzamos pequeños pueblos donde pudimos ver como en algunas casas, normalmente las más viejas y pegadas a la carretera, tenían en la puerta un palo con una pañuelo atado de diferentes colores que indicaban en qué lugar se vendía chicha de maíz, afrutada o incluso comida típica, todo dependiendo del color que fuera el pañuelo. Además, nos explicaron curiosidades sobre las costumbres de esta zona de Perú, tales como los toritos de Pucara que adornan los tejados de las casas para atraer la buena suerte y prosperidad a la familia.

Valle Sagrado de los Incas.

Toritos de Pucara

Valle Sagrado de los Incas; Ollantaytambo

Recién entrada la tarde llegamos a la localidad de Ollantaytambo, un pequeño pueblo situado en una zona del valle mucho más abrupta donde las montañas parecen arrinconarte. La entrada al recinto arqueológico de Ollantaytambo se hace bajo las impresionantes terrazas de cultivo, que en esta ocasión no solo sirvieron para cultivar, sino que también tuvieron la función de evitar el deterioro de los templos y el de defender la ciudadela cuando los españoles llegaron a esta zona.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Pueblo de Ollantaytambo visto desde la zona arqueológica.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Lugar arqueológico de Ollantaytambo en el Valle Sagrado de los Incas.

En este lugar es fácil imaginar cómo fue el poblado cuando estuvo habitado, más que por los restos que quedan, diría que por la cantidad de gente que estábamos en ese momento. Una avalancha de turistas recorríamos los andenes, templos y caminos. Los restos del templo del Sol, lo más característico de este lugar por sus enormes rocas ensambladas, era el punto de reunión de todas las excursiones.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Al fondo de esta foto se puede ver a toda la gente apelotonada junto al templo del Sol.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Esto es lo que queda del templo del Sol. Un impresionante muro de toneladas de peso al que no podía coger entero con la cámara ya que había un montón de gente allí.

Junto al templo del Sol nos explicaron la función del pueblo durante el incanato y la batalla que se libró aquí cuando los españoles llegaron, y desde allí nos mostraron los puntos de interés hallados en la vecina montaña Pinkuylluna, los cuales son varios.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Montaña Pinkuylluna

Lo que se ve a primera vista en aquella montaña son las colcas o depósitos agrícolas, pero si nos fijamos un poco más a la izquierda (derecha de las colcas) podremos ver lo que los lugareños denominan “el rostro del inca”.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

Pero en realidad, en este cerro sagrado para los incas, se esconde otro rostro mucho más importante. En uno de los vértices, siempre mirando desde la fortaleza del Sol, se aprecia el perfil de otro Inca. Este rostro perfilado (según el guía adrede) era la guía por la cual los incas construyeron algunos templos en Ollantaytambo rigiéndose por la salida del sol justo en el solsticio de invierno. En ese momento del año, el sol aparece justo por la punta de la nariz del Inca marcando el comienzo de una nueva época —ya que se regían por el calendario solar—, y donde ilumina el primer rayo de Sol, allí se construyó la fortaleza del Sol que veíamos en ese momento.

Valle Sagrado de los Incas. Ollantaytambo

¿Veis el perfil del Inca?

Aquí ya íbamos con la hora pegada al trasero y no nos dio tiempo a visitar nada del pueblo. Nuestro tren salía en 30 minutos y aún teníamos que bajar a la estación y orientarnos un poco en el lugar. Desde aquí nos fuimos a Machu Picchu, pero esta parte la contaré en un único post.

Lee los artículos de Machu Picchu aquí; Machu Picchu

Al día siguiente, tras visitar las ruinas de Machu Picchu, volvimos a Cuzco donde habíamos quedado con nuestro amigo Sele que estaba enfrascado en el que de momento ha sido el viaje de su vida, aquel que pudimos seguir todos de “mochilero en América” en su blog. Esa noche cenamos juntos uno de los platos típicos del Perú. El cuy al horno. Y la verdad que no estaba nada malo, aunque yo soy de otros manjares sin tanto hueso y más carne.

En un principio Eva y yo teníamos pensado salir de Cuzco a la mañana siguiente, pero tras hablarlo con Sele, decidimos quedarnos un día más y salir por la noche para poder visitar juntos el sitio arqueológico de Moray y las salineras de Maras (esto es lo bueno de no llevar un recorrido atado). Esa noche, tras la paliza de Machu Picchu, llegamos al hotel pasadas las doce. Estábamos deseando pillar la cama como nunca, pero esa noche nos iba a costar lo nuestro…

Cuando llegamos a la recepción y solicitamos que nos volvieran a dar las llaves de la habitación en la que estuvimos y que habíamos dejado reservada para esa noche, el hombre nos suelta un… “es que los que han estado esta noche no se han ido al final”. ¿Cómo? ¿Pero si estaba reservada? —le dijimos—. Y tras una charla con él en donde no nos daba ninguna otra habitación, acabó diciendo que nos había hecho una reserva en un hotel cercano que era del mismo dueño, por lo que al final desistimos y le pedimos que nos acompañara. El “hotel” en cuestión (o lo que fuera…), estaba justo al lado y se trataba de un par de habitaciones en una corrala. Evidentemente no era lo mismo, pero mientras estuviera limpio y con agua caliente, nos valía. El precio nos comentó que era el mismo (unos 12 € los dos), pero ni por asomo la habitación era igual. Yo no soy mucho de quejarme, la verdad. Nosotros dormimos en cualquier lado… pero esta habitación no tenía ni techo, estaba sucia y no es que no tuviera agua caliente, ¡¡es que no tenía agua!! Tras hablar con el chico que estaba allí (que realmente parecía que le faltaban dos veranos) y decirle que no teníamos ni agua, nos dijo que ya lo sabía, pero que por la mañana ya la tendríamos. Le dijimos que si no era así, no le pagaríamos y que por favor, si quería cobrarnos, que estuviera el dueño delante la mañana siguiente. Así que tras todo el día en Machu Picchu, el camino de vuelta y el lío este del hotel, acabamos metidos en la cama pasada la una y media de la noche y sin podernos ni lavar los dientes…

A la mañana siguiente, como nos temíamos, el agua seguía sin salir y como el dueño del hotel no llegó le dijimos al chico que no le pagábamos. El pobre empezó a preocuparse (a buenas horas…) y llamó al dueño que le dijo que no nos fuéramos sin pagar, y la verdad que a mí ya me estaba dando pena este chico. El grandísimo hi… del otro hotel le había metido en este embolado y me juego el pescuezo a que le quitan el dinero de lo poco que le paguen. Así que sin preguntar mucho más, le dimos 6€ (la mitad de lo que valía) y cogimos las maletas y nos marchamos de allí. Por este motivo y otros tantos, he venido con la sensación de que, sobre todo en Cuzco, al turista se le trata muy mal por parte del sector turístico y que lo único que importa es convencer al turista para que pague y luego, en muchas ocasiones, no dar nada de lo ofrecido. Acordaros del hostal que nos hizo la jugarreta… el hostal Mirador Hanan Qosqo, para que sabiendo esto y si hacéis lo mismo que nosotros, tengáis en cuenta que os la pueden jugar.

Pero en fin… dejemos los malos rollos, que estamos de vacaciones, y centrémonos en el Valle Sagrado de los Incas que es lo más importante. Como he dicho, habíamos quedado con Sele para hacer juntos nuestra última excursión en Cuzco. Esta comenzó con una pequeña visita a una casa de la localidad de Chinchero para ver cómo teñían artesanalmente la alpaca y tras montarnos de nuevo en el autobús y tener una charla “política” con una mujer argentina a la que al parecer no le gustaban mucho los españoles, llegamos al primer punto de interés.

Valle Sagrado de los Incas. Chinchero

En Chinchero

Valle Sagrado de los Incas; Moray

Llegamos hasta el lugar arqueológico de Moray cuyo aspecto me pareció como de otro planeta. Era un lugar insólito compuesto por tres hondonadas de diferentes tamaños y en su interior, a modo de anfiteatro, se sucedían terrazas de cultivo.

Valle Sagrado de los Incas. Moray

Este lugar fue especial durante el periodo inca ya que se cree que en él se experimentaba sobre los cultivos en las distintas terrazas, cada una con un clima distinto dependiendo la altura (desde abajo hacia arriba la temperatura descendía), y con ello averiguaban en que parte de su imperio podían plantar cada producto y el proceso exacto para que la cosecha no se echara a perder.

Valle Sagrado de los Incas. Moray

Tras la explicación de nuestro “peculiar” guía, de nombre Froilán, que echaba en cara a los españoles por haber traído al Perú animales guarros como los caballos, nos dejaron 20 minutos para pasear por las distintas terrazas. Aunque parezca que la zona es pequeña, lleva un rato largo bajar hasta abajo y volver a subir, pero tampoco hay mucho más que ver y  simplemente paseamos los tres charlando tranquilamente por las distintas terrazas.

Valle Sagrado de los Incas. Moray

Todo esto que nos rodeaba estaba restaurado y muy vistoso, y si tenéis la suerte de visitar la zona en Agosto, podréis ver el Wata Qallariy, el inicio del año agrícola andino, que es un espectáculo ambientado donde los incas estrechan su relación con la tierra o Pachamama.

Al loro la imitación que se marcó Sele de nuestro, digamos, complicado de tragar guía que nos tocó…

Valle Sagrado de los Incas; salinas de Maras

Por una carretera de esas que quitan el hipo, nos fuimos aproximando hasta encontrarnos de lleno con un paisaje que no te esperas de un lugar como este. Debajo nuestra, en un pequeño valle, se superponen cientos de piscinas blanquecinas que contrastan con el descolorido verde y marrón del cerro.

Valle Sagrado de los Incas. Salinas de Maras

Esta mina de sal lleva aquí desde la época prehispánica y desde esa época la sal ha sido utilizada para comerciar con otras poblaciones. Hoy el mantenimiento y “cosecha” de la sal sigue siendo por parte de las familias del pueblo de Maras, quienes además aprovechan el turismo para poder sacarse un suplemento económico.

Valle Sagrado de los Incas. Salinas de Maras

En la entrada a las salineras venden todo tipo de frutos secos salinizados con esta misma sal, de los cuales nos cogimos varios paquetes para ir picando, pero aun así, una vez dentro, no pude aguantarme y con mis dedos cogí un trozo de sal y me la comí (¡Me encanta la sal!).

Valle Sagrado de los Incas. Salinas de Maras

Valle Sagrado de los Incas. Salinas de Maras

Toda esta sal proviene de un manantial natural que desemboca en lo alto de las salinas y van llenando poco a poco las piscinas hasta que el sol evapora esa agua dejando al descubierto la sal solidificada. Luego esta sal la recogen, la meten en sacos y la distribuyen por las poblaciones cercanas. La verdad que es un lugar muy curioso y distinto a todo lo demás, al igual que los bancales de Moray, y que pudiendo disponer de algún día más en Cuzco aconsejo visitar.

Valle Sagrado de los Incas. Salinas de Maras

Con esta excursión terminamos por nuestra parte las visitas en la zona de Cuzco y el Valle Sagrado de los Incas. En total habíamos estado cinco días completos y ahora a Sele le quedaba por ver todo lo que habíamos visto nosotros en días anteriores. Esa tarde compramos un billete de autobús a Puno para salir esa misma noche y amanecer junto al lago Titicaca a la mañana siguiente. Pero antes, os contaré detalladamente en otro artículo como nos fue en nuestra visita a las impresionantes ruinas de Machu Picchu… un lugar que merece ser mencionado exclusivamente.

Víctor del Pozo

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22 Responses to El Valle Sagrado de los Incas

  1. Blai says:

    Very interéhtin ehcurtieition! Me encanta! Y cada día tengo más y más ganas de conocer Perú, te lo juro.

    Cuzco y el Valle Sagrado parecen un lugar perfecto para reposar unos días y descubrir poco a poco todo lo que hay a su alrededor. Además, la buena compañía de Sele en el ecuador de su aventura debió ser brutal.

    Aunque también, por lo que veo, al ser tan turístico te la juegan constantemente. Entre lo que cuentas del hotel y lo de las paraditas a comprar souvenirs…

    …y as fotos, Víctor, cada día son mejores, de verdad!

    Un fuerte abrazo y a ver si me digno a venir algún día a Madrid, que ya va siendo hora… 😉

  2. Me ha encantado Victor! Muy ameno y con mucha información. Ya sabes que estoy esperando como agua de mayo todo lo que publicas. Menuda os armaron los del hostal, algo parecido nos pasó a nosotros en Islas Gili, pero a otro nivel, claro que el tono de la discusión también fue a otro nivel y eso que yo de inglés poquito pero no me hizo falta ya que en perfecto castellano me entendieron perfectamente (y eso que ellos de Español si que nada). En fin, cosas que pasan y que mejor olvidar.

    Espero con impaciencia tu relato del Machu Pichu.

  3. Babyboom says:

    El Valle Sagrado es impresionante, a mi me encanto. Lo de los engaños alli no solo es en Cuzco, a nosotros nos timaron con lo de las lineas de Nazca pero yo si soy de quejarme (y mucho) cuando me toman en pelo y te puedo asegurar q yo no hubiera pagado, bueno, seguramente ni me hubiera quedado en el cuchitril!!! Veo que estuvisteis muy bien acompañados, jejejeje. Un abrazo!!!

  4. Dany says:

    Ya recuerdo cuando me contaste la jugarreta del hotel de Cuzco… que impresentables! Genial el post, me han encantado descubrir las salineras, que pasada las vistas de todas las piscinas en la montaña!! Y que bueno el encuentro con Sele, ese cuy que os zampasteis tiene muy bu… parece comestible 😛
    Un abrazo!

  5. Me da la impresión que este viaje dio para muchas anécdotas y que en algunos aspectos parece que los hoteles y gente que vive del turismo en general, se comportan al estilo de la India, hay que ir con mucho cuidado para no caer en sus tretas.

    De esta entrada me quedo con la imitación del guía y con esta frase “cosa que nosotros no quisimos porque siempre acabas comiendo en el peor sitio de cada lugar en estas excursiones.” Que gran verdad xDDDDDD

  6. Carol says:

    Las fotos son impresionantes. Se ve que las terrazas deben ser enormes, comparadas con el tamaño de la gente que sale en las fotos, allá a lo lejos.

    Por lo demás, vaya putada lo del hotel, no tiene nombre eso. Yo no me habría quedado, me voy y me busco otro hotel, pero la cuadra se la iban a comer con patatas. Claro, que te lo digo en casa desde el sofá sin haberme pasado el día pateando por el Machu Picchu xD

    Y vaya crack el Froilán este, ¿no? Haciendo amigos que iba. Lleva turistas españoles y arremete contra ellos, genial. Como guía, uno debe amoldarse al grupo que lleva y utilizar las palabras más adecuadas en cada ocasión. Al menos eso me enseñaron a mi… Bueno, el vídeo de Sele lo dice todo, jajaja.

    ¡Un abrazo!

    • David Luiz says:

      Dejen el orgullo un poco de lado y a dar por cierto lo que dijo el peruano, que bastante razón tiene, vamos, que todo el mundo sabe eso, o que, lo van a negar? Que podria usar otras palabras
      es cierto, yo no se en que tono lo dijo pero no nos hagamos los ofendidos caballeros, la verdad no ofende. Espero anden bien por España, hermosas tierras. Saludos desde Argentina

  7. Sele says:

    Qué buenos recuerdos me ha traído leer este relato. Además de la constatación de que Víctor, cada vez haces mejores fotos. ¡Espectaculares!

    Me lo pasé genial con vosotros. Y lo bueno es que fueron más los días que pasamos juntos en Perú.

    Además vivimos una experiencia froilanesca de primer orden. In tis excurseision tuvimos muchos momentos para comentar, como eso de que los españoles llevaron animales tontos allá como los caballos, que se cagaban donde les daba la gana mientras que las llamas se alejaban de las poblaciones para hacerlos. Nos puso finos el hombre, pero en realidad era gracioso.

    Moray y, sobre todo Maras, me gustó como primera experiencia en las afueras de Cuzco. Luego llegaría el Valle Sagrado (Pisac, Ollantaytambo… y por supuesto Machu Picchu), que son palabras mayúsculas.

    Lo dicho, me encantó leer este post. Y ya no me acordaba del vídeo que me grabaste subiendo. Iba con la lengua fuera. No oxigen,,, dificulty for my jeje

    Un abrazo,

    Sele

  8. missmadaboutravel says:

    Espectacular!!! Esos “bancales”, las terrazas, los salares… si ya tenía ganas de ir a Perú, ahora tengo muchas más! Aprovechasteis muy bien el tiempo 😉

    Un abrazo

  9. Javier says:

    Sitios espectaculares, con todo el derecho de llamarse el Valle Sagrado de los Incas.
    Las fotos cada vez mas son mas espectaculares, enhorabuena!!!

    Nosotros hicimos Pisac desde Cuzco en un colectivo, toda una experiencia….
    Y el recorrido hasta Ollantaytambo visitando los mismos lugares lo hicimos con el familiar de un taxista de Cusco que al parecer vivía en Ollantaytambo y solo nos costo 32€ con coche privado todo el día para nosotros. Una de los mayores chollos del viaje.

    Bueno Victor, en unos días comentaremos el primer viaje de este año, el amigo Sele seguro que me podrá echar una mano.

    Un abrazo

    Javier y Deborah

  10. Isabel says:

    Que pena que tuvieras ese incidente con el hotel porque nosotros nos llevamos una impresión totalmente diferente. La gente nos pareció encantadora y muy amable y no tuvimos la sensación de que nos trataban como una cartera con patas, sensación que siempre tengo en países árabes.

    Impresionantes las fotos de la salinera, para Pinterest que van! 😀

  11. Pau says:

    Veo que nos perdimos algunos sitios muy interesantes del valle, pero esta entrada me trae muy buenos recuerdos.

  12. Fran Soler says:

    Espectacular el post Víctor, que de cosas en tan poco tiempo y que lugares más fascinantes!! Los bancales de impresión, lo del hotel un putadón y Sele un campeón!! ( me ha salido con rima y todo). Un abrazo y esperamos esa crónica sobre Machu Pichu 🙂

  13. Helena says:

    Pues me quedaron muchos sitios pendientes de esta entrada que tienen una pinta excepcional… Las salinas de Maras tienen que ser un lugar muy curioso, y las fotos se ven impresionantes. Aunque lo de comerte la sal a bocados tiene tela… luego a beber agua, jejeje
    A mí lo que me enamoró fue Ollantaytambo. Allí me empecé a dar cuenta de la magnitud de las construcciones incas.
    Un saludo 😉

  14. molaviajar says:

    Habitacion sin techo y sin agua bufff después de la caminata que os disteis….bueno tampoco es para tanto hehehehehe 😉 vaya tela. Me parto siempre cuando Sele imita a alguien. Por cierto le di tu blog el otro día a una amiga mía que me preguntaba por Perú, alomejor te escribe. Gran post como siempre y muy buenas fotos 😉

  15. Victor says:

    Buenas a todos compis!!

    – Blai: Si… una semana allí estaría genial para tomarlo todo con más tranquilidad. El coincidir con Sele estuvo genial, la verdad. Se le veía que tenía ganas de ver caras conocidas, y coincidimos con el en más de una ocasión.

    – María: Pues lo bueno de la discusión es que gracias a dios fue todo en español… pero vamos, que para discutir sin entender el idioma tampoco es muy complicado jejejeje… Las caras hablan por sí solas.

    – Babyboom: Si por nosotros fuera tampoco nos hubiéramos quedado allí, pero a la una de la mañana tras la paliza de Machu Picchu… como que no apetecía mucho… A partir de ese momento ibamos con más ojo, pero aún así nos la volvían a jugar…

    – Dany: Pues la verdad que el Cuy no estaba nada malo.. pero es que luego casi todo es hueso… Vamos, que a mi me dan un entrecot y listo 😀

    – JCDS; Es que lo de los restaurantes donde te llevan es para grabarlo en vídeo. En el valle del colca fuimos a uno de esos porque no teníamos más opciones y telita con la comida buffet…

    – Carol: Lo del guía fue un caso excepcional, la verdad, pero fue todo un puntazo… Cada cosa que soltaba por la boca hacía que subiera el pan… Pero bueno, tiene que haber de todo en este mundo…

    – Sele: Jajajaja.. estuvo bien la charla con la argentina en el bus y lo del guía.. sin nombre. La verdad que a nosotros nos encantó coincidir contigo allí y sobre todo la última semana que estuvimos en Perú.

    – Missmadaboutravel: La verdad que para hacer todo lo que vimos en la zona de Cuzco en 4 días y poco.. está muy bien. El tiempo premia. Pero la verdad que se puede hacer bien en ese tiempo…

    – Javier: Justo como lo hiciste fue como yo tenía pensado hacer en el principio, pero al final, por tiempo y comodidad, lo acabamos haciendo así… que tampoco está mal, la verdad.

    – Isabel: Nosotros en general con el resto de gente genial. Nos trataban fenomenal. Pero en varios lugares nos sentimos como en Egipto…. y no me gustó nada…

    – Pau: Nosotros nos perdimos un montón de cosas.. pero es que en esta zona de Cuzco hay cientos de lugares a visitar!!

    – Fran: jajajajaja… que tenemos un poeta entre los blogueros!!! jejejeje.. Estos días fueron geniales y la culminación de coincidir con Sele nos moló. Está genial coincidir con gente conocida tan lejos de casa.

    – Helena: Lo de la sal es que siempre hago lo mismo… jejejeje.. y si, luego un refresco me tomé enterito…jejejeje

    – Molaviajar: Si que me ha escrito tu amigo y ya la he contestado con algunas cosillas. Espero que la sirva de algo! Sele debería hacer reportajes de viaje imitando a los famosos.. sería una triunfada!!! jajajaja.

    Un abrazo a todos!!!

  16. Que post mas interesante. He estado dos veces en Perú pero solo pude estar en Lima, parece que hay muuuuuucho más… Saludos viajeros del blog de viajes El LoBo BoBo

  17. artabria says:

    Impresionantes estos días, me quedo esperando con muchas ganas la visita de Machu Pichu, que aunque es lo màs conocido, ya veo que Perú tiene mucho que ofrecer. Lo del hotel no tiene nombre 🙁

  18. Como siempre Víctor un extenso y bien trabajado post, lleno de datos, fotografías y planos de situación. Una gran ayuda a los que tengan en mente ese destino, y a los demás una motivación extra para ir allí 🙂

    Un saludo, Carlos.

  19. Muy interesante todos estos lugares , pero existen mas lugares maravillosos como por ejemplo al hacer el Camino Inka puedes visitar muchos lugares arqueologicos ocultos, donde te maravillaras con su imponencia, visita esta pagina: http://www.spanishschoolsblog.com/spanish-blog/2013/01/15/sitios-arqueologicos-y-lugares-de-interes-en-el-camino-inca-machu-picchu/

  20. Alisetter says:

    Bueno, bueno, Víctor! aquí estoy leyendo ávidamente tus crónicas del Perú, que en menos de un mes voy a conocerlo, por fin!! Dientes largos y sonrisas viendo y leyéndote 😉
    Un beso
    Alicia

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