Ruta 66, recorriendo parte de la Ruta Madre de Estados Unidos

Si el bello de tu cuerpo parece tener vida propia cuando escuchas un motor V8 rugiendo. Si te emocionas con el sonido de una moto aunque nunca te hayas atrevido a montar en una. Si te encanta conducir por el simple hecho de conducir y no te importa el destino pero si el camino, entonces, amigo, tú eres de los míos y seguro que en algún momento de tu vida habrás soñado en recorrer la que se conoce como la carretera madre, la Carretera Federal de Estados Unidos número 66, o como todo el mundo la conoce, la Ruta 66.

Ruta 66

Entre los que desean realizar entera la Ruta 66 me incluyo yo mismo, por supuesto. Es una ilusión que tengo desde niño, cuando mi padre me enseñó a conducir su Citroën Visa contando yo tan solo con 14 primaveras y recorría las carreteras locales que comunicaban varios pueblos manchegos. Eran trayectos cortos, de apenas 20 kilómetros, pero subido a los mando del coche fantástico —como me gustaba llamarle— me sentía genial. Mi padre decía que estaba obsesionado con conducir. No se equivocaba.

Ruta 66

Pero de momento, la Ruta 66 al completo deberá de esperar. Al menos hasta que la niña sea un poco más mayor y pueda aguantar tantos kilómetros durante tantos días seguidos. Porque no nos vayamos a engañar. Yo no he hecho la ruta entera, pero me la puedo imaginar, y me imagino que sería un tanto monótona hasta para mí, por lo que para un niño no te quiero ni contar. Lo que realmente hicimos nosotros en el viaje por la costa oeste fue desviarnos un poco de la Carretera Interestatal 40 hacia pequeños tramos que se conservan de la histórica Ruta 66. Un trayecto corto pero suficiente para saborear y dejar la miel en los labios de lo que sería hacer la ruta completa.

Ruta 66

El plan era llegar hasta Los Ángeles desde el Gran Cañón del Colorado donde habíamos pasado las dos últimas noches. Eran unos 750 km, otro día entero de coche, pero lo que no sabíamos es que se nos fuera a hacer excesivamente pesado, sobre todo los últimos cien quilómetros.

Recorriendo un tramo de la Ruta 66

Comenzamos tranquilamente a primera hora de la mañana desde la localidad de Williams, pero allí no nos detuvimos y continuamos unos 40 quilómetros más adelante hasta un desvío que nos indicaba el acceso a la antigua Ruta 66. Allí comenzamos nuestro particular y corto viaje por algunos de los escenarios más típicos de esta histórica carretera.

Ruta 66

Por el camino te vas topando con antiguos pueblos y sobre todo gasolineras que se han convertido hoy en día en un reflejo del pasado con añoranza y olor a suvenir donde pequeñas señales y coches rescatados de los desguaces sirven de atrezo en escenarios abarrotados de turistas.

Ruta 66

Nosotros apenas recorrimos 200 quilómetros de la Ruta 66, entre el desvío que cogimos y la ciudad de Kingman, pero en su totalidad la Ruta 66 cuenta con 2.939 quilómetros desde su inicio en Chicago y su culminación en la costa californiana en la ciudad de Los Ángeles, nuestra meta al terminar el día.

Ruta 66

La Ruta 66 fue descatalogada oficialmente de la Red de Carreteras de Estados Unidos en el año 1985. Hoy en día numerosos tramos de la antigua ruta han sido señalizados como Ruta Histórica ya que su pasado está ligado a grandes acontecimiento del país. Fue la primera carretera en haber sido asfaltada en su totalidad, la cual cruzaba prácticamente todo Estados Unidos convirtiéndose en la principal vía de comunicación hacia la costa oeste durante acontecimientos tan importantes como la Gran Depresión de los años 30. También era la carretera escogida por los camioneros para los transportes de largas distancias y de emigrantes que se desplazaban hacia el oeste buscando mejor vida en «la tierra prometida».

Ruta 66

Sin duda, mientras recorres la estrecha carretera, te sumerges en una América más profunda. Turística, pero real. Algunos lugares como la antigua estación de servicio Hackberry General Store, aderezan un poco el camino monótono de este pequeño tramo de la Ruta 66. Antes, pasamos por pueblos como Ash Fork o Seligman que se han convertido en parada obligada de autobuses turísticos y como no, de nosotros mismos, turistas como el que más buscando entre desordenadas estanterías de tiendas a pie de ruta el recuerdo perfecto de The Mother Road.

Ruta 66

Aunque de estos lugares rescatados de los años 50 y 60 lo que más me gustó fue la decoración. Extravagante, hortera y mítica con señales por todos los lados, maniquís y coches destartalados con ojos que parecen familiares lejanos de los protagonistas de la película Cars.

Ruta 66

Ruta 66

Ruta 66

El final de nuestra camino por la Ruta 66 concluyó en Kingman, más concretamente en el mítico restaurante Mr D’z Route 66 Diner, el típico restaurante cincuentero de comida rápida y color chicle donde disfrutamos de unas ricas hamburguesas que nos ayudaron a coger fuerza para afrontar el final de etapa, que bien nos hizo falta energía para acabarla.

Ruta 66

Ruta 66

Todavía nos quedaban 500 quilómetros para llegar a Los Ángeles y tomamos la autopista Interestatal número 40 para no demorarnos más. El camino se nos hizo más monótono de lo que pensamos ya que no había ningún atractivo destacable y ninguna parada programada, en buena parte debido a que la mayor parte del camino que nos quedaba era a través del desierto de Mojave, un páramo extensísimo de tierra estéril que nos pareció una vida atravesarlo. Pero lo peor estaba por llegar.

Ruta 66, desierto de Mojave

Ruta 66

A algunos nos costó más que a otros el trayecto, ¿No Vera?

Cuando comenzamos a vislumbrar Los Ángeles, cuando pensábamos que quedaba poco para llegar y la autopista se convirtió en una mega autopista de cinco carriles para cada sentido, cuando quedaban tan sólo cien quilómetros y ya veíamos los carteles que nos indicaba la dirección de Hollywood que es donde teníamos el hotel, en ningún momento pensamos que tardaríamos otras tres horas en soltar el coche y descansar. Nos comimos un monumental atasco como pocos me he pillado y no veíamos la hora de llegar.

Ruta 66

Finalmente enfilamos el paseo de la fama, casi sin gente, sin mucho glamour como se podía esperar. También era tarde. Nuestro hotel estaba situado a unas pocas manzanas del teatro Chino pero desde luego las calles no parecían que fueran muy «turísticas». De hecho, paramos en la puerta del hotel, descargamos las maletas y fui a dejar el coche a un parking que tenían concertado justo al lado, y en el transcurso de dejar el coche y llegar al hotel de nuevo me dio tiempo a ver una escena policiaca en plena calle —para ser más concretos, justo al lado mía— con coche patrulla atravesándose en medio y deteniendo a punta de pistola a dos chavales que en ese momento no estaban haciendo nada… pero que seguro lo habrían hecho a juzgar por la maniobra que hicieron los policías. Y yo andaba preocupado con la seguridad del barrio para andar con la niña por la noche. Pues fue buen comienzo… Pero la parte de Los Ángeles la dejo para otro capítulo, aunque me lo ventilaré rápido, porque particularmente no me pareció una ciudad donde perder mucho el tiempo.

Ese día había cumplido una pequeña parte de un sueño mucho más grande. Recorrer la Ruta 66 por completo. Estoy convencido que algún año caerá. Estoy seguro que caerá.

Víctor del Pozo

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Acerca de Víctor del Pozo

De profesión comercial y desde el 2008 escribiendo mis viajes en este blog. Viajando de forma responsable pero con la ilusión de un niño. Puedes cotillear un poco de mi vida aquí

3 Respuestas a Ruta 66, recorriendo parte de la Ruta Madre de Estados Unidos

  1. Eva dice:

    Que bien lo pasamos en el viaje!!!! Y el trayecto fue muy ameno… jejejeje

  2. Diana dice:

    Soy súper fan de sus aventuras

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