Visita relámpago a Londres

Hay ciudades que no te cansas de visitar una y otra vez, porque siempre que vas, tienes ofertas culturales y de ocio de todo tipo para pasarte largos días visitando y haciendo cosas. Londres sin duda es una de ellas. La ciudad cautiva a todo aquel que ande por sus calles y es capaz de sorprenderte en cualquier rincón. Desde luego, carácter no le falta y tiene cabida para cualquier individuo de la clase que sea. Todo el mundo se sentirá como en casa en Londres.

En esta ocasión sería una visita relámpago de un fin de semana en Londres, desde la mañana del sábado 15 de enero hasta la mañana del siguiente lunes. Dos días completos para visitar la ciudad y pasar un fin de semana en Londres junto a Eva, mi hermana (Sonia) y nuestro querido amigo “El Da”.

David lleva viviendo al sur de Inglaterra desde hace más de un año en la pequeña ciudad de Chichester (por fin me he acordado de cómo se llama jejeje). La verdad que no sé qué le hemos hecho, pero su sueño es separarse cada día más de nosotros… pero bueno, tiene sus ventajas, y cuando esté en Australia ya tendremos casa gratis donde alojarnos jejejeje. Con él quedaríamos a lo largo de esa primera mañana en Londres, pero a nosotros aún nos quedaba levantarnos a las 4 de la mañana para asearnos, vestirnos y salir pitando al aeropuerto a coger nuestro avión que salía a las 6:30.

¿Dónde alojarse en Londres?

Recuerdo el año pasado, en el viaje que hicimos a Cambridge junto a unos amigos viajeros, que nuestro avión tenía previsto salir a estas horas más o menos y finalmente acabó saliendo a la una y media de la tarde. Esperaba sinceramente que en esta ocasión saliera todo bien para que mi hermana pudiera aprovechar el fin de semana en Londres. Era el viaje más lejano que había realizado hasta ese día y tenía muchas ganas de conocer Londres.

Por suerte el avión salió con puntualidad británica y poco antes de las 8 de la mañana estábamos aterrizando en el aeropuerto de Stanted. Nos compramos los billetes de tren de ida y vuelta para aprovechar los 2×1 famosos de Londres y tiramos millas entre legañas hasta la estación de Liverpool Street. De aquí nos fuimos a la famosa estación de King´s Cross y nos pusimos a andar por nuestro conocido camino hasta el albergue Generator, el mismo donde nos alojamos para recibir hace un año al 2010. Nos gustó el hotel y su ubicación, y la verdad que pese a los problemas que tuvimos los primeros días de aquella nochevieja, el trato de la gente fue muy bueno y nos sentimos muy cómodos. Esta vez nos aseguramos de reservar una habitación triple y cuando llegamos nos confirmaron la reserva. Pero todavía era muy pronto para poder entrar así que dejamos los bolsos en el “room luggage” y nos quedamos desayunando en el hotel para ir calentando el cuerpo, que el día se había levantado frío y lluvioso como imaginábamos.

Fin de semana en Londres

Paseando por el mercado de Notting Hill

Era la primera vez que mi hermana visitaba Londres y eso suponía que nosotros volviéramos a pasar por los mismos sitios que ya conocíamos de antes, pero realmente eso no me importaba puesto que siempre se descubren cosas nuevas. Era sábado por la mañana y en nuestra agenda imaginaria teníamos planeado visitar en primer lugar un barrio muy conocido en el que este día de la semana se monta un mercado extenso por sus calles. Sonia es fan de Hugh Grant y la película de Notting Hill que protagoniza junto con Julia Roberts es una de sus favoritas, por lo que ya os podéis imaginar hacia donde nos dirigíamos. Efectivamente, directos al mercado de Portobello en el barrio de Notting Hill.

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

Aprovechamos el piso alto de un típico autobús doble para desplazarnos hasta Notting Hill y allí nos empezamos a mezclar con un centenar de turistas que, como nosotros, dábamos pasos cortos parándonos en todas las tiendas de antigüedades que veíamos a nuestro paso.

Cuando visité este barrio la última vez, era año nuevo y las calles estaban prácticamente desérticas. Hoy nuestra mirada al frente solo podía divisar cabezas hasta perder la vista al fondo de la calle donde seguía habiendo más y más gente. Grupos callejeros tocaban música y las tiendas de antigüedades nos mostraban parte del material de lo que podríamos encontrar en su interior.

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

Este grupo que sale en la foto de aquí abajo resulta que son un grupo “famosito” en Inglaterra. Me lo dijo David cuando pasó por aquí antes de quedar con nosotros, pero no recuerdo el nombre ahora mismo.

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

De lo que me di cuenta paseando por este mercado es que en Londres están locos por los relojes de bolsillo. Numerosos puestos exhiben centenares de estos bonitos accesorios con largas cadenas. Entre puesto y puesto nuestro olfato nos conducía hasta la zona reservada a la fritanga y a la verdura, alimentos difíciles de casar y cuales hacían desviar nuestra mirada y tragar saliva en cada puesto. Hasta un chiringo de churros españoles tiene cabida en este mercado.

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

Fin de semana en Londres. Mercado de Portobello

Recorrido por el centro de Londres

Justo en el mercado de Portobello quedamos con David, que madrugar no es que madrugara mucho y nosotros empezábamos ya a tener hambre. Salimos del barrio en metro con dirección al centro de la ciudad y nuestra siguiente parada sería la emblemática plaza de Trafalgar donde comimos en la zona y marchamos después, a través de The Mall, hasta el palacio de Buckingham.

Fin de semana en Londres. plaza de Trafalgar

palacio de Buckingham. Londres

Siguiendo más o menos la ruta que hicimos nosotros hacía unos meses, nos metimos por el parque de St. James, que siempre es agradable andar por él junto a decenas de ardillas sociables que se acercan curiosas hasta las personas en busca de comida. Pero además de ardillas, este parque regenta muchos tipos de ave como ocas o cisnes, y una especie que me resultó especialmente curiosa por sus peculiares patas. Este animal es la focha común, y creo que puedo decir con certeza, que he encontrado a su equivalente en la raza humana. Le podemos llamar comúnmente, “El Da”… pero su nombre completo sería; “David en su punto extremo de tontería” (no podía evitar publicar esta foto… jejejejeje).

Fin de semana en Londres. Parque de St. James

Fin de semana en Londres. Parque de St. James

Atravesamos la sede de la caballería Real y descendimos la calle que nos acercaba hasta el mismísimo parlamento y el increíble Big Ben. Mi hermana no salía de su asombro al ver el mayor emblema de la ciudad y no es de extrañar. La descomunal torre dorada que alberga el reloj sorprende a todo el que llega hasta aquí aunque la hayamos visto millones de veces en fotos. Cuando suena la campana anunciando las horas, hace honor a su nombre, creando un sonido difícil de olvidar.

Fin de semana en Londres. Big Ben

En noche vieja no quisimos entrar en la abadía de Westminster, pero ahora en cambio, nos apetecía entrar y hacía allí fuimos. Nuestro gozo en un pozo cuando vimos que ya no se hacía ningún pase y nos conformamos con andar alrededor de su jardín. Habrá que volver a Londres.

Fin de semana en Londres. Abadía de Westminster

La oscuridad se nos estaba echando encima, aunque todavía no era muy tarde, y nos fuimos hacia el puente de Westminster para que mi hermana tuviera una panorámica de día de toda la zona más bonita de Londres. El London Eye a un lado y el Big ben a otro junto al parlamento. Sin duda es una de las mejores vistas de la ciudad.

Fin de semana en Londres. El Parlamento de Londres

Por el siguiente puente que nos encontramos cruzamos al otro lado del Támesis para dirigirnos a la animada zona de Covent Garden y pasar un rato observando la imaginación de algunos artistas callejeros realizando números sorprendentes de malabarismo y magia. Por esta zona, el gentío es considerable. Todo el mundo tiene en sus manos bolsas de compras, los bares se encuentran llenos, hay músicos en cada esquina y numerosos mercados completan el mobiliario de uno de los barrios más activos de Londres. Sin duda es un lugar divertido donde pasar buena parte de la tarde, donde acabamos de situarnos en el legendario barrio chino londinense y cenando en la más luminosa plaza de Londres. Picadilly Circus.

Fin de semana en Londres. Barrio chino

El día no daba para mucho más, pero la noche sí. Siguiendo los pasos de Jack el destripador nos sumergimos por el barrio de Whitechapel por calles que desconciertan hasta al más valiente. Unas con mucha gente y otras totalmente solitarias, perfectas para escribir historias de crímenes como los que sucedieron en este lugar a finales de siglo XIX perpetrados por el asesino en serie más famoso hasta nuestros días, quitando la vida de numerosas prostitutas que regentaban estas calles en aquella época.

Habíamos quedado en el café 1001 con una amiga de David y juntos pasamos allí un par de horas hasta que los ojos no nos aguantaron más y tuvimos que dar por concluido el día. Ni mucho menos era tarde, pero había que aprovechar ese fin de semana en Londres al máximo y nos marchamos en autobús hasta nuestro hotel, dejando a David y sus amigas allí, por toda la noche. ¡Haber quién era el guapo que le llamaba al día siguiente para quedar!

Fin de semana en Londres. Cafe 1001

Recorrido junto al Támesis

Al día siguiente tenía pensado llevar a mi hermana por el mismo recorrido que hicimos nosotros en la noche vieja del 2009, y aprovechando que en aquella ocasión no visité nada de la City, nos bajamos en la estación de Bank y continuamos andando hasta el monumento que se levantó para recordar el gran incendio de Londres que arrasó la ciudad en 1666.

Nunca una barra de pan causó tanto destrozo… y es que fue precisamente una panadería el foco de tal monstruoso incendio que se llevó por delante el ayuntamiento de Londres, puentes, numerosas iglesias —como la catedral de San Pablo—, miles de casas y todo lo que pillara de por medio el fuego que duró dos desgraciados días. Este monumento, que básicamente se trata de una columna de estilo dórico rematada en lo alto por una urna dorada en forma de fuego, se sitúa a 61 metros de donde se inició el fuego y justo esos metros son los que mide hasta su punto más alto. Como dato curioso, los barrotes que se ven en la parte más alta se tuvieron que poner debido a que varias personas, hace ya dos siglos, utilizaron esta plataforma para acabar con sus vidas lanzándose al vacío.

Fin de semana en Londres. The monument

Nuestros pasos nos llevarían ahora desde la parte financiera de la ciudad hasta el medievo, justo a los pies del castillo de la torre de Londres, visita imprescindible que mi hermana no quería perderse. Nosotros ya lo vimos hacía un año, pero como teníamos la oferta del 2×1 decidimos que entraría yo con ella mientras que Eva se iba a tomar un café.

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

Dentro de la torre y sobre sus murallas, visitamos todas las habitaciones habidas y por haber y por supuesto, entramos en la Jewel House para contemplar las joyas de la corona y a la torre blanca donde se guardan numerosas armas y armaduras de aquella época.

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

Los Yeoman Warder, más conocidos como Beefeaters, son los encargados de custodiar todos los edificios de la Torre de Londres. Hoy en día se comportan más como guías turísticos de la Torre pero que en su día pertenecieron a las Fuerzas Armadas Británicas con más de 22 años de servicio. En la foto de más abajo, mi hermana Sonia posa con Moira Cameron, la primera mujer que fue elegida para formar parte del servicio de Guardia Yeomen.

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

En la otra ocasión que estuve por aquí, la sala de tortura se encontraba cerrada, pero ahora sí que pudimos entrar para observar los números artilugios que utilizaban para crear martirio a quien ellos creían que lo merecía. Auténticos escalofríos daban imaginarse en el pellejo de quién probara tales inventos.

Fin de semana en Londres. La Torre de Londres

Tras una hora y media recorriendo el medievo, salimos a la calle donde Eva ya nos estaba esperando observando el monumento que más le gusta de Londres. El Tower Bridge. Es sin duda, y cada vez que lo veo lo pienso, el puente más bonito que se puede ver en todo el mundo. Con su espectacularidad, se ha ganado a pulso el convertirse en uno de los iconos de la ciudad junto al Big Ben.

En esta ocasión, tampoco accedimos al interior del puente y lo pasamos de largo para seguir por el paseo de la reina donde nos hicimos las típicas fotos de rigor.

 

Fin de semana en Londres. Tower Bridge

Pasamos el ayuntamiento y cruzamos por la calle del puente de Londres, y a continuación, tendríamos frente a nosotros la catedral de Southwark, la más antigua de Londres y que en nuestro pasado viaje no pudimos visitar por estar cerrada. En esta ocasión, sí que nos la encontramos abierta y aprovechamos para entrar y ver su interior.

Fin de semana en Londres. catedral de Southwark

Entre charla y charla fuimos andando dejando atrás el teatro de Shakespeare´s Globe y cruzando de nuevo el Támesis por el puente del milenio. La increíble catedral de San Pablo custodiaba ahora nuestro horizonte, pero como a mi hermana no le hacía mucha gracia entrar, y mucho menos subir a su cúpula por el vértigo que tiene, pusimos rumbo al metro para quedar con David en Candem y pasar allí el resto de tarde.

Fin de semana en Londres. Metro de Londres

Mercado de Candem

Cuando mi hermana vio el gentío y la cantidad de tiendas que allí había, literalmente empezó a pensar que su sitio estaba en Londres. Candem es de los barrios que más gusta cuando se visita Londres y aquí puedes ver todo tipo de mezcla cultural y sentirte uno más sin distinción alguna.

Fin de semana en Londres. Mercado de Candem

Fin de semana en Londres. Mercado de Candem

Cuando llegó David nos fuimos a pasear por las tiendas del mercado, a cual más curiosa. Ropa extravagante, adornos de todo tipo, comida china, hindú, española… en fin… que aquí teníamos suficiente para comer y pasar buena parte de la tarde en la que las chicas salieron con alguna que otra compra bajo sus brazos.

Fin de semana en Londres. Mercado de Candem

Fin de semana en Londres. Mercado de Candem

Este es el ambiente que se vive en uno de los puntos más transitados del mercado. Música en la calle, puestos de comida, tiendas con ropa rarísima… Todo un mejunje de sonidos y olores que no podéis perderos.

Fin de semana en Londres. Mercado de Candem

Según iba anocheciendo, el tiempo en el cielo se iba empeorando hasta que comenzó a descargar una leve pero molesta lluvia. El metro de Candem Town se encontraba cerrado y tuvimos que ir bajando la calle hasta que vimos un autobús que nos acercara al centro. Ya metidos en berenjenales de compras, rematamos la jugada yendo a otra famosa zona de tiendas como es la calle Oxford. Aunque la verdad, como Candem no hay nada… y las rebajas que siempre me habían dicho que eran espectaculares en Londres, a nosotros no nos lo parecieron.

Mi hermana estaba más que satisfecha con lo visto este fin de semana en Londres y decidimos ir a tomar unas cervezas a un bar que conocía David y en el que, en la segunda planta del local, nos acomodamos en unos sillones para charlar tranquilamente hasta que fuera la hora de ir a cenar.

 

Fin de semana en Londres.

La verdad que no nos complicamos mucho a la hora de cenar y decidimos que lo mejor era acercarnos a un Tesco para comprar algo preparado y comérnoslo en el hotel. Nos fuimos andando hasta el parlamento, donde bajo unos soportales había uno de estos supermercados, y tras la compra y despedida de David, que tenía que coger un tren para volver a Chichester, nos pusimos frente al reloj para escuchar las campanadas por última vez en este viaje.

Que mejor lugar para terminar un fin de semana en Londres. Ya solo nos quedaba volver al hotel, cenar y acostarnos para madrugar al día siguiente y volver al aeropuerto que nos llevaría de nuevo a Madrid. Esta ha sido mi segunda visita a la ciudad y ya estoy deseando volver…

Fin de semana en Londres. Parlamento de Londres

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  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo en que Londres nunca cansa. Es una ciudad a la que no me importa volver una y otra vez.
    Veo que han sido sólo un par de días, pero muy bien aprovechados.

    Un abrazo

  2. ¡Ostras! Tengo casi la misma foto del grupo ese que toca en Portobello… me hace gracia que casi un año después sigan tocando allí.
    Dos días muy bien aprovechados, ¿eh?
    Un saludo

  3. hombreeee…. creia q no iba a llegar el momento de ser figurante ( que no prota) de este relato.
    mu bien escrito, al menos me has recordado to lo que hicimos, que cada vez que voy, no me entero.
    otra vez aprovechamos mas la noche. La foto, mola un huevo. asi me gusta.
    cuidaros. pronto os vere de nuevo.

  4. A mí también lo que más me ha gustado de Londres ha sido Camden. Qué sitio más curioso!! jejeje De la City sólo hemos visitado la catedral de San Paul… Leyéndote veo que nos hemos dejado muchas cosas en el tintero. Pero es una ciudad taaan grande que requiere de varias visitas.
    Saludos

  5. que gran ciudad Londres , para ir en cualquier epoca del año, sin duda una de las ciudades con mas posibilidades para el viajero de Europa

    un saludo

  6. Hola Victor, que buena escapada! Por lo que veo en el video parace que Camden está muy animado y hay mucho ambiente 🙂
    Y el Big Ben de noche es precioso..
    Saludos¡¡

  7. Buenas compañeros!! Se agradece un montón los comentarios, y más aún cuando no puedo pasarme tan a menudo por vuestros blogs como antes… Espero que esa situación cambie en poco tiempo y pueda dedicarle más tiempo.

    Londres me encanta! En cierto modo me recuerda mucho a Madrid y creo que por eso me gusta tanto. Estoy convencido que volveré a la City.

    Un saludo!

  8. Wenasss,

    Ya he estado 4 veces en London y creo que habrá muchas más. En sí Inglaterra me gusta, sobre todo los lugares muy british, y cuanto más pequeños mejor. El año pasado lo de Cambridge me encantó.

    Espero volver pronto!!

    Un abrazo,

    Sele

  9. Qué crónica Victor! Y para qué ciudad!

    Como tu, he estado en dos ocasiones en Londres y la verdad, me gusta muchísimo. Es una ciudad donde se puede encontrar de todo (bueno, por lo que veo hasta un tenderete de Churros hehe) y que nunca cansa…

    Tendré que ir pensando en volver… hehe

    Un abrazo y a ver si nos cuentas algo de la escapada y del viaje de Semana Santa, que no sé por qué pero tengo una corazonada y un destino en mente….

  10. Hola tocayo !!

    Siempre está chula una escapada a Londres, además siempre se puede conseguir un vuelo low cost.
    Oye a ver si nos vemos pronto, no estaría mal por tierras británicas y así me presentas al Da.
    Un abrazo.

  11. Nosotros estuvimos en Mayo también… íbamos mi mujer y yo, y nuestra enana en su vientre. Nos encantóg, y eso que íbamos más de tranquis de lo que acostumbramos…

    Candem genial… y la comida mmm… (la de Portobello también eh? jejeje).

    Tienes una foto de Cyberdog. Curiosa tienda eh? Le compramos una camiseta super freak a la que venía en camino, jajjajaja…

    Por cierto, nosotros nos alojamos en Tune Hotels Westminster. A 5 mins de London Eye y 10 del Big Ben a un precio bastante razonable (para ser Londres, claro XD)