Un paseo por Central Park y alrededores

Nos levantamos temprano y nos fuimos a desayunar al cafe28 que ya se iba a convertir en el resto de los días en nuestro sitio de quedada por las mañanas. ¡¡Que desayunos me plantaba!! En plan buffet y con todo tipo de bebidas, y cuando digo todo tipo es porque era así. En mi vida he visto tantos refrescos diferentes juntos. No sabía ni que existían varios tipos más de Fanta o el Cherry Coke de cereza que ya hacía tiempo que no veía. Pero con el que me quedé flipado fue con el refresco con gas ¡¡de chocolate!! ¡¡Tenía que probarlo!! Y lo probé.., efectivamente, solo lo probé… porque joder que asquerosidad de líquido… dos tragos y fuera la lata… no pude más. Se me revolvió la tripa para un buen rato.

Una vez desayunado, nos dirigimos Quinta Avenida arriba dirección Central Park. Antes de llegar volvimos a pasar por Times Square que seguía abarrotado de gente. Los luminosos, las fachadas, todo era impresionante, todo encendido, todo grande, todo nuevo a nuestra vista.

Times Square

Había mucho jaleo de coches y encima estaban de obras en uno de los lados. Veíamos a cada paso detalles auténticos neoyorkinos, como las bocas de agua que en todas las películas siempre hay algún coche que pasa por encima de ellas y se lía a salir agua…

Times Square

O como en muchas películas ves a la gente meter una moneda y coger un periódico de esas máquinas que digo yo… ¿por qué no se modernizan ya?

Times Square

Es una de las cosas que me sorprendió de esta ciudad, tan moderna para unas cosas y tan antigua para otras. Yo creo que ese es un poco el encanto de Nueva York.

En limusina por Nueva York

Seguimos subiendo por la Quinta Avenida y nos encontramos con un par de limusinas que deberían estar esperando a alguien y nos entró la curiosidad de saber cuánto costaría darse una vuelta en una de ellas. Gracias que prácticamente todos los conductores son sudamericanos y no hay problema con el idioma, después de negociar un poco el precio, conseguimos que nos diera una vuelta en limusina por Nueva York de 1 hora por 70$ (unos 10$ cada uno). Pues nos pareció muy bien el precio y nos montamos.

En limusina por Nueva York

Hay estábamos, como si fuéramos alguna estrella del Rock en limusina por Nueva York. Teníamos lo que viene siendo, de todo… Televisión, bebida, techo solar, un equipo de radio para flipar y claro… flipamos. Fuimos rodeando todo el Central Park hasta Harlem que allí el hombre paró y con el dinero que le dimos lleno el depósito. Seguimos bajando por la 5ª Avenida y ya se nos hacía hasta largo el recorrido. La verdad que es una anécdota muy buena que fue de imprevisto, y que si vais mucha gente se puede dar una vuelta y no sale nada caro. Incluso se ofreció el conductor a que cuando nos fuéramos de la ciudad le llamásemos para que nos llevara al aeropuerto.

Le dijimos que nos dejara en la plaza Columbus incluso antes de que acabara la hora, pero ya era suficiente.

En limusina por Nueva York

Un paseo en bicicleta por Central Park

Ya estábamos en Central Park y hacía un día estupendo para recorrerlo tranquilamente, y como el parque es muy grande, decidimos hacerlo en bicicleta. Justo en la plaza Columbus hay varios chavales que te alquilan las bicicletas. Tienes que regatear también con ellos porque te dicen unas barbaridades que te ríes. No me acuerdo cuanto nos costó, pero fue más que la limusina fijo, aunque el alquiler de la bicicleta era para cuatro horas. Ya con las bicis entre las patas y después de la tira de años sin coger una, nos adentramos en el pulmón de Nueva York.

Central Park es un parque enorme que mide unos 4 km de largo y 800 metros de ancho (desde la calle 59 hasta la 110). Un verdadero jardín tirando a bosque. Hay unos 93 km de caminos perfectos para recorrerlos en bici. Los puntos de interés de Central Park son muchos y es imposible verlos todos en una mañana, pero no nos preocupaba. De primeras, que estábamos frescos y las piernas agradecían dar pedales y no andar como el día anterior, fuimos hasta el norte del parque para luego ir bajando por la parte oeste del mismo. Es un gustazo tirarte en el césped y descansar del ruido que hay fuera de las verjas… es increíble… pero no se escucha nada.

Central Park

Central Park

Poco más abajo te encuentras el mayor lago del parque. Tiene el nombre de Jacqueline Kennedy Onassis y es el que suministraba agua potable a la ciudad de Nueva York desde hace un siglo y medio. Seguimos hacia el sur y ya no sabíamos por dónde tirar porque hay muchos caminos a cual más encantador y te cuesta decidirte.

Central Park

Central Park

De allí nos dirigimos hacia el mosaico que recuerda a John Lennon, el cantante de Los Beatles que fue asesinado a pocos metros de allí. En esta pequeña plazoleta del parque la gente se sienta alrededor del mosaico, ya no sé si de forma emotiva o por que le agrada el lugar, pero la verdad que cuando se llega allí se siente uno que está en un sitio especial del Central Park. Ahora en verano, el mosaico estaba adornado con flores de varios colores dibujando el signo de la paz.

Central Park

Después de esto nos adentramos de nuevo en el parque para ir a la típica pradera que sale en las películas. Y es que es como en las películas. La gente está tomando el sol, jugando a la pelota, los ejecutivos con los trajes y el portátil descalzos evadiéndose un poco de la oficina. Mucha gente no había puesto que fue entre semana, pero los domingos esto se tiene que poner…. “abarrotao”.

Central Park

Alrededores de Central Park

Ya se nos cumplieron las 4 horas del alquiler de las bicis y además el hambre ya se notaba. Terminamos la vuelta por el parque haciendo un poco el ganso con las bicis.

Entregamos las bicis y justo en la salida nos encontramos con algo que es muy fácil de encontrar en Nueva York. No es un rodaje de una película, sino gente que protesta sobre algún tema y te dan a ver sus ideas de forma espontánea en medio de la calle. En esta ocasión pudimos ver una serie de figuras de hielo, todas ellas “embarazadas” con un muñeco que según se derretía dejaba al descubierto el bebe. La protesta era en contra de las mujeres que fuman estando embarazadas.

Después de estar decidiendo donde comíamos, acabamos en un restaurante original y que no comimos nunca en Nueva York… un McDonal´s ¡¡VIVA LA COMIDA MEDITERRÁNEA!!

No salíamos de nuestro asombro con lo que vimos dentro del Burger, ¡¡y que momento de risa nos pasamos!! Cuando ya terminamos de comer nuestro más preciado manjar, algunos decidieron ir al baño,con lo que nos quedamos Eva y yo esperando. Cuando de repente observo a un hombre ya mayor comiéndose un helado McFlurry. Hasta ese momento todo correcto. Cuando de pronto le veo que empieza a darle unos lametazos al helado al más puro estilo vaca, con una lengua que le podía medir cerca de los 10 centímetros de larga. Entonces ya se lo tuve que decir a Eva que disimuladamente viera la escena, y claro… Eva tiene el don de la risa tonta y se empezó a descojonar. Pero nos cambió la cara radicalmente cuando le vimos dar mordiscos en vez de lametazos y seguidamente, el helado que tenía en la boca recién mordido lo iba escupiendo en un vaso de plástico. Nosotros flipando ya… Cuando ya sale la gente del baño y les explicamos el porqué de nuestras lágrimas, nos pusimos a grabarle disimuladamente con la cámara de video. Cuando todavía nos vuelve a sorprender (¡aún más!) removiendo lo que había echado en el vaso y bebiéndoselo después con la pajita!!! Fue un momento divertidísimo y el pobre hombre no se enteró que le estábamos viendo. Cuando lo volvemos a ver en el vídeo nos despollamos.

Después de comer nos dimos una vuelta por la zona de la opera de Nueva York donde nos encontramos con un monumento formado por canoas rarísimo… (Como me gusta esta ciudad).

Volvimos hacia Central Park dando un paseo para bajar la comida y nos fuimos hacia la Quinta Avenida. Allí, justo en la esquina con Central Park, está la tienda de juguetes F·A·O.

Es una tienda de juguetes que tienen mogollón de peluches y donde además Tom Hanks se ponía a tocar un piano gigante con las piernas en la película Big… ¿Os acordáis? Pues sí, también lo tocamos… bueno, lo que pudimos y hasta que nos echaron, pero también fue un momento muy divertido.

El resto de la tarde lo dedicamos a pasear y viendo algunas tiendas de la zona como la de Apple, donde puedes toquetear todos los aparatos o comprar cosas que aquí en Europa aún no han salido y a buen precio. Estuvimos en tiendas gigantescas de ropa y ya cuando acabamos nos fuimos a tomar unas cervezas a un garito que había cerca en el cual estábamos prácticamente solos. Elegíamos la música que oír en una máquina tipo distribuidora pero más moderna e hicimos migas con unos holandeses que vivían en Nueva York trabajando en una joyería y que nos invitaron a ir a una fiesta en la propia joyería dentro de dos días… Muy tentador, pero no fuimos (había que ir de etiqueta). Pero nos llevamos un recuerdo de esa noche… esta foto de ellos con !!MI!! novia.

Terminamos el día dando un paseo hasta el hotel y fotografiando las luces de esa noche.

Quinta Avenida

Nueva York

Nueva York

Nueva York




Victor del Pozo

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