Hola, qué Hase? Un conejo rosa gigante en Italia

¿Os había comentado alguna vez que soy un poco friki? Creo que sí… no? En los viajes me gusta ir a lugares raros que poca gente conoce al no tener mayor interés, pero que a mí me resultan curiosos, y como soy un poco raro, pues allá que voy. Mis “caprichos” frikis es una característica que mis acompañantes, y en especial Eva, tienen que “sufrir” un poco en los viajes. Normalmente no suelen ser cosas muy descabelladas… Algún cementerio, zonas curiosas aunque sin ningún interés extra como Amatciems o incluso alguna “rotonda mágica“… en fin, poca cosa no? Pero creo que con este lugar que os voy a comentar llegué a la cúspide de lo absurdo. A la supremacía de la estupidez. Vamos… lo que viene siendo la cosa más tonta que he visitado en cualquier viaje y que estoy convencido que no podré superar (o al menos eso espero…).

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Foto de Gelitin

No sé si alguna vez habéis oído hablar de un conejo rosa gigante que descansa tumbado en una montaña en Italia (el de la foto de arriba…). Si no sabéis de qué os hablo podéis estar de enhorabuena. No habréis malgastado vuestro tiempo en ver tonterías por Internet. Y vosotros, los raros, sí sí… aquellos que sabéis de lo que os hablo o al menos creéis saberlo, también os doy la enhorabuena. En alguno de esos momentos de aburrimiento total os habéis puesto a mirar cosas raras por Internet y os habéis encontrado con este conejo. Eso quiere decir que sois unas personas curiosas y el ser curioso también es muy bueno. A veces aprendes cosas realmente interesantes. Lo malo es cuando ves algo tan curioso que roza la absurdidad y encima te empeñas en querer ir a verlo. Y eso es lo que me pasó.

Marchábamos ya de Italia poniendo fin a nuestra ruta por la Toscana y teníamos pensado pasar unos días por Francia, concretamente en la Provenza. Podíamos haber ido vía Génova y seguir por la costa hasta cruzar la frontera que hubiera sido la ruta más adecuada, pero no… Fuimos a través de Turín y después descendimos al sur por carreteras comarcales, mucho más lentas pero con un recorrido más bonito, eso sí. Pero mi intención no era disfrutar de una ruta paisajista. Mi intención era llegar hasta la localidad de Artesina en plenas montañas de Piamonte, más concretamente en Colleto Fava, una zona de esquí famosa en Italia pero que en pleno verano es como visitar Benidorm en el mes de febrero. Sin comentarios…

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Foto de Gelitin

Pero yo tenía una meta concreta. Quería ver a Hase, el conejo rosa gigante del que os hablaba antes (traducido del alemán, hase=liebre). Hase es el nombre que le pusieron al conejo sus creadores Gelitin, un grupo de artistas vieneses con un gusto por el arte un poco estrambótico. Sólo hace falta pasarse por su página web para darse cuenta de ello… Si alguna expresión artística me puede parecer extraña, las de este grupo vienés sería el claro ejemplo de cuales son. Tras ver algunas de sus obras estoy convencido que la imaginación del hombre para crear “arte” no tiene límites.

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Foto de Gelitin

En un principio ver a Hase no es plato de buen gusto. Es un conejo rosa de 60 metros de largo y con los intestino saliéndose de su tripa (para las obras que tienen, demasiado moderado diría yo). Pero al menos es curioso ¿no? Te puedes subir a él y descansar en un lugar privilegiado rodeado de naturaleza. A mí al ver las imágenes por Internet me recordó a Gulliver, aquél capitán que aparece en una de sus aventuras maniatado por numerosos hombrecillos. Pero, ¿Que hace allí este conejo? Los artistas lo colocaron en este lugar en el año 2005 y la obra consiste en que la gente disfrute de él y pueda ir a verlo hasta el año 2025, fecha en la que estimaron que la naturaleza misma le hará desaparecer de forma natural ya que está creado íntegramente con materiales biodegradables. ¿Y por qué quería ir a verlo? Pues porque pasábamos cerca de allí y sobre todo porque soy muy friki… demasiado friki diría yo…

Artesina. Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Antes de llegar ya me estaba arrepintiendo. Lo que pensaba que serían un par de horas, entre unas cosas y otras resultó que ese tiempo ya lo dedicamos solamente en encontrar Artesina, la localidad que se encuentra a pies de las pistas de esquí donde se ubica el muñeco. Lo que nos encontramos fueron muchos hoteles en obras y prácticamente a nadie por la calle. Sólo vimos a una pareja de personas mayores que venían de darse una vuelta por el campo y a los cuales les preguntamos por el conejo rosa gigante. Su mirada rara y gestos incrédulos que nos dedicaron hicieron que me avergonzara de mis peculiares gustos. Según mi GPS el conejo estaba a unos pocos metros por encima de nosotros, así que dejamos el coche aparcado y nos aventuramos a ascender la montaña hasta que unos pocos metros más arriba y viendo el panorama, Eva decidió dejarme sólo con mi frikada y quedarse en el coche esperándome (recordad que Eva estaba embarazada ya de seis meses y no era plan de subirse una montaña andando).

Yo seguí. Ya que habíamos llegado hasta allí no me iba a ir sin ver el maldito conejo. Ascendí siguiendo el recorrido de un tobogán que en época invernal habilitan para descender la montaña. Cuando por circunstancia del terreno no pude seguir por donde iba crucé un pequeño riachuelo para continuar por el otro lado y seguir mi ascensión a través de una pequeña arbolada siguiendo una pista de esquí en forma de zig zag. La verdad que iba un poco perdido porque no sabía hasta donde tenía que subir, pero tras 30 minutos de ascensión vi la caseta de madera que según las imágenes de satélite estaba cerca del conejo. Tan sólo me quedaban andar unos pocos metros más arriba para encontrarme con… con… eeeh… esto…

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Lo que peor me sentó no fue encontrarme el conejo totalmente descompuesto, sino todo el tiempo perdido en llegar hasta allí. De rosa ya no le quedaba prácticamente nada salvo un poco de la zona de la tripa. Estaba todo roído y para más inri me encontré numerosas arañas andando por entre la paja del muñeco, así que con mi conocida aracnofobia desestimé la posibilidad de subirme a ningún lado.

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Pero aunque no hubiera habido arañas me hubiera dado igual. Desde allí abajo no se llegaba apreciar ni un poco de la figura original.

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

Hase, el conejo rosa de Colleto Fava

En ocho años desde que está colocado este muñeco la naturaleza lo ha borrado prácticamente del mapa. No sabía si lo que tenía al lado era la cabeza o las patas, si la cavidad de la boca era lo que pensaba o no. ¡Qué demonios! ¡No sabía ni tan siquiera si era el conejo!… Pero si… era él, o al menos lo que quedaba de él.

En ese momento pensé de la que me había librado si Eva hubiera llegado hasta aquí arriba. Menos mal que no lo hizo porque era para matarme… Sólo puedo decir que he aprendido dos cosas con esto. Que hay que fijarse en la fecha en la que están tomadas las fotos de satélite de Google maps (o investigar un poquito más sobre el asunto) y la otra es que, si algo me parece absurdo antes de ir, es que muy probablemente me siga pareciendo absurdo cuando lo visite. ¡Ah! Y otra cosa más que he aprendido. Definitivamente no entenderé nunca este tipo de arte.




Víctor del Pozo

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  1. Jajajaja, menudo palizón te pegastes para nada!!! Menos mal que como bien dices no subió Eva pero x lo menos te quitastes la espinita, imagina que no subes y no ves como está, igual habrias vuelto otro día más, está claro que calcularon mal la fecha de caducidad del conejo!!!

    • Pues no se yo si calcularon mal… allí quedan un montón de restos que me imagino que serán los que más tarden en desintegrarse… Eso sí, en el 2025 tendrán que buscar los restos con algún detector porque telita…

    • Jajajajaja… no seas mala! seguro que has leído cosas más raras jajajajaj… Bueno, vale… he de reconocer que poca gente te encontrarás que haya ido a ver esto… 😛

  2. Como mola jajaja viva las frikadas!!
    Eso si, la púa fue encontrártelo en esas condiciones… Eso no mola…
    Yo suelo reconfirmar las cosas frikis para k no me pase algo así…el ir pa’ na’. Porque suelen suponer desvíos de ruta…
    Un saludo.
    Esperemos que la próxima sea mejor recompensada 😉

    • Viva!!!!!

      Ya… el problema es que yo conocía este muñeco desde hacía ya varios años, y sabía la localización aproximada y cuando dije de ir pues tampoco miré mucho. Localicé al muñeco y listo. Fui tonto… porque incluso en la página de estos artistas tienen una foto del 2011 y sale ya casi como lo vi yo. La verdad que puse poco interés en saber como se encontraba ahora…. Pero bueno, me alegro de haber ido porque siempre me hubiera quedado la cosa ahí dentro jejejejeje…

      Esperemos que la próxima no sea igual… porque como sea así no la cuento por vergüenza jejejeje

      • nada nada, tu cuenta xD piensa que siempre habrá algún friki que te entienda jajaja
        Pero seguro que ahora miras con mas detalle 😉
        Estas cosas, como no habla casi nadie de ellas es fácil llegar y llevarse algún chasco…(como que lo hayan desmontando)
        Pero cuando triunfamos…somo la mar de felices 😉

  3. Menos mal que no subí!!!! aunque di contigo las primeras vueltas en busca del Conejo!!!!
    Sin tus frikadas nuestras escapadas no serían igual, al final se me pega y todo.
    Besos.

  4. La verdad que a mi me pasa lo mismo,. siempre voy buscando cosas frikis en los viajes, aunque como en esta ocasión, también te llevas chascos, como la casa de los Simpsons en Las Vegas, que ya no tiene el color original y es simplemente una casa en mitad de un barrio residencial…

    Pobre conejo que mal lo ha tratado el tiempo xD

    • Pero que me dices!!!!!! que estaba la casa de los Simpson en Las Vegas y yo no me enteré???? estuve tres días por allí aburrido de tanto hotel y luminoso pudiendo haber ido a ver la casa de los Simpson?? eso se avisa tío!!!!! Anda que no me hubiera molado ir a verlo… que fui a la casa del principe de Belair en los Ángeles!!!!… con la de los Simpson ya hubiera rematado el viaje…

  5. Esto es el colmo del frikerío!! jajaja Me parto!!! Pero vaya tela llegar y no ver nada!! Me habría dado una rabia!!! Puffff!! Menos mal que Eva no te acompañó! Yo si te acompaño te mato allí mismo! jajajaja

    • jajajaja… estoy convencido que me matas… Pero la zona es muy bonita oye… y natural ahí en medio del monte jajajaja

  6. Me encanta la entrada Victor! Este tipo de frikadas en los viajes molan! Yo haría lo mismo! Aunque pobre conejo, que historia más triste de abandono… se lo comen las arañas!!

    • Ya te digo que molan. también vimos nosotros en Noruega el “huevo errante”… otra expresión artística, aunque a este huevo lo vimos de casualidad. De todas formas es que muchas veces el arte roza y sobrepasa lo friki…

    • Si… menos mal que se la ahorró… porque cuando la dije que quería cambiar la ruta para ir a ver esto ya flipó… como para haber llegado allí arriba y encontrarse con eso jajajaja

  7. En la foto de satélite actual sí que se nota la forma todavía, pero claro, a ras de suelo no luce nada. No sabía que estaría ya tan descompuesto, creía que iba a durar más.
    En fin, tendrás que encajar la anécdota con aquello de “ya no me lo cuentan”. Venga, que seguro que ya te estás riendo de este fail xD. Yo creo que todos somos un poco frikis de lo nuestro en los viajes y hemos tenido chascos históricos.

    ¡Un abrazo!

    • Si… todavía se nota la forma, pero desde arriba. Allí abajo ya ves lo que se ve… nada más que trapos.

      Pues justo por lo que dices acabé subiendo yo… no me podía ir de allí sin verlo.

    • Ya… hubiera estado bien lo de subirme y hacerme algunas fotos… que realmente a lo que vas allí es a hacerte alguna foto chula sobre un conejo rosa gigante… De locos jejejejeje

  8. Buenísimo, muchas gracias por alegrarme la mañana con esta historia. Como ves la pateada que te metiste no fue en balde, mucha gente pasamos un buen rato leyéndolo.
    Pero te digo una cosa, menos mal que como dices hiciste la subida tú sólo, porque si a mi me acompaña mi pareja y nos encontramos eso, te aseguro que a mi me deja peor que al conejo, jajaja.
    Un saludo

    • Jajajaja… muchas gracias a ti por pasarte por el blog. Como dices, mejor que no hubiera subido Eva porque embarazada y todo seguro que me baja de la montaña a collejas jajajaja.

  9. Me acuerdo cuando hace unos años vi por internet esta locura de obra de arte. Siempre había querido visitarlo y este año por fin me había decidido a ir a disfrutar de esta locura.
    Me ha dado mucha pena ver las fotos de lo que queda del monumento y agradezco muchísimo que nos hayas contado tu historia. Sino yo seria otra friki perdida por Francia buscando una liebre rosa en un monte.
    Me suscribo a tu blog, me encantan tus historias.

    Hasta pronto!

    • La verdad que está bien saber como se encuentra una cosa antes de ir a verla… y así no me hubiera pasado lo que me pasó jejeje.

      Un saludo!