En la ruta 55 hacia el glaciar Nigardsbreen

De Lom hasta Aurland, que era el punto final de la ruta de ese día, separaban tan solo 200 kilómetros de carretera. Quién nos iba a decir por la mañana que no cumpliríamos los planes previstos…

Carretera de Sognefjellsvegen; la ruta 55 de Noruega

Ruta 55, Noruega.

En la población de Lom comienza la carretera turística de Sognefjellsvegen (RV55 o ruta 55), la cual se me dio a conocer en una entrada espléndida de nuestro amigo Floren en su blog. Cuando leí sus palabras me cautivaron y le dejé un mensaje diciéndole que tarde o temprano pasaría por aquella carretera. Ese momento que presagiaba iba a ser aquel día, sin preocupación de tiempo y dispuestos a disfrutar de nuestra ruta en coche por Noruega. Diecisiete grados marcaba el termómetro en Lom y poco a poco irían descendiendo según nos adentráramos en la carretera.

Ruta 55, Noruega.

Esta carretera fue abierta en el año 1938 y se trataba de una importante ruta comercial en aquellos años. Hoy en día la ruta 55 es una de las carreteras turísticas más famosas de Noruega y sólo se puede pasar por ella en época veraniega ya que en invierno se cierra por nieve. Atraviesa varios parques nacionales entre los que destaca el de Jotunheimen, con la montaña más grande del norte de Europa, la llamada Galdhopiggen con 2469 metros de altura. Paisajes de leyendas nórdicas donde podría haber cabida para trolls y gigantes.

Ruta 55, Noruega.

El camino comienza entre frondosos valles donde hizimos nuestra primera parada en el mirador Vegasjelet. No había prácticamente tráfico y teníamos más probabilidades de cruzarnos con ovejas que con coches. Continuamos avanzando por la carretera y poco a poco el paisaje fue cambiando convirtiéndose en un lugar frío y desolado. Desaparecieron los árboles y las montañas empezaban a estar mucho más accesibles. No parecían tan altas, por lo que nosotros teníamos que estar muy próximos a Fantesteinen, el paso de montaña más elevado de Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Nos fue inevitable parar aquí y disfrutar del lugar, de los 5 grados que hacía afuera y de un paisaje que tiene que rozar en similitud con lo que podría ser el fin del mundo.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

La nieve aún perduraba en la cima de las montañas y dudo que se deshiciera en todo el año. Daba la sensación de no haber pisado el hombre alguna de las tierras que nos rodeaba. Los lagos glaciares salpican el terreno y el viento nos azotaba con fuerza. Era un lugar increíble.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

David y Patricia decidieron hacer un hito de piedras al que le llamamos “come piedras” por una historia que empezamos a desvariar referente a los trolls. Llevaríamos el nombre de “come piedras” en la boca todo el viaje a partir de ese momento.

Estos hitos se ven por todas partes y la gente los pone para que se cumplan sus deseos. Lo sorprendente es que se respetan todos y no os podéis imaginar la cantidad de ellos que había por toda Noruega, algunos sorprendentemente altos.

Ruta 55, Noruega.

Hacía un frío del copón y nos metimos en el coche para continuar por la carretera que ahora se había convertido en ondulada. No tardamos en pararnos de nuevo en otro aparcamiento donde vimos un autobús plagado de escolares. Estábamos en Mefjellet, una zona para disfrutar de un paseo entre la naturaleza virgen de Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Había marcado con señales una ruta para hacer andando de 2,4 km de distancia rodeando toda la zona. El punto de partida se situaba en una escultura cuadrada (un cubo de piedra abierto) del escultor Knut Wold, y proseguía bordeando los lagos hasta llegar al mismo punto. Yo solo bajé hasta uno de los lagos y me quedé un rato allí, me remangué y bebí agua muy fresca y buena, aunque no quise abusar puesto que no es lo mismo beber de un lago que de un río.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Nos quedamos un buen rato allí hasta que se fue el autobús. Algún escolar rezagado en el baño se dio un buen susto cuando a David se le ocurrió gritar “Come on! The bus do not stop!”. Pitando del baño salió el chaval y no pudimos aguantarnos la risa.

El viento que nos seguía en todo el recorrido era frío y nos resguardamos entre los paneles informativos del lugar. Aquí habían dejado dos postales superpuestas que nos llamaron la atención. En una de ellas se veía un huevo gigante en medio de un campo y en la otra aparecían decenas de banderas de oración tibetanas dispuestas en fila sobre mástiles. No sabíamos muy bien que hacían allí esas dos postales, pero repasando el paisaje cercano, en lo alto de un camino vi la silueta del mismo huevo fotografiado en la postal.

Ruta 55, Noruega.

Fuimos hacia allí con el coche y nos encontramos a un hombre clavando las mismas banderas en círculo. Vino hacia nosotros y empezamos a hablar, pero la verdad que lo único que le entendimos es que era un artista y estaba llevando al huevo, que le bautizó errante, por diferentes paisajes del mundo para fotografiarlo. Nos dio dos postales para que nos las quedáramos y podernos meter en su web, http://www.unserhaus-ce.de/. Finalmente le pedimos que si nos podíamos hacer alguna foto dentro del huevo y sin ningún problema accedió.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Continuamos conduciendo por la ruta 55 de Noruega descendiendo de este paisaje lunar hacia valles que poco a poco iban cogiendo calidez hasta el pueblo de Fortun donde nos apeamos junto al río para comer algo. Todos estos pueblos pequeños que nos encontrábamos por Noruega estaban cortados por el mismo patrón, una calle principal, una iglesia blanca de madera y casas esparcidas por todo el campo alrededor.

Ruta 55, Noruega.

Glaciar de Jostedal; brazo Nigardsbreen

Continuamos hasta el pueblo de Gaupne bordeando ya uno de los brazos del fiordo de los sueños. En este pueblo teníamos que coger el desvío para ir hacia el parque nacional de Jostedalsbreen, lugar donde se encuentra el mayor glaciar de Europa continental llamado también Jostedal. Lo que pretendíamos ver era Nigardsbreen, uno de los brazos de hielo que desciende de este gran glaciar y que es de fácil acceso.

Ruta 55, Noruega.

Siguiendo la carretera llegamos hasta una barrera en la que teníamos que pagar para continuar, pero allí no había nadie y solo pudimos ver unos sobres y un buzón. En principio abrimos nosotros la barrera y tiramos hacia adelante, pero la conciencia pudo más con nosotros y sobre todo por la multa que ponían si te pillaban que no habías pagado el peaje. Nos volvimos de nuevo y tras predecir un poco el sistema de pago, introdujimos 30 koronas en un sobre que depositamos en el buzón. Parte de ese sobre lo cortamos para dejarlo en el parabrisas y justificar nuestro pago. Llegamos al final de la carretera donde se encuentra el parking y al fondo pudimos ver por primera vez un glaciar.

Ruta 55, Noruega.

Parecía pequeño y había bastante roca descubierta entre el lago y él. El cambio climático poco a poco irá acabando con el hielo, retrocediéndolo cada año más y más. Un cartel informativo nos indica el estado del hielo en varios años atrás y la verdad que asusta la rapidez con la que retrocede.

Ruta 55, Noruega.

Nuestra intención era llegar hasta él y vimos que se podía hacer de dos maneras. Un hombre esperaba en el lago con su barca para llevar a quien quisiera por unas 40 koronas, pero realmente no te deja en el borde sino que te deja a mitad de camino. Nosotros preferimos ir de la otra manera, andando por la ladera de la montaña la cual se encuentra habilitada para ir cómodamente. La inmensidad del paisaje confunde y aunque parezca que el glaciar esté al lado, se le tiene que dedicar algo más de una hora al paseo.

Siempre me había llamado la atención en fotografías de iceberg o glaciares el color azul intenso que se apreciaba en el hielo. Ahora frente al Nigardsbreen, lo estaba viendo claro. En la parte izquierda se veía el hielo sucio, pero a la derecha tenía un color azul increíblemente bonito que según nos acercábamos lo íbamos apreciando mejor.

Ruta 55, Noruega.

Literalmente estábamos flipando y ansiosos por alcanzar el hielo. Cada metro que avanzábamos, el glaciar se hacía más y más grande y nosotros nos sentíamos cada vez más vulnerables. Pudimos ver en lo alto del glaciar como grupos de excursionistas andaban sobre el hielo, pero desde esa distancia simplemente parecían puntos negros en un mar de hielo. Ya estábamos muy cerca pero teníamos que atravesar un puente para salvar el río de agua que sale desde el interior de la mole helada. El paisaje que estábamos observando puedo decir que es de los más fascinantes que he visto en mi vida.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Tras cruzar el puente ya solo nos quedaba un pequeño tramo para llegar y tocarlo, y cuando estuvimos junto a él simplemente me quedé sin palabras. Las paredes me sacaban tres o cuatro cuerpos, pero en otras partes se elevaba mucho más alto. No quiero imaginarme como puede ser uno de los grandes glaciares… pero solo viendo este ya estaba intimidado.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

El lado derecho del glaciar se veía agrietado, con varias partes enormes de hielo caídas y otras a punto de caerse. Donde estábamos parecía algo más rígido y justo al lado se habría una pequeña cueva con luz natural azul. La tentación nos pudo y nos metimos un par de metros e incluso los más osados como David y Eva se adentraron hasta salir casi por otra grieta. Evidentemente esto no es nada recomendable, ya que no se sabe en qué momento puede ceder el hielo, pero bueno… una y no más.

Ruta 55, Noruega.

Ruta 55, Noruega.

Nos entretuvimos un montón de tiempo allí hasta que se nos echó la tarde encima y todavía teníamos que volver al coche. En el aparcamiento ya solo quedaba nuestro coche y un autocar con matrícula española y estuvimos un rato charlando con el conductor. Recorrimos la misma carretera en sentido contrario y retomamos la ruta 55 sin saber si nos iba a dar tiempo a llegar a Aurland. Pasamos el pueblo de Sogndal y decidimos ir buscando algún camping. En esta ocasión nos quedamos por 500 koronas en un bungalow del camping Lem´s. Unas vistas tremendas, un salón con chimenea, dos habitaciones, baño completo… y camas elásticas donde estuvimos haciendo el ganso un buen rato jejeje… (cosa que no se me dá nada bien… veréis, veréis… jejeje).

Es curioso lo de las camas elásticas en Noruega. Todo el mundo tenía una en su jardín.

Aprovechamos que era pronto y Eva y yo nos fuimos a Sogndal para hacer compra y David y Patricia empezaron a echar leña en la chimenea para caldear la cabaña. El día de hoy había sido increíble y sentado en la terraza me puse a repasar las fotos. Desde luego el paisaje que habíamos visto este día no se podía reflejar igualmente en una foto o en un video.

Mañana nos iríamos a coger nuestro primer ferry para atravesar el fiordo de los sueños y pondríamos rumbo a Bergen. Esa noche refrescó más de la cuenta y el cielo empezó a llenarse de nubes. Va a ser verdad eso de que en Bergen llueve 300 días al año…

Victor del Pozo

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22 Responses to En la ruta 55 hacia el glaciar Nigardsbreen

  1. Alar says:

    Uola Victor!!!!
    Lo primero decirte que he empezado a ojear tu blog y esta muy muy BIEN!!
    Lo segundo reconocerte que entro para daros un consejo, si me lo permitis…TENED CUIDADO con el tema de meterse debajo de los GLACIARES, jejeje, y os lo digo porque mi chico y yo tuvimos un susto bastante serio en Noruega por querer pasarnos de lo permitido, ya se lo que tienta estar ahí debajo y esas fotos con ese color del hielo, pero en serio MUCHO CUIDADO!!!
    Un saludo y seguir disfrutando!!!
    PD. Yo tuve muy buen tiempo en Bergen, así que no siempre hace malo jajajaja…

  2. Helena says:

    ¡Uf! Me has dejado sin palabras con esas fotos del glaciar. Yo, que no he visto ninguno, tiene que ser precioso…
    Saludos

  3. Alar says:

    Uola Victor!!!
    De nuevo MUCHAS GRACIAS, por pasarte por mi blog, y más aún por los consejos, que viendo lo completito que es el tuyo ya podía aprender algo, no? jajajaja…
    Cuando vuelva de mis clases de inglés miro lo de suscribirme y demás temas!!!
    Un saludo!!!!!!

  4. Isabel says:

    Wuola Victor!

    Que chulada el glaciar, pero ya te digo yo que NO me hubiera metido. Lo de beber agua del lago tampoco, la última vez que bebi agua de alta montaña estuve una semana de baja con una gastroenteritis de caballo… claro que yo soy una pupas…

  5. fmanega says:

    Vaya peazo fotos, figura. Me alegra que disfrutarais del Nigardsbreen, a mi me fascino. Como veo que te ha gustado esto de los glaciares, para la proxima te recomiendo el Vatnajökull, en Islandia. Con ese si que ibas a alucinar, y mas si te das una vuelta en moto de nieve por alli arriba.

  6. eva h says:

    hasta Javi está enganchado viendo las impresionantes fotos y vídeos de éste viaje que habéis hecho tan maravilloso, k envidia, k suerte habéis tenido de conocer éstos parajes tan impresionantes. Besosx4

  7. Victor says:

    Hola tocayo !!

    Lo del glaciar simplemente espectacular !! Oye, que Noruega tiene muy buena pinta, pero lo de ir en coche, yo fijo que me pierdo, casi que mejor en tren.
    Nada tío, que lo de la cama elástica se ve que no es lo tuyo, jeje
    Ahora vienen dos findes intensos, primero en Labastida con la kedada -otro finde que te vamos a echar de menos- y el siguiente escapada a Dusseldorf, Colonia y Aquisgrán.
    Un abrazo y recuerdos para Eva.

  8. M.C. says:

    Menudas fotazas!! si ya de por sí impresiona por las fotos, no me extraña que te sintieras como te sentiste al verlo en directo!! Nunca había imaginado q ver un glacial pudiera ser interesante… Pero hala, ya me has creado una necesidad: yo también tengo que ir a ver uno!!! Me lo apunto para un posible viaje!
    Saludos

  9. Iker says:

    Hola Víctor! Me remito alo que ya te han dicho el glaciar simplemente impresionante. Yo creo que hicistéis bien en ir hasta el Glaciar. lo de meteros… que narices! es un día, cuándo iba a ser la próxima vez que veas un glaciar?? pues eso, yo me habría metido seguro, eso si, con un poco de cuidado.

    Lo de beber agua del lago… lo que no mata engorda no?? jaja. Bueno, está bien tener un estómago de hierro. Mi novia y yo cada vez que viajamos tenemos que coger agua de botella, tiene un miedo irrefrenable al agua que no salga de su grifo. Estamos recién llegados de Galicia (quizá algún día yo tb me aventure a escribir un blog…) y nada, ni siendo Galicia con sus puras aguas decidió probarla. Ya sabes, el miedo a la pirrilera es superior a sus fuerzas ;P

    Bueno, que me estoy enrrollando demasiado. Una vez más genial tu blog.

    Solo por curiosidad: Vistéis Auroras boreales?? es más, se ven auroras por esa zona y en esta época??

    y una última cosita, pensando en hacer el viaje a Noruega en el próximo noviembre, qué tal las carreteras?? Tienes la experiencia de que te hayan cortado alguna carretera por mala climatología por la zona??

    Saludos! Iker

  10. Blai says:

    Hola Victor, por fin saco tiempo para ponerme al día con tu viaje a Noruega!

    Qué pasada de carretera la 55. Cada vez me doy más cuenta que el viaje que se puede hacer por Noruega en tren, es otro totalmente diferente al que se puede hacer en coche… Tiene que ser genial tener la libertad de parar en medio de estos paisajes tan extravagantes!
    Y que pasada lo del glaciar, nosotros estuvimos a punto de redefinir el itinerario y tirar hacia arrbia para visitar el de Briksdal, pero finalmente desistimos por la dificultad que había para llegar en transporte público.

    Qué gracia la cama elástica! Que divertido! hehe

    Un abrazo Victor!

  11. Pingback: Noruega | Pearltrees

  12. Mayte says:

    Me encanta esta etapa, me estoy replandeando mi intinerario

    • Víctor says:

      Hay unas pedazo de rutas en coche por Noruega alucinantes… Esta es una de ellas y fue de las que más me gustaron. Depende en que época del año vayas puede que esté cerrada la carretera. Si es en invierno, seguro que si…

  13. Mayte says:

    Hola VIctor, estoy preparando la ruta de Domingo a Domingo……..quiero hacer lo que tu, nosotros aterrizamos en Torp desde alli iremos haca el Púpito,……….y ya todo hacia arriba, Bergen carretras tiristicas,el glaciar,el fiordo de los sueños y el Gerianger

    Despues de leer muchos post de los viajeros esta ruta era larga e inviable en 8 días, pero claro todo el mundo paraba para hacer mnis cruceros por los fiordos

    Vosotros fuistes 8 días o 6 dias????…….y por lo que veo no hicistes ningun mini crucero,……..me lo recomiendas???

    • Víctor says:

      Buenas Mayte. Nosotros dedicamos al recorrido unos 7 días. El único “crucero” que hicimos fue un ferry que cogimos para cruzar el fiordo de los sueños jejejeje.. Nada del otro mundo, pero es que este viaje era para ir en coche. Nosotros ni miramos los cruceros. Quizás para ver alguna cascada si esté bien… pero tampoco creo que veas mucho más de lo que vas a ver con el coche. Además, creo que la gente que hace los cruceros se pierde mucho paisaje de esa zona. Con el coche tienes infinidad de posibilidades para perderte y descubrir paisajes increibles.

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