Qué ver en Arequipa en un día

La estación de autobuses de Puno no es muy grande. Más que una estación, parece un típico mercado de barrio con sus puestos y dependientes gritando a diestro y siniestro su producto “¡¡Arequipa, Arequipa, Arequipa!!” Ese era el nuestro. Teníamos varias opciones de compañías, pero el que antes salía hacia Arequipa era la compañía Julsa con un billete por 15 soles y que saldría en poco más de una hora. El tiempo perfecto para comprarnos algo de picar y esperar un ratito hasta que saliera el autobús. Cuando salimos de Puno apenas íbamos montadas 5 personas, pero en la siguiente parada se completó el autobús hasta más no poder. La gente viajaba con maletas, bolsas, mochilas y hasta la típica manta enrollada al cuerpo con todos los bártulos detrás. Realmente el viaje fue muy incómodo porque íbamos en los primeros asientos y mis piernas no cabían en el poco espacio que había (tipo avión de Ryanair), además de que la puerta que accedía al conductor no se cerraba y continuamente estaba dando golpes y entrando corriente.

Finalmente llegamos a Arequipa bien entrada la noche y en la estación de autobuses cogimos un taxi para que nos llevara al centro. El taxista muy amable nos recomendó no andar mucho por la calle a esas horas, cosa que nos intranquilizó un poco pese a que no parecía insegura la zona, pero sí que es cierto que no había ni un alma por la calle y dos turistas con mochila a esas horas parecía que estuviéramos pidiendo a gritos que nos atracaran. Así que el taxista nos acercó hasta la puerta del hostal Portal La Merced a escasos metros de la Plaza de Armas, y tras preguntar el precio (15€ la habitación doble) y ver la habitación decidimos quedarnos allí. Se trataba de un edificio grande con un patio central rodeado por todas las habitaciones y en el que dispondríamos de baño completo en la habitación, WiFi, cocina y todas las comodidades que necesitábamos. Para mí era perfecto y asequible.

Qué ver en Arequipa.

A esas horas el día no daba para mucho más y nos fuimos a acostar para patearnos la ciudad desde temprano al día siguiente.

Qué ver en Arequipa en un día

Arequipa la verdad que me sorprendió para bien. Es cierto que me la esperaba con más “glamour”, idea que me hice por cosas que leí sobre una ciudad que estaba llena de palacetes y tenía un centro histórico Patrimonio de la Humanidad, pero andando por ella como anduvimos todo el día nos dimos cuenta que esas casas señoriales están muy dispersas y que el resto de la ciudad no pasa de ser una más con una configuración urbanística en cuadras que resulta ser muy práctica y cómoda para andar y orientarse.

Qué ver en Arequipa.

Qué ver en Arequipa; Plaza de Armas de Arequipa

Nosotros comenzamos el paseo por la Plaza de Armas que para mi gusto fue la más bonita que vimos en todo el viaje. A esas horas se encontraba repleta de palomas y de niños jugando con ellas y personas mayores dándolas de comer. Hay tantas palomas, que la plaza de Armas de Arequipa no sería la misma sin ellas. Paseando por ella, y con el día tan soleado como el que tuvimos, los edificios y soportales que la rodean resaltaban con fuerza su blanco impoluto del material del que estaban construidos. La piedra volcánica llamada “sillar”.

Qué ver en Arequipa. Plaza de Armas de Arequipa

Pero sin duda, el edificio más llamativo de la plaza a la vez que impresionante, es la Basílica Catedral de Arequipa que domina el lado norte de la plaza. Además de por su inmensidad, destaca también por los dos arcos de entrada en ambos laterales y por dos campanarios dispuestos simétricamente en la fachada principal. La figura de la imponente catedral es bonita de verdad. Cabe decir que lo que vemos hoy en día no tiene nada que ver a lo que se construyó cuando fue fundada la ciudad, allá por el año 1540. Esta es una zona bastante sísmica y los terremotos han dejado huella. Pero tras sufrir numerosos de ellos, fue finalmente un incendio provocado en 1844 el que destruyó la antigua catedral por completo y dio paso a esta nueva construcción de estilo Neoclásico.

Qué ver en Arequipa. Plaza de Armas de Arequipa

Qué ver en Arequipa. Catedral de Arequipa

Qué ver en Arequipa; monasterio de Santa Catalina

Muy cerquita de la Plaza de Armas, en apenas dos cuadras al norte, se encuentra el complejo del Monasterio de Santa Catalina de Siena, sin duda alguna, el principal foco turístico de Arequipa y un sitio al que hay que ver en Arequipa indiscutiblemente.

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

La visita durará unas 2 horas aproximadamente y la entrada cuesta 35 Soles. El horario es de 9:00h – 16:00h (salida del monasterio a las 17:00h). También se puede realizar una visita nocturna los martes y jueves de 19:00h – 21:00h (consulta información actualizada en su web)

Al igual que la catedral y muchos edificios de la ciudad, el monasterio fue construido casi en su totalidad con piedra volcánica, pero lo que la hace una visita verdaderamente interesante es su construcción en forma de ciudadela. Su interior es perfecto para perderse. Miles de metros cuadrados en los que nos cruzaremos con claustros bellísimos, coquetas calles, numerosas casas y una enorme pinacoteca con más de 400 obras, la mayoría de ellas de la escuela cusqueña.

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

La influencia española salta a la vista en el nombre de sus pequeñas calles, como la calle Córdoba o Sevilla decoradas con colores blancos y rojos que te transporta mentalmente a típicos barrios andaluces.

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Se trata de una pequeña ciudad dentro de la ciudad de Arequipa donde se ubican cerca de 80 pequeñas viviendas que hace años sirvieron de hogar a las religiosas que profesaron en la Orden Dominica la cual pertenece el monasterio.

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

El monasterio de Santa Catalina fue fundado en 1579 y su primera inquilina fue Doña María de Guzmán, viuda de Diego Hernández de Guzmán, que se convirtió en la primera priora del monasterio a la que la siguieron otras como la beata Sor Ana de los Ángeles Monteagudo, famosa por ser la primera mujer beata arequipeña y realizadora supuestamente de algunos milagros. Desde 1970 el monasterio se encuentra abierto al público aunque no en su totalidad, puesto que hoy en día algunas monjas viven todavía en clausura en una zona reservada del convento.

Qué ver en Arequipa. Monasterio de Santa Catalina de Siena

Qué ver en Arequipa; mirador de Yanahuara

Salimos del monasterio de Santa Catalina y nos pusimos a andar hacia el norte de la ciudad. Atravesamos el río Chili por el puente Grau y continuamos hasta el centro del distrito de Yanahuara. El camino hasta aquí se hace con las vistas del imponente volcán Misti que se eleva a más de 5.800 metros, pero desde luego las mejores vistas del volcán y de la ciudad de Arequipa las tenemos desde el mirador de Yanahuara al que llegamos tras unos 30 minutos andando.

Qué ver en Arequipa. Volcán Misti

Atravesando el puente Grau con las impresionantes vistas del volcán Misti

Junto al mirador se encuentra la iglesia de San Juan Bautista que tiene una portada adornada hasta la saciedad, una de las mejores muestras del arte mestizo que existen en la ciudad y a la que no pudimos entrar en ese momento por estar cerrada.

Pero si la gente viene hasta esta parte de la ciudad es sobre todo para pasear junto a la arcada que compone el mirador de Yanahuara, en cuyos arcos se pueden leer leyendas en verso del glorioso pasado de Arequipa y observar casi entera la “ciudad blanca” a los pies del imponente volcán.

Qué ver en Arequipa. Yanahuara

Qué ver en Arequipa. Mirador de Yanahuara

Qué ver en Arequipa; iglesia de la Compañía de Jesús.

La tarde la dedicamos a recorrer el lado opuesto de la ciudad, y si por la mañana fuimos hacia el norte, ahora partiríamos desde la Plaza de Armas hacia el sur. Justo al lado de la plaza existe uno de los lugares más bonitos de Arequipa. La Iglesia de la Compañía de Jesús. La belleza de su portada resalta de manera sublime en aquella esquina de la calle y es realmente aquí donde nació ese arte barroco andino o arte mestizo que caracteriza a muchas de las fachadas arequipeñas incluyendo también la de la anterior iglesia que vimos en Yanahuara. Es su minucioso tallado en la roca del sillar la que le confiere un aspecto exquisito y armonioso repleto de rosetas, medallones y adornos florales.

Qué ver en Arequipa. Iglesia de la Compañia de Jesús

Su interior no es que me pareciera espectacular, más bien normalito, pero lo que si me gustó mucho fueron los claustros adjuntos en el lateral de la iglesia. Se acceden a ellos desde la misma calle, cosa que me sorprendió porque incluso en su interior nos encontramos con tiendas, pero lo que me encantó del lugar fue el tono ceniza de la iglesia y del claustro, sobre todo porque no te esperas encontrarte con un lugar así paseando tranquilamente por la calle. Las arquerías del claustro, al igual que la portada de la iglesia, están ornamentadas con objetos vegetales y esos adornos continúan cayendo por los cuatro costados de las columnas rectangulares. La zona es tranquila y apenas pasa gente y merece mucho la pena detenerse un poco para observar los detalles.

Qué ver en Arequipa. Compañia de Jesús

Qué ver en Arequipa. Compañía de Jesús

Qué ver en Arequipa; pasear por la parte menos famosa

Salimos de los claustros por el lado opuesto en dirección sur y nos adentramos por las calles de una Arequipa que rebosaba de gente comerciante y de alboroto en cada esquina. Era una ciudad totalmente distinta a lo que pudimos ver por la mañana, y a mi gusto mucho más atractiva. Se veía la Arequipa del día a día, con gente de un lado a otro incesantemente y un tráfico continuo y caótico por las estrechas y descuidadas calles. En cierto modo me recordó un poco a la caótica ciudad de Delhi, siempre guardando las distancias y no tan desorganizada, pero con un cierto parecido en cuanto a aglomeración de gente y vida en la calle.

Qué ver en Arequipa. Calles de Arequipa

De esquina a esquina las calles estaban llenas de tiendas y vendedores especializados en temáticas distintas. Calles enteras con tiendas de repuestos de coches, otras con productos de cocina, alguna con diversos talleres pequeños de costura, zapatería y así en cada esquina que doblábamos.

Qué ver en Arequipa. Calles de Arequipa

Con tanto comercio no era de extrañar encontrarnos con algún mercado más grande, y finalmente topamos con el mercado de San Camilo que lleva abierto la nada desdeñable cifra de 130 años, lo que le hace ser el mercado más antiguo de Arequipa y que a esas horas, pese a ser relativamente tarde, rebosaba vida tanto dentro como por fuera. Aprovechamos el paseo y nos tomamos unos jugos y compramos unas aceitunas que acabaron por destrozarme la tripa, eso sí… ¡¡estaban buenísimas!!

Qué ver en Arequipa. Mercado de San Camilo

Qué ver en Arequipa. Mercado de San Camilo

Finalmente empleamos las últimas horas del día para dirigirnos de nuevo al centro y disfrutar de la ciudad en penumbras. Paseamos por los alrededores de la Plaza de Armas cuyos suelos y edificios se fundían en uno bajo las tenues luces de las farolas. El color blanco de los edificios se tornó a ocre oscuro y poco a poco la actividad de las calles fue disminuyendo.

Qué ver en Arequipa. Basílica Catedral de Arequipa

Basílica Catedral de Arequipa

No así en la plaza de Armas que, aunque con algo menos de gente que por la mañana, seguía igual de activa y vibrante. Nosotros aprovechamos para sentarnos un rato en un banco frente al Tuturutu, la peculiar estatuilla de bronce de un pregonero que se sitúa en lo alto de la fuente central de la plaza y que ha sido testigo de grandes acontecimientos en la ciudad desde el siglo XVII.

Qué ver en Arequipa. Plaza de Armas de Arequipa

En primer plano Eva, detrás la fuente con la estatua del Tuturutu y al fono la Catedral de Arequipa.

Allí nos comimos unos trozos de sandía que habíamos comprado en el mercado y dejamos pasar el tiempo observando los quehaceres de la gente, como los típicos limpiadores de zapatos que parecen salir de debajo de las piedras.

Qué ver en Arequipa. Limpiadores de zapatos en Arequipa

Ese medio día habíamos tanteado unas cuantas agencias para hacer una excursión al cañón del Colca y a última hora de la noche decidimos contratarla con una de ellas. Saldríamos a la mañana siguiente para hacer noche en la pequeña localidad de Chivay y ver los famosos cóndores a primera hora del segundo día. Ya os comentaré en el siguiente relato como nos fue, pero en este día que habíamos dedicado íntegramente a conocer un poco la ciudad de Arequipa ya no daba para mucho más.

Nos recogimos en el hostal para cenar algo tranquilamente en la cocina y relajarnos un poco viendo las fotos tras una merecida ducha. Como he dicho al principio, la ciudad de Arequipa no fue lo que me esperaba, pero sin duda alguna no me defraudó. En ciertas partes de la ciudad me sentí como si paseara por algún barrio de algún pueblo andaluz, al igual que me gustó mucho poder ver el famoso arte mestizo en las portadas de las iglesias y en algunas fachadas de edificios, pero me gustó mucho también por ver la Arequipa más destartalada, la del día a día y sin tanto glamour. Seguro que nos hemos dejado muchas cosas que hay que ver en Arequipa, como el museo de santuarios andinos (que lo teníamos justo en frente del hostal) donde se guarda la famosa momia Juanita que encontraron en el interior del cráter del cercano volcán Ampato, pero nosotros decidimos ese día pasear y pasear como habitualmente hacemos en los viajes y en ciudades que tan solo vamos a estar poco más de un día. Haciéndolo así nos llevamos una mejor sensación de la ciudad y nos da la impresión de haber aprovechado más el día. Tiempo habrá de volver a Perú y sobre todo, en este viaje, de ver más momias.

Víctor del Pozo

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19 Responses to Qué ver en Arequipa en un día

  1. Por lo que comentas y las fotos, a mi la verdad que Arequipa me ha llegado, esos barrios de estilo andaluz-árabe, son algo peculiar, está claro la reminiscencia de la que beben, pero siempre es singular sentirse como en casa a tantos kilómetros de distancia.

    De esta cita lo peor, el inicio, esos autobuses terroríficos me ha tocado sufrirlos en más de un viaje, pero que le vamos a hacer, son los daños colaterales que tenemos que soportar por ver el mundo desde más arriba 😛

    Saludotes!

    • Víctor del Pozo says:

      Joder… en ese autobús acabe con las rodillas bien jodidas. Siempre tengo que estirarlas de vez en cuando y no sabía ya ni como ponerme… Pero seguiremos viajando así y como sea!

  2. Carol says:

    Me han gustado mucho el relato y las fotos. Me ha sorprendido el interior del Monasterio de Santa Catalina de Siena, con sus casas y sus callejuelas, curioso lugar. No es la idea que tengo de un monasterio. Me ha llamado la atención Arequipa en general y su parte “destartalada”. El mercado debe ser interesante, la foto de la carne es tremenda, ahí a pelo, sin frío ni nada xD

    ¡Saludos!

    • Víctor del Pozo says:

      Sin duda el monasterio es de lo mejorcito de la ciudad y como he dicho una visita obligatoria.

      No se como estaría la carne, pero las aceiutunas que me tomé me dejaron fina la tripa… ;P

  3. Babyboom says:

    Hicisteis bien en no visitar la momia Juanita, yo estuve toda la noche sin dormir del impacto, qué yuyu, jejejeje. Veo que el Monasterio de Santa Catalina a la luz del día no es tan siniestro como por la noche, a mí me pasó igual que a tí, que esperaba mucho de Arequipa y me llevé un chasco, eso sí, es una maravilla pasear por sus calles. No sabía que la estatua de la Plaza de Armas se llamara tuturutu, jejejeje. Un abrazo!!! 😉

    • Víctor del Pozo says:

      Pues a la momia estuve apuntito de entrar a verla, pero al final entre unas cosas y otras lo fuimos dejando y no entramos… Al monasterio si me hubiera gustado hacer la visita nocturna. Con lo que soy yo seguro que veo a algún fantasma vestido de monja jejeje..

      Realmente no me llevé ningún chasco con la ciudad, simplemente que me la esperaba más señorial, pero la ciudad me encantó.

  4. Helena says:

    Pues a mí la momia Juanita fue de lo que más me gustó de la ciudad. Lo tienen muy bien organizado con un documental previo y visita guiada.
    A veces cuando se va con expectativas muy altas parece que te llevas un chasco al llegar al sitio… Yo no sabía nada de la ciudad y me pareció bonita, sobre todo desde Yanahuara.
    Un saludo 😉

    • Víctor del Pozo says:

      Lo de la momia lo dejaremos para cuando vuelva… pero como ya habíamos visto momias y aún veríamos más en Nazca… pues decidimos no entrar…

  5. Isabel says:

    A mi Arequipa me pareció bonita, sin mucha pretensiones, pero un lugar agradable en el que pasar un par de días. Qué diferente que se ve el convento de día, no da tanto yu-yu ^^

    • Víctor del Pozo says:

      Me imagino perdiéndome entre las calles del convento a oscuras y metiéndome por las casas… y el velatorio… con esos cuadros de monjas muertas… pufff jejejejeje…

  6. Calíope VyV says:

    Hola! he flipado con la foto esa que parece una calle de mi pueblo, qué curioso! A mí que no he estado en Perú ni sé mucho de Arequipa sí me ha parecido bonita a través de tus fotos. El volcán impresionante, preciosas las fotos. Un saludito viajero 🙂

    • Víctor del Pozo says:

      Pues las vistas del volcán es de lo mejor de la ciudad. Sorprende verlo allí al lado y te da que pensar lo tonto que es el ser humano en hacer una ciudad allí… pero bueno.

  7. Una entrada muy curiosa. Cada día me gusta más Perú. Saludos!!!

    • Víctor del Pozo says:

      Y no creo que vosotros tardéis en ir. Yo te seguí los pasos en el Transmongoliano y ahora os toca a vosotros seguir los mio a Perú jejeje… Que por ganas no sea!

  8. Fran Soler says:

    Víctor, a mi me ha sorprendido mucho la ciudad, la verdad. Se ve que hay muchas cosas que ver allí y las vistas del volcán son espectaculares. Como siempre un 10 a tu relato, que me ha transportado a Arequipa por unos minutos!!! Abrazos

  9. Pingback: El mejor policía de Perú en Arequipa | Mi patria son mis zapatos

  10. A mi Arequipa me gustó pero tal y como te pasó a ti me esperaba un poco más. Me fui con la idea de lo que más me había gustado era el Monasterio de Santa Catalina, que me parece imprescindible y con la momia Juanita (la verdad es que a mi me gustó la experiencia y sobre todo la guía que nos tocó que fue fantástica). Pero tambien tuve mis malos rollos en Arequipa (como no, menudo viaje de mal rollo me di), y eso tambien condiciona. A nosotros tambien nos comentaron lo de no pasear por la calle por la noche y también te digo que cuando llegamos por la mañana daba muy mala impresión (teníamos la sensación de que nos iban a atracar en cualquier momento). Pero bueno todo esto lo contaré en mi siguiente entrada.

    un saludo.

  11. Giuliana Manrique says:

    Víctor me encantan los relatos de tus aventuras, hoy me la pasé leyendo la mayoría, la próxima vez que visites Arequipa pasa por el convento de la Recoleta, que esta cerca de Yanahuara, y vete a almorzar a alguna “picanteria” típica, y paseas por Cayma, y visitas el mirador de Carmen Alto, y tal vez tengas tiempo de ir al cañón de Cotahuasi, te felicito otra vez por tus relatos,
    Saludos
    Giuliana

    • Víctor says:

      Buenas Giuliana! Me apunto estos lugares que me dices, aunque la próxima vez que vuelva a Perú seguramente tire hacia el norte en vez de hacia el sur. Pero te agradezco las recomendaciones!

      Un saludo!

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