Las líneas de Nazca; sobrevuelo y a pie de campo

Viajar por Perú es hacerlo a través de un crisol de culturas. Antes de que llegaran los españoles, Perú fue tierra de numerosas civilizaciones tan notables como la Inca, la Paracas o la Nazca, por poner tres de las más importantes que existieron. Todas destacaron por ciertas habilidades y muchas de ellas encierran misterios que aún hoy no sabemos explicar. Hoy voy a hablaros de las famosas líneas de Nazca, supuestamente creadas por la cultura Nazca pero que quizá ellos sólo continuaron una costumbre de culturas mucho más ancestrales.

Las líneas de Nazca. La Pampa de Nazca

Las líneas de Nazca eran un lugar clave en mi viaje a Perú y por ello, tras llegar a Nazca a primera hora, buscamos un hotel para quedarnos una noche, aunque finalmente acabamos quedándonos dos. Mucha gente viene hasta aquí para sobrevolar las líneas de Nazca y sale pitando hacia su siguiente destino. Pero yo quería disfrutar bien de uno de los lugares que más ansiaba ver desde hacía años, sentir que estaba en uno de los emplazamientos más enigmáticos del planeta, en la ciudad que da acceso a las milenarias líneas de Nazca. Quería permanecer un par de días para sobrevolarlas y también para ver las líneas de Nazca a pie de campo.

Líneas de Nazca ¿Qué significan?

Si yo supiera el significado de las líneas de Nazca seguramente tendría un artículo dedicado en la Wikipedia y me hubiera llamado Iker Jiménez para entrevistarme en su nave del misterio, pero ese no es el caso. Ni yo ni nadie sabe a ciencia cierto lo que significan las líneas de Nazca, ni se sabe lo que representan, ni tampoco quiénes las hicieron. Incluso se duda de cómo se hicieron.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no sólo existen geoglifos en este desierto junto a Nazca, sino que hay muchos más repartidos por la costa e interior de Perú como los de Palpa (un poco más al norte de Nazca), en Paracas e incluso cerca de Lima en el valle del río Chillón. Por eso lo que más me llama la atención de este tema es que sean precisamente estas líneas de Nazca las que se hayan hecho mundialmente famosas habiendo desterrado casi en el olvido el resto de geoglifos existentes, siendo algunos de ellos más sorprendentes, misteriosos e incluso más antiguos, hasta miles de años más, siempre teniendo en cuenta que la datación que se estima de las líneas de Nazca sigue siendo una hipótesis.

Lás líneas de Nazca

Aquí se pueden ver claramente dos muñecotes dibujados en la arena. Exactamente no se en que parte del recorrido las vi, incluso no tenía ni idea de que tenía esta foto. Este tipo de dibujos es a los que me refiero, de forma antropomorfa, aunque estos son mucho más pequeños de los que me refiero.

Quizá el no hablar tanto de las “otras líneas” sea por sus figuras antropomorfas tan difícil de explicar, más aún que las famosas líneas de Nazca, creadas incluso a través de agujeros en la tierra en vez de con simples trazos. Personajes que parecen invocar a un mundo más allá de lo conocido, posibles Dioses de una cultura extinta representados en los cerros de uno de los desiertos más secos del mundo. Pero esas “otras líneas” no son de fácil acceso. Las típicas agencias turísticas del país no las mencionan ni suelen tener algún paquete turístico para visitarlas, aunque poco a poco van saliendo algunas agencias que te lo ofrecen con un vuelo más extenso. Pero ahora me voy a centrar en las más famosas, las que todo el mundo visitamos cuando llegamos a esta parte del Perú, las que se sitúan justo al norte de la ciudad de Nazca en la Pampa de San José y que son igualmente de enigmáticas. Las líneas de Nazca.

Foto satélite de las líneas de Nazca

Foto satélite de las líneas de Nazca. Pinchar en la foto para acceder al mapa en google maps

De ellas se ha dicho de todo. Que son caminos celestiales que marcan la dirección a lugares sagrados, o que las crearon para tener localizadas pozas de agua subterránea para el cultivo. También se ha dicho que hicieron estos dibujos para homenajear a los Dioses en ciertos rituales, cosa nada descabellada. Pero teniendo en cuenta que todas las civilizaciones habidas en la historia siempre han tenido un culto especial por el más allá y relacionaban a sus Dioses con el cielo y la naturaleza, la teoría que quizá más peso tenga de todas fue la que interpretaron los alemanes Max Uhle y María Reiche refiriéndose a las líneas de Nazca como un calendario y el mayor mapa astronómico jamás creado. Y digo quizá porque tampoco se ha podido demostrar a ciencia cierta que sea así.

Las líneas de Nazca

Se cree que estas líneas fueron trazadas entre los años 500 a.C y el 500 d.C, pero tampoco se puede asegurar fielmente ya que no existe modo alguno de comprobarlo con seguridad (las referencias que se tienen son por algunos utensilios que se han encontrado junto a las líneas).

La primera referencia escrita que se tienen de ellas es del historiador Pedro Cieza de León que las mencionó en su crónica del Perú la cual cito a continuación.

“Portodos estos valles y por los que se han pasado va de luengo elhermoso y gran camino de los ingas, y por algunas partes delos arenales se ven señales para que atinen el camino que hande llevar.

*Extracto de “La Crónica del Perú

Pero ni mucho menos Cieza de León cayó en la cuenta de las numerosas figuras que allí había y no sería hasta principios del siglo XX cuando los propios pilotos de aviones sobrevolaron las líneas de Nazca y se percataron de que esas líneas tenían algo más, que eran perfectas líneas rectas y que otras muchas formaban figuras de animales bien visibles desde el aire. Fue a partir de ese momento cuando personalidades como Toribio Mejía, Paul Kosok o la ya mencionada María Reiche mostraron su interés en las líneas de Nazca hasta convertirlas incluso en una obsesión, una inquietud por descubrir sus misterios y desvelar el porqué de esas inmensas figuras en este desierto.

Las líneas de Nazca

Pero lo que más sorprende de estas líneas cuando las ves por primera vez no es ya la perfección de sus trazos en los dibujos, que es espectacular, sino las dimensiones de estos y los cientos de líneas rectas sin aparente sentido que hay distribuidas a lo largo de toda la Pampa. Esto último sí que me resultó extraño, porque no os podéis hacer a la idea de la cantidad de líneas que hay. Pero para explicarlo, mejor será que os subáis con nosotros a una avioneta, aunque sea sólo a través de estas líneas…

Sobrevolar las líneas de Nazca

Como había dicho al principio de estas líneas, acabábamos de llegar de una (perdonarme la expresión) mierda de viaje en autobús desde Arequipa que se me hizo interminable, y nada más llegar a la estación nos empezaron a avasallar con numerosas ofertas de paquetes turísticos. Tras buscar un hotel y dejar las cosas fuimos de nuevo a la zona de la estación de autobuses que es donde se concentran muchas de las agencias turísticas y tras preguntar en varias, y por referencias de otras personas, nos decantamos por la empresa Aeroparacas con la que negociamos arduamente el precio de 65€ por persona para sobrevolar las líneas de Nazca durante unos 40 minutos el desierto de Nazca.

Las líneas de Nazca

Todavía a primera hora de la mañana el cielo mantenía una espesa neblina que hacía peligrar el vuelo sobre las líneas de Nazca, pero solo existía ese miedo en nuestras cabezas, pues el empleado de Aeroparacas estaba convencido de que esa niebla desaparecería en un par de horas como mucho. Y no falló. Cuando montamos en su coche para ir hacía el aeropuerto ya no había señales de esa niebla y en el cielo brillaba un sol radiante que comenzaba a quemar la tierra.

El aeropuerto de Nazca no es grande. Es más bien un pequeño aeródromo para pequeñas avionetas pero que tiene un trajín de ir y venir de turistas increíble. A cada momento escuchábamos los motores de un avión que despegaba o aterrizaba y eso hacía que nuestros nervios se pusieran a flor de piel.

Las líneas de Nazca. Aeropuerto de Nazca

En el aeródromo pagamos una tasa de 8€ y ya estábamos listos para volar cuando nos lo dijeran. Mientras tanto, tocaba quedarse en la sala de espera viendo un documental de las líneas de Nazca que en un ratito veríamos en directo. Estaba nervioso, lo reconozco… pero ansioso a la vez, y por fin llegó nuestro turno.

Volamos en una avioneta de cuatro pasajeros (más los dos pilotos) y nuestros compañeros de vuelo fueron dos españoles expatriados que trabajaban en la embajada española de Lima. Nosotros nos pusimos en las plazas traseras y cuando aquella avioneta comenzó a acelerar por la pista me recorrió una emoción por el cuerpo difícil de explicar. Estaba a punto de cumplir uno de mis sueños. ¿Estáis preparados para sobrevolar las líneas de Nazca?

Preparados para volar sobre las líneas de Nazca

Según comenzamos a ascender, la visión de la ciudad de Nazca y su campo de cultivo me recordaron a las orillas del Nilo, un oasis verde en medio de un páramo inmenso quemado por el Sol. La inmensidad del desierto se habría ante nuestros ojos más allá de donde alcanzábamos ver y en menos de dos minutos comenzamos a darnos cuenta de lo enigmáticas que son las líneas de Nazca.

Muchas, decenas, incluso me atrevería a decir centenares de líneas que comenzamos a ver sin ton ni son a lo largo y ancho del desierto que teníamos bajo nuestros pies. Cortas, largas, estrechas y anchas. Líneas de todo tipo que se entrecruzaban sin un sentido aparente, sin una dirección exacta y que las más grandes que veíamos habían sido catalogadas por el escritor suizo Erich von Däniken como pistas de aterrizaje para naves extraterrestres (y se quedó tan ancho). ¿Qué son las líneas de Nazca? No lo sabemos. Dicen que pueden ser caminos, pero yo no lo creo. Comienzan y acaban sin más en cualquier sitio, incluso algunas atraviesan montañas enteras. Para mí el verdadero misterio de esta Pampa proviene de estas líneas. Las que rayan indiscriminadamente esta tierra inerte y que dudo se encuentre algún día el significado de su existencia.

A continuación os describo las figuras que vimos, con dos fotos iguales y retocada una de ellas por si os cuesta verlo.

Las líneas de Nazca; la ballena

Continuamos sobrevolando las líneas de Nazca y al poco tiempo vimos nuestra primera figura. Mide 60 metros y es una ballena, o al menos así la han catalogado.

Las líneas de Nazca. La ballena

Lo que sí está claro es que parece un cetáceo y con su ojo en espiral parece querer hipnotizarnos. De su cabeza emerge una especie de cuerno y de la panza salen otras dos protuberancias que parecen dos aletas, pero si nos fijamos un poco más nos damos cuenta que esas dos “aletas” forman parte de otras de las tantas líneas que hay en el desierto, como la sorprendente línea gruesa formando un ángulo recto que atraviesa el cuerpo de la ballena.

Las líneas de Nazca. La ballena

Las líneas de Nazca; figuras geométricas

Un poco más adelante volvemos a ver esas autopistas de arena. Son figuras en forma de trapecio y triángulos que sorprenden por su magnitud y sus perfectas líneas rectas incluso atravesando grandes desniveles.

Las líneas de Nazca

Las líneas de Nazca

En esta zona aparecen solo tres o cuatro, muy marcadas y cerca entre ellas, pero a lo largo de este desierto se pueden ver más como estas líneas, como he dicho antes, sin un sentido aparente.

Las líneas de Nazca; el astronauta

Sin duda, el Astronauta es la figura más sorprendente de todas las que se encuentran en la Pampa de San José. Mucho más antiguo que todos los demás y más enigmático si cabe por su forma antropomórfica.

Las líneas de Nazca. El astronauta

Lo curioso de esta figura, al igual que otras de características similares que hay en otras partes de este desierto, es que está creada en la ladera de una montaña, por lo que su forma podía verse desde el suelo. No se sabe exactamente el porqué, pero parece que fue destinado a ser visto por la civilización que lo construyó. Sus ojos redondos y su saludo con el brazo derecho es cuanto menos inquietante, capaz de poner los pelos de punta cuando se ve por primera vez.

Las líneas de Nazca. El astronauta

Las líneas de Nazca; el mono

Sobrevolamos unos cuantos kilómetros más al norte y comenzamos a divisar infinidad de líneas. Aquí se acumulan muchas en un aparente desorden, entrecruzándose y formando dibujos abstractos, pero entre estas líneas hay figuras sorprendentes como la del mono de unas dimensiones que alcanzan los 100 metros de longitud.

Las líneas de Nazca. El mono

Era una de las figuras que más deseaba ver y que me costó hacerlo. El piloto nos decía, -“justo debajo a mano derecha tenemos la figura del mono”-. Pero no conseguía centrarla. Veía varias líneas, algunas creadas por el paso del agua en alguna época, pero del mono no distinguía nada. Era como intentar ver una de esas láminas en tres dimensiones. Enfoqué un poco más la vista y entonces vi la enorme cola enroscada y a partir de ella, la gran figura del mono se hizo visible por completo.

Las líneas de Nazca. El mono

Impresionante, enigmática. Su estrecho cuerpo y las extremidades parecían estar en movimiento. De su cola se ramificaba otra línea más estrecha y recta hacía abajo que se juntaba con unas series de líneas que no sabría interpretar. Quizá ese “segundo rabo” representara su aparato reproductor y viendo las siguientes figuras llegué a la conclusión de que podría ser así.

Las atrofiadas manos tenían nueve dedos, cinco en la izquierda y cuatro en la derecha, característica que se repite en varias figuras del desierto y que aún no se sabe el porqué de esa amputación.

Las líneas de Nazca; el perro

Mientras sobrevolábamos el mono por el lado derecho, en el margen izquierdo aparecía la figura de un raquítico perro.

Las líneas de Nazca. El perro

Este se encuentra en posición de alerta, igual que un gato cuando está a punto de atacar, con las patas rectas y rabo empinado. Al igual que en el mono, otra especie de rabo sale hacia abajo… ¿Su aparato reproductor?

Las líneas de Nazca. El perro

Las líneas de Nazca; el colibrí

Nos asomamos ahora a un cerro cercano y allí apareció el enorme colibrí de Nazca. Este no nos costó verlo y al momento pudimos identificar un perfecto colibrí de pico espada parado en el vuelo recogiendo néctar. Es sin duda una de las líneas de Nazca más sorprendente.

Las líneas de Nazca. El colibrí

Su tamaño de 100 metros de longitud con pico incluido y su aparente soledad en el cerro le hacen ser una de las figuras más fácil de localizar.

Las líneas de Nazca. El colibrí

Las líneas de Nazca. El colibrí

Las líneas de Nazca; la araña

Muy cerquita del colibrí podemos ver también varias figuras. La primera que vemos es la gigantesca araña de unos 50 metros que se asemeja a la llamada Ricinulei que habita en América del Sur.

Las líneas de Nazca. La araña

Sus ocho patas, su cabeza y su cuerpo. Todo tiene una perfecta proporción. Posiblemente sea el dibujo que mejor esté hecho (pese a que se encuentra rodeada de numerosas rodaduras de coches). De su pata trasera derecha sale de nuevo una extensión como pudimos ver en el mono y el perro. Si como se dice, se trata de la araña Ricinulei, cabe destacar que su aparato reproductor se sitúa justo en ese punto, al final de la pata trasera derecha, y más sorprendente es todavía cuando el aparato reproductor de esta araña solo puede ser visto con un microscopio ¿Cómo entonces lo sabían? No lo sé, pero de lo que no cabe duda es que quienes lo hicieron sabían muy bien lo que hacían y viendo los tres dibujos (mono, perro y araña) se ve claro que querían representar exactamente eso, el aparato reproductor (al menos eso es lo que pienso yo)

Las líneas de Nazca. La araña

Las líneas de Nazca; el cóndor

Junto a la araña y separado por un triángulo aparece el mítico ave de los Andes. Un cóndor de 140 metros de largo y una envergadura de 115 metros y con sus dos patas echadas hacia atrás haciéndonos ver que se encuentra planeando en el desierto de Nazca.

Las líneas de Nazca. El cóndor

Las líneas de Nazca. El cóndor

Las líneas de Nazca; el alcatraz y albatros

Atravesamos en vuelo la carretera Panamericana que a esta altitud se ve como una línea más de color oscuro y llegamos hasta una de las figuras más difíciles de ver al menos para mí. Es el alcatraz, una especie de gaviota que me costaba ver sobre la arena de Nazca.

Las líneas de Nazca. El albatros

Solo divisaba parte de la figura y no conseguía unir las líneas necesarias para verlo por completo. En cambio el albatros creo que lo llegué a localizar. En esta parte del desierto son muchísimas las líneas las que se entrecruzan y es un auténtico lío.

Las líneas de Nazca. El albatros

Las líneas de Nazca; el loro

Un poco más al sur apareció el loro o papagayo, que se diferencia perfectamente pero la verdad que no se me pareció en nada a este animal. Un cuerpo y alas amorfas, una cabeza con el pico abierto y dos enormes ojos que parecen mirarnos. Inquietante cuanto menos.

Las líneas de Nazca. El loro

Las líneas de Nazca. El loro

Las líneas de Nazca; el árbol y las manos

Sobrevolamos de nuevo la Panamericana para acercarnos a las dos últimas figuras que veríamos en este vuelo. Se sitúan junto al mirador que se construyó en la carretera y son un árbol y unas manos de un aparente trol.

Las líneas de Nazca. El árbol y las manos

El árbol aparece representado con una línea gruesa en forma de tronco y varias ramas y raíces distribuidas por los lados, mientras que la otra figura, aparentemente un trol, nos muestra sus dos manos extendidas manteniendo la misma característica que el mono. Cinco dedos en su mano izquierda y cuatro en la derecha.

Las líneas de Nazca. El árbol y las manos

También se puede apreciar un poco la cola de un lagarto, pero este dibujo está cortado por la carretera Panamericana y casi no se aprecia su figura.

Con estas dos figuras habíamos terminado de sobrevolar las líneas de Nazca y he de decir que aunque me hubiera quedado una hora más, mi estómago agradeció que tomáramos tierra en breve porque los movimientos de la avioneta de un lado a otro habían conseguido que se me revolviera las galletas que había desayunado.

Cuando tomamos pista en el pequeño aeropuerto de Nazca y con los pies en tierra firme, la sensación que tuve fue de insatisfacción. Se me había hecho poco lo que había visto. Al fin y al cabo, aunque había sobrevolado las líneas de Nazca en persona, no había visto nada más de lo que antes lo había hecho. En cualquier fotografía podía ver lo mismo. Unas figuras delineadas en un desierto árido. Tenía ganas de ver las líneas de Nazca más de cerca, y tras comentárselo a Eva, decidimos quedarnos una noche más para visitarlas a pie de campo y poder conocer también la antigua casa donde vivió María Reiche, la auténtica protectora de estas líneas.

Las líneas de Nazca de cerca

Evidentemente no pretendía pasar al interior del desierto a ver las líneas de Nazca. Eso está totalmente prohibido al tratarse de una zona arqueológica protegida por el gobierno. Pero hay una posibilidad de ver estas líneas de cerca y esta es yendo hasta el mirador que se encuentra junto a la Panamericana.

Nada más salir del hotel hablamos con un taxista con el que negociamos un precio para que nos acercara hasta dicho mirador y luego a la cercana localidad de San José donde se encuentra la antigua casa y ahora museo de María Reiche.

En el corto recorrido que hay desde Nazca hasta el mirador, nuestro taxista nos fue contando curiosidades de las famosas líneas de Nazca y la enigmática María Reiche. Se ve que hoy en día María Reiche es una mujer querida por todos, aunque su tiempo ha tardado en ser reconocido su trabajo, y gracias a ella podemos decir que la ciudad de Nazca no ha quedado en el mayor de los olvidos en medio de este desierto.

Las líneas de Nazca

En poco más de quince minutos llegamos al mirador de las líneas de Nazca que se encuentra en medio de la Pampa. Una pequeña torre con la altura suficiente para poder ver correctamente las dos figuras que se encuentran al lado. El Árbol y Las Manos. Desde el suelo aún no se podía apreciar nada. Veíamos un inmenso desierto a todos lados y los camiones pasando a toda velocidad junto a nosotros levantando el polvo de la arena que se había acumulado en la carretera.

Mirador de las líneas de Nazca

Cuando empezamos a ascender por las escaleras metálicas tuve la misma sensación que el día anterior antes de comenzar el vuelo. Emoción. Ahora sí que iba a poder ver las líneas de Nazca bien, aunque solo fueran dos de todas las figuras que hay, pero lo que me interesaba era sobretodo ver las propias líneas en sí.

Líneas de Nazca

Estas son las famosas líneas de Nazca. Surcos de no más de 10 – 30 cm de grosor y de anchura variable. Esta pertenece al árbol y la anchura no sería mayor de 40 centímetros.

Según subíamos en altura, el árbol iba tomando su forma y tamaño y a mano izquierda aparecían también las manos del trol. Desde esta posición se puede ver cerca del árbol parte de lo que fue un dibujo de un reptil en el pasado. Un enorme lagarto que hoy en día es atravesado por la Panamericana y sólo se le identifica una pata y la cola.

Las líneas, pese a lo que aparentemente parecen, no son simples trazos creados arrastrando la tierra, sino que se trata de un minucioso trabajo apartando guijarros quemados por el sol y dejando al descubierto una fina línea de brillante arena del desierto de Nazca. Esto me sorprendió mucho y de qué manera. Lo había leído anteriormente pero no me hacía a la idea de cómo era este desierto, al que le hacía más lleno de arena que de piedras, pero que pude comprobar que es justo al revés. Es un desierto cubierto totalmente de pequeñas piedras, con explanadas inmensas y cerros dispersos a todos los lados. Uno de los desiertos más secos del planeta.

Líneas de Nazca

Viendo las líneas de Nazca de cerca es normal que te preguntes… ¿Cómo puede ser posible que tras miles de años las líneas sigan aquí? Pues aunque parezca mentira, eso es lo menos extraño de todo el enigma de las líneas de Nazca. Básicamente por tres motivos comprobados. El primero es porque la arena que allí se concentra tiene un alto nivel de yeso y con el rocío de la noche esta arena se humedece y hace que las piedras se fijen mejor al suelo dificultando que se desplacen.

Las líneas de Nazca

El segundo motivo, también meteorológico, es por la temperatura propia del desierto, que al calentar tanto las piedras del suelo crea una balsa de aire caliente en la superficie y hace que el viento no llegue a tocar el suelo, y aunque realmente lo toque algo, no es lo suficientemente fuerte como para arrastras los guijarros. Esto hace que cualquier marca en el suelo de este desierto quede reflejada durante muchos años, como podemos ver también con las huellas de los todo terreno que anteriormente pasaron por aquí.

Líneas de Nazca

Y la tercera y más importante causa por la que la líneas de Nazca se han mantenido hasta nuestros días es sin duda por la labor incondicional de la alemana María Reiche. Si estas líneas siguen aquí, es sin duda alguna gracias al trabajo de esta mujer.

Las líneas de Nazca. Las manos

Las líneas de Nazca. El árbol

El desierto de Nazca es un paisaje completamente desolador y estando allí presente te puedes hacer una pequeña idea de la dura vida que pudo llevar la madre adoptiva de las líneas de Nazca, la entrañable María Reiche.

María Reiche; la Dama de la Pampa

Con este apelativo, “la Dama”, se la conoce mayormente a María Reiche, la arqueóloga y matemática de origen alemán que dedicó su vida a estudiar las líneas de Nazca y a intentar encontrarlas un significado.

Las líneas de Nazca. María Reiche

María continuó el trabajo de su compañero antropólogo Paul Kosok, el cual llevaba tiempo estudiándolas, pero Reiche destacó sobre todos los demás estudiosos por el incesante trabajo de campo que realizó en las líneas de Nazca durante más de 52 años hasta su muerte en 1998. La llamaban también “la Bruja de la Pampa”, por su aspecto ya decrépito por trabajar en un desierto tan duro como aquél y por su inseparable escoba con la que barría las líneas todas las mañanas.

Las líneas de Nazca. María Reiche

Todas las mañanas salía con un metro en la mano y hacía mediciones de las líneas que encontraba, su profundidad, grosor y longitud, y luego las dibujaba en su cuaderno de notas para estudiarlas detenidamente en su cercana casa de San José a medio camino entre Nazca y Palpa.

Sin duda, María Reiche era una mujer peculiar. La honorable guardiana de las líneas. Hoy una heroína para la gente de Perú y sobre todo de Nazca, aunque no siempre se respetó su trabajo. De hecho, nadie apostaba por ella en un principio. Pensaban que estaba loca y prácticamente no recibía ayuda de nadie por el trabajo realizado sobre las líneas de Nazca, ni siquiera del propio gobierno. Casi no comía y su única obsesión era mantener a salvo las líneas de Nazca que cuidaba día y noche, incluso haciendo guardias en medio de aquél inmenso desierto.

Las líneas de Nazca. El mono

Esta obsesión por las líneas de Nazca y el pensamiento perenne de cuidarlas y encontrarles un significado viene en buena parte dado por una casualidad que ella interpretó como una señal. Lo que vio en algunas de estas figuras como “el mono” o el trol de “las manos” es que estos disponían tan solo de 9 dedos, exactamente los mismos que tenía María, ya que a su llegada a Perú tuvieron que amputarle un dedo de su mano izquierda por un accidente.

Con todos los estudios realizados sobre las líneas de Nazca, Reiche llegó a la conclusión de que podrían tratarse de un calendario astrológico y que quienes lo construyeron lo utilizaban para conocer el cambio de las estaciones y las épocas de cultivo, pero pese a todo, tampoco se ha podido demostrar a ciencia cierta que esto fuera así.

Sin embargo la matemática Reiche sí que nos ha podido aproximar a la verdadera forma en que se realizaron los dibujos de la Pampa. Según Reiche, la enorme araña, el gigantesco cóndor y cualquier dibujo que se ve allí abajo, se realizó primero en maquetas pequeñas y después, con cálculos matemáticos de medición antigua, los representaban exactamente igual y con perfectas proporciones en el suelo del desierto. Quizá esto es lo único en claro, o al menos aparentemente claro, que se sabe de este gran misterio.

Las líneas de Nazca. Museo de María Reiche

Estos son los utensilios que utilizaba María Reiche en sus estudios de las líneas de Nazca.

Nosotros no quisimos pasar la oportunidad de visitar la casa donde vivió María Reiche y nos acercamos con el taxista hasta la cercana localidad de San José. Allí junto a la carretera Panamericana se encuentra el hoy museo de María Reiche donde pudimos ver los planos y anotaciones que hizo esta mujer de todas las líneas de Nazca. También se pueden ver fotografías aéreas que tomó y dibujos que hizo para intentar encontrarles un significado.

Las líneas de Nazca. Museo de María Reiche

La antigua habitación donde dormía y repasaba sus apuntes es hoy un recuerdo de lo que fue, con rollos de papel colgados por las paredes y un camastro viejo.

Las líneas de Nazca. Museo de María Reiche

Que mejor sitio que este para ser enterrada, el lugar donde trabajó año tras año descubriendo y manteniendo lo que hoy es patrimonio de todos, junto a las líneas que tanto quiso. Su recuerdo perdura en el patio exterior de esta casa, en una lápida fría junto a su hermana Renate que la ayudó en sus últimos años de vida. En esta losa se puede leer lo siguiente.

    La Dama de Nasca

    Dra. H C Mult María Reiche Grosse N

    Conservadora honoraria de las lineas de Nasca

    Por su descubrimiento, investigación, divulgación universal de este

    patrimonio cultural de la humanidad

    LAS LINEAS DE NASCA

    Dresden ALEMANIA * 15-5-1903   Lima PERU * 8-6-1998

Las líneas de Nazca. Tumba de María Reiche

En estos dos días había cumplido un sueño y con creces. Perú nos había demostrado una vez más que es una tierra mágica y llena de enigmas. Este de las líneas de Nazca es sin duda el más sorprendente que vimos. Quién sabe si en un futuro encontraremos una “piedra rosseta” que nos desvele el misterio, pero hoy por hoy, nadie atina a explicar la verdad de su origen y creo que tardaremos tiempo en hacerlo. Aunque los lugareños, los descendientes de culturas como los Nazcas, Paracas y más antiguas lo tienen bien claro…

“Hace mucho tiempo, sobre esta Pampa descendieron unos seres que podían volar. Fueron los Viracochas. Los Dioses llegados del este. Unos hombres buenos que trajeron la paz, la concordia y el progreso, y fueron esos dioses los que dibujaron las primeras líneas y figuras. Después, nosotros, los hijos de los Viracochas, seguimos su ejemplo y aprendimos a dibujar en la arena. Ellos lo verán algún día y regresarán…”

Víctor del Pozo

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23 Responses to Las líneas de Nazca; sobrevuelo y a pie de campo

  1. Un artículo muy interesante y sin duda un lugar enigmático!!! he aprendido bastante sobre este lugar, gracias 😉

  2. Fran Soler says:

    Brutal Víctor!! me has dejado sin palabras con tu post!! Espero algún día de disfrutar de esos misteriosos fenómenos!! enhorabuena viajero!! Un abrazo

  3. M.C. says:

    Debe ser sobrecogedor sobrevolar las misteriosas líneas de Nazca! Espero algún día poder hacer lo mismo!
    Un abrazo

    • Víctor del Pozo says:

      Para mi, emocionante y un sueño cumplido. Desde luego recomiendo ver esas lineas y darnos cuentas de su magnitud… Un misterio, la verdad…

  4. Pedazo de publicación!! de mis favoritas.
    Se que te encanta todo lo misterioso y esos días en Nazca tuvieron que ser mágicos para ti. Yo soy otro, recuerdo de pequeño como el Doctor Jimenez del Oso me introdujo en este mundo del misterio.
    Yo también volé con Aeroparacas y era tanto la adrenalina que llevaba que fui el único de los cuatro pasajeros que no vomito al llegar a tierra, jejeje.
    Las fotos son espectaculares y que suerte tuviste en visitar el mirador.
    Creo que ambos hemos cumplido un sueño.

    Un abrazo desde Las Palmas.

    http://siemprejuntosporelmundo.blogspot.com.es

    • Víctor del Pozo says:

      Ese documental de Jimenez del Oso lo he visto varias veces!! jajajaja

      Yo estuvo a nada de tirarme del avión jajaja… pero con respiración profunda se quitaba el mal estar. Menos mal que era ya al final…

  5. Carol says:

    Genial relato, enorme!!! Me ha encantado porque además te lo has currado un montón. Ole!!

    Un gran misterio lo de las líneas de Nazca. He aprendido con tu relato muchas cosas que desconocía, como por ejemplo lo de las amputaciones de los dedos, que me ha llamado mucho la atención. Pero que María Reiche tuviera también nueve dedos es lo que me ha dejado loca del todo. ¿Casualidad? ¿Destino? Lo que está claro es que lo de esta señora es loable sin duda. Dedicó su vida por completo a las líneas, qué pasada!

    El vuelo en avioneta sí que parece ajetreado, sí. Se ve que se ponía muy de lado, ¿no? Una buena experiencia que seguro que valoras más con el paso del tiempo, pero qué mareo.

    ¡Un abrazo!

    • Víctor del Pozo says:

      Yo cuando supe lo del dedo de María Reiche también me quedé pillado… hasta que vi que fue por una simple astilla clavada en el dedo… pobre mujer…

      El vuelo es ajetreado. Para que lo veamos todos por igual, el avión se pone de un lado y del otro continuamente… sales mareado si o si…

  6. Genial crónica, Victor. Me ha encantado y desde luego nada de tochazo. La verdad es que me lo he leido de un tirón.

    Enhorabuena (que recuerdos me trae ahora).

  7. Helena says:

    Pedazo post que te has currado.
    Yo no conozco las líneas, pero vamos, con este relato como si las hubiera visto. Dicen que de la avioneta pocos salen sin marearse… sois unos campeones.
    Y de esta mujer ni había oido hablar, pero vamos, todo una experiencia ver la slíneas así de cerca y recorrer su casa-museo.
    Muy chulo.
    Un saludo 😉

  8. fmanega says:

    Información muy detallada, que me ha servido para interesarme por un lugar al que hasta ahora no le había prestado mucha atención. Ya sabes que lo de resolver misterios no es lo mío, jeje.

    Veo que hay hasta una explicación científica del por qué han llegado hasta ahora, sin ser afectadas ni por la erosión ni por la mano del hombre. Eso me hace pensar que posiblemente la cultura que las creó hiciera lo propio en otros lugares pero irremediablemente se han perdido por estos efectos. No creo que nunca se llegue a desvelar este misterio, de todas formas.

    Muy buen post, enhorabuena.

  9. Artabria says:

    Qué maravilla de post y de lugar. Muy interesante, es muy curioso que todavía no se sepa casi nada de ellas y seguramente así seguirá siendo. Espero sobrevolarlas algún día yo también.

  10. Carlos says:

    Víctor, como siempre, un interesante y completo relato.

    Todos deseamos que algún día se encuentre la explicación a uno de los mayores misterios de la humanidad.

    Mientras tanto me quedo con el sueño de poder ir a visitarlo.

  11. Calíope VyV says:

    Madre mía, que entrada más currada y más interesante. Nazca es un sitio enigmático e inquietante; volar y ver por ejemplo al astronauta mirarte y saludarte debe ser una sensación increíble. Hay sitios mágicos cuyo significado desgraciadamente se nos escapa, es difícil imaginar hace tantos años que hiciesen esos grabados…¿qué son, para qué sirven, cómo los hicieron, a qué responde esas dimensiones….? cientos de misterios por resolver. El dato de los 9 dedos de María Reiche es la guinda del pastel, tela marinera! Una gran apasionada considerada como una loca (esta profesión es difícil de entender). Un día de estos seguro que J.J. Abrams se anima y hace una serie tipo Lost basado en Nazca, el sitio es un marco idoneo para ello, jeme. Un saludo y de verdad que me ha encantado.

  12. bleid says:

    Y tan misterioras, como bien dices
    la verdad que son sorprendentes
    una pregunta, es cierto que es peligroso volar por la zona por el estado de los aviones?? unos amigos tuvieron serios problemas con una de las avionetas y se ve que es muy común
    Un abrazo

  13. Qué pasada!; … ésto es uno de los sueños que tengo aún pendientes de cumplir …
    Por cierto, con lo alto que eres … ¿qué tal en la avioneta?. 🙂

    Un saludo.

  14. Belen says:

    Que relato tan bueno! Que envidia me das que has estado alli y has podido ver este lugar tan enigmatico. Yo no pude ir cuando estuve en Peru, pero lo tengo pendiente. Que increible la historia de esta mujer alemana, no sabia sobre ella, la verdad que hay gente para todo en este mundo. Las fotos son una pasada, muy buenas.

    Un abrazo

  15. M.Teresa says:

    Un completo relato sobre las líneas de Nazca sobre las que poca cosa conocía.
    Perú es una de mis asignaturas pendientes.
    Un abrazo

  16. Babyboom says:

    Coincido contigo en que en Nazca hay mucho más que sobrevolar las líneas, nosotros estuvimos tambien en unos antiguos acueductos pero no nos dio tiempo de visitar el museo de Maria Reiche aunque sinceramente, la foto que has puesto de ella da mucho acojone, jejejeje. Un abrazo y me alegro que hayas podido sobrevolar las líneas!!! 😉

  17. promociones en la cumbre says:

    Que lindo poder hacer el recorrido en avión, si ya las fotos y los videos son impresionantes me imagino lo que se debe sentir poder verlos directamente.

  18. vidal says:

    Amigo Víctor, muy bueno todo lo que muestras y muy interesante, te felicito.
    Me gustaría invitarte a mi sitio, donde tengo un artículo al respecto que sorprende por la lógica del entorno de Nazca y su porqué.
    En el blog de Churruca tienes material muy curioso, que está dando que hablar.
    Saludos.
    Vidal.

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