Qué ver en Jodhpur, la Ciudad Azul

Entre sinuosas curvas y carreteras casi solitarias, fuimos desde Ranakpur hasta Jodhpur, la llamada Ciudad Azul a las puertas del desierto de Thar, llegando a nuestro destino pasadas las 5 de la tarde, lo que nos dejaba dia y medio, suficiente tiempo para las cosas que ver en Jodhpur. Como hicimos en la última ciudad, miramos alojamiento en internet un día antes para no tener que buscar luego allí y de esta manera fuimos directos al hotel Devi Bhawan que está situado a las afueras de la ciudad en una zona muy tranquila. He de decir que lo que hizo decidirnos por este hotel, además del precio de 26€, era la piscina que salía en las fotos, y es que se agradece con esta temperatura tener un sitio para refrescarse. Instalados en la habitación y sin comer aún, nos dirigimos al restaurante para que nos prepararan unos sándwiches de queso con tomate… y con mosca incluida… Bien… es un asco pero un fallo lo puede tener cualquiera. Pero cuando entramos de nuevo a la habitación y pretendimos ducharnos, nos encontramos una caravana de hormigas y bichos alargados, que junto al polvo de todo el cuarto decidimos ir a recepción y usar también la excusa de la mosca para que nos cambiaran de habitación. De esta manera nos pusieron en una un poco mayor y en mejores condiciones por lo que nos dimos por satisfechos. Esa tarde nos quedamos en la piscina un rato antes de que se pusiera el sol. Una cerveza, una tumbona y un agua que parecía un poco turbia… Según nos metimos en el agua pensamos que vendría alguien a poner especias y remover un poco, porque con la temperatura del agua bien se podrían cocer unos macarrones. Estábamos a cuarenta grados en el exterior y ¡no notamos ninguna sensación de frescor al meternos! Al poco tiempo de estar en el agua creo que estaba sudando, pero aunque sea así… la verdad que nadar un poco nos relajó.

Qué ver en Jodhpur

Nos preparamos y salimos a dar una vuelta por la ciudad ya de noche. Con esta oscuridad todos los gatos son pardos y yo no me situaba en ningún momento. Al final de una calle muy ajetreada, el autorickshaw nos dejó en una de las puertas al mercador Sardar. Este lugar se encontraba llenísimo de gente y eso me gustaba. Puestos de todo tipo rodeaban la torre del reloj, una reliquia de la ciudad que lleva aquí desde 1910 dando la hora a sus vecinos, y callejuelas adyacentes te sumergían en un mundo oscuro con decenas de ojos blancos mirándonos. El gran fuerte de Mehrangarh tenía que estar por aquí dominando esta zona en las alturas, pero no se veía nada. Decidimos volver hacia la torre del reloj que será nuestro punto de referencia en esta ciudad y salir del mercado Sardar por la calle Nai Sarak, llena de tiendas y puestos de comida.

Qué ver en Jodhpur

Decidimos esa noche en buscar los típicos recuerdos para los familiares, pero en India no es fácil tropezar por ejemplo con dedales de colección y lo que más abundan son pulseras de miles de colores. En algunos talleres podías ver como las hacían y daban forma parar luego colorearlas una a una. Al final compramos para los niños y yo de momento seguía sin encontrar el dedal para mi madre… Tendría que seguir buscando. Cenamos al final de la calle Nai Sarak, en un local abierto que estaba lleno de gente. Los empleados simpatiquísimos y la comida genial. Eva se cogió una pizza que no picara y picaba y yo me comí una especie de bombas argentinas pero en plan vegetariano, que supuestamente picaba y que a mí me ardía la boca… pufff. Por ese día ya estábamos listos y nos fuimos al hotel. Teníamos todo el día de mañana para ver la ciudad.

Que ver en Jodhpur; el fuerte de Meharangarh

Ese día (11 de Junio 2010) fluimos más por la ciudad de Jodhpur, una ciudad que fue fundada en el año 1459 por el Rajput Rao Jodha de los clan Rathore y tuvo gran auge por encontrarse en la ruta comercial entre Delhi y Gujarat, generándose así importantes riquezas y consiguiendo ser la capital de la región de Marwar. Una ciudad que de momento la conocíamos de noche y la primer impresión fue muy buena.

Un desayuno de tostadas en el hotel y marchando tempranito en un tuk tuk al fuerte Meharangarh. A la luz del día ya si se veía desde la ciudad el imponente fuerte sobre la llamada “montaña de las aves”. No me extraña que sea una de las mayores fortalezas de India. La situación desde luego es inmejorable a más de 100 metros de altura y con paredes que lo elevan 36 metros más. Subiendo por la sinuosa carretera se va haciendo más y más grande y a sus pies piensas que es invulnerable, un cerrojo con paredes de 20 metros de grosor. Parece construido para gigantes.

Qué ver en Jodhpur

Jodha comenzó a construirlo en 1459 y tuvo que desalojar a un ermitaño que vivía en esta misma colina provocando su enfado y el cual hizo pesar sobre el fuerte una maldición que predeciría sequías. Jodha por si acaso tomó medidas y le construyó una casa y un templo al ermitaño cerca de donde vivía antes, pero aun así cada cierto año resultaba una sequía en la ciudad. Finalmente lo que hizo Jodha para quitar el mal fario fue enterrar vivo a un hombre bajo los cimientos del fuerte y ofreció a cambio mantener atendida a su familia por generaciones, tantas que aún hoy sus descendientes viven con ese privilegio.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

La entrada al fuerte cuesta 250 INR y además entra en el precio un audio guía y la libertad de hacer fotos. Empezamos el pesado ascenso hasta la puerta Lohapol, y es que la cuesta es tremenda… Quien se quiera ahorrar esta caminata puede optar por subir en ascensor… y no es coña, tienen uno disponible. Pero es recomendable ir pasando por cada una de sus puertas y observar por ejemplo las marcas de cañonazos que recibió el fuerte al defenderse y ver las vistas de la ciudad con un deslumbrante color azul.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

En la puerta de hierro o Lohapol pueden verse las huellas de las manos que dejaron las viudas del maharajá Man Singh, que se lanzaron a su pira funeraria en el ritual del “sati”. En esta puerta y en muchas de los palacios y fuertes ya vistos, sobresalen unos asombrosos punzones a una altura considerable. La función que tenían estos era evitar que los elefantes pudieran embestirlas y entrar a la fuerza, pero además tampoco es casualidad que las entradas siempre estén en curva, ya que esto complicaría la carrerilla del animal. Vamos… que al igual que ahora se usan tanques, aquí hace años utilizaban elefantes. Cuesta creerlo… Como cambia todo.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Ya estamos dentro y el complejo palaciego empieza a deslumbrar con celosías en fachadas enormes y balcones con detalles cuidados al máximo.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Se pueden ver varios palacios que en su interior albergan piezas tales como armas, cunas reales, asientos para elefantes, trajes y un largo etcétera además de habitaciones como la Takhat Vilas, la sala privada del último maharajá en habitar el fuerte, Singh Takhat, con paredes y cristales de mil colores y unas extravagantes esferas de vidrio que cuelgan del techo al más puro estilo fiebre de sábado noche.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Otras salas no tienen ningún desperdicio como la Moti Mahal que sería el lugar de reunión del maharajá para decidir asuntos de estado o el palacio de las flores con una decoración exótica en oro que servía de esparcimiento para escuchar versos, música o bailar.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Sin duda las vistas desde el fuerte hacia Jodhpur son espectaculares, confundiendo el cielo con la vieja ciudad.

Qué ver en Jodhpur. Fuerte Mehrangarh

Desde aquí también se puede divisar el cenotafio Jaswant Thada que ahora sería nuestro próximo destino al encontrarse cerca.

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur; cenotafio Jaswant Thada

Fuimos andando por la rizada carretera con un sol estremecedor hasta la puerta de entrada del cenotafio. La entrada a Jaswant Thada cuesta 30 INR y 25 INR más por meter la cámara, que en esta ocasión me libré por ocultarla. De un mármol blanco impoluto se levanta este monumento en memoria del Maharajá Jaswant Singh II por orden de su propio hijo. Alrededor se pueden ver más estructuras similares de menor tamaño y un jardín agradable por donde pasear. En el interior del gran cenotafio cuelgan cuadros de anteriores gobernantes en Jodhpur, ya que aquí se encuentra el campo de cremación de todos ellos. Un bonito lugar y sobre todo bonitas vistas al fuerte.

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur; paseando por la ciudad azul.

Un solo tuk tuk nos estaba esperando a la salida pensando que como era el único nos podría sacar más dinero. Después de decirle que nos dejara en la antigua “ciudad azul” nos dio un precio desorbitado… estábamos solos y el cabronazo estaba firme… ¡Ni hizo caso cuando nos íbamos andando! Al final, tuvimos que volver con la cabeza agachada y darle una última oferta aún cara. Nos miró y cedió… ¡¡¡Estamos negociando unos céntimos!!! Esto llega a un punto que es cabezonería nuestra. El recorrido que teníamos que hacer para nada era largo y encima cuesta abajo. En menos de 5 minutos le pagamos sus 80 rupias y nos dejó sumergidos en esta nube azul de casas viejas repintadas.

Se dice que aquí vivían antiguamente gente de la casta Brahmán con ese característico color azul, pero que posteriormente la idea fue copiada y extendiéndose por las demás castas con la creencia de que el color azul ahuyentaba a los mosquitos y mantenía frescas las viviendas. El caso es que todas las casas que veíamos en esos momentos eran azules o tenían decoración de este color. Casas viejas, nuevas, grandes o pequeñas.

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur

No teníamos ninguna visita programada para estos días y no porque no hubiera nada más que ver en Jodhpur, sino porque ya no nos apetecía seguir yendo de un lugar a otro para ver más monumentos. Era la una de la tarde y queríamos integrarnos en la ciudad.

Qué ver en Jodhpur

Sabíamos que la torre del reloj, nuestra referencia en Jodhpur, estaba situada al otro lado del fuerte y con tiempo de sobra nos sumergimos por el entramado de calles pasando templos, fuentes y pequeñas plazoletas donde bifurcaban muchos caminos… “izquierda, derecha… ¡por aquí!” Todo parecía un comercio gigantesco. Locales por todos lados y autorickshaw esquivándose de milagro —Es curioso ver como este transporte cambia de una ciudad a otra y aquí en Jodhpur me resultaban muy cómicos, más alargados y decorados de forma más hortera—.

Qué ver en Jodhpur

La gente nos observaba y saludaba. Unos querían que mirásemos en su tienda, otros solo buscaban una contestación recíproca y los niños unos caramelos o el último trago de Sprit que me quedaba en la botella.

Qué ver en Jodhpur

La suciedad en esta ciudad esta elevada al cuadrado o al cubo, depende de la calle. Llegamos al mercado Sardar y nos paramos a tomar otro refrigerio en un puesto sentados frente a un ventilador.

Qué ver en Jodhpur

De repente y sin darnos cuenta éramos la atracción del lugar y los niños se acercaban y se sentaban con nosotros a tomar algo. No nos decían nada y se pensaban que no les veíamos. Miraba mi móvil y ellos sacaban el suyo. Empiezan a jugar con él y con su cámara nada discreta… más bien diría que ellos son los indiscretos y descarados… ¡sonríe para la foto! ¡Yo también quiero una!

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur

Nos fuimos a comer ya tarde al mismo sitio de las bombas vegetarianas que cenamos el día anterior, pero esta vez había aprendido la lección y pedí pizza. Perdidos por las tiendas colindantes yo seguía buscando el dedal para mi madre con suerte pésima. ¡No me puedo creer que me vaya de India sin llevarla el dedal! Desistimos y tras tomar una cerveza en un “majestuoso” bar de 5 metros cuadrados en la segunda planta de un edificio nos fuimos al hotel a darnos un último baño en la olla que tenían por piscina.

Hoy era día 11 y comenzaba el mundial de fútbol. No suelo perderme ninguna inauguración de un mundial, y esta vez con Shakira menos aún… jejeje. Los empleados del hotel charlaban con nosotros y estaban con la selección española. “Torres” “Villa” “del Bosque” “very good football” “Spain world Champion”… Que dios te oiga le decía… y vaya si los oyó. De momento vi el primer partido entre Sudáfrica y México… ¡Había empezado el camino!

Al día siguiente amanecimos sin despertadores a eso de las 9 de la mañana (12 de Junio 2010) y tras desayunar unas tostadas y darnos un baño en la piscina, caminamos hacia el centro de la ciudad, hoy sin autorickshaw, con nuestras patitas poco a poco y perdiéndonos como es habitual. De camino, un centro comercial anunciaba rebajas y pasamos a ver. Un lugar de venta de todo donde mi búsqueda del dedal seguía frustrada. Al menos se estaba fresquito y pudimos tomarnos algo fresco. Una curiosidad de las tiendas en India es la forma que tienen de darte el producto comprado. Cuando ya has decidido que es lo que te llevas, pasas por caja a pagar y ellos se quedan con el paquete, dándote a ti un recibo o papelito que tienes que enseñar a la salida de la tienda, o como en este caso, ya fuera de ella. Hacemos un trueque, papelito-compra y listo. Curioso.

Qué ver en Jodhpur

Subimos una cuesta, atravesamos una vía ferroviaria y el fuerte Meharangarh no lo veíamos por ningún lado… ya estábamos perdidos de nuevo. Preguntamos y la gente nos hacía un lío donde unos te mandaban hacia allá y otros para acá.  ¡Será posible! ¡Donde quedó aquella época en la que me orientaba en cualquier lado! Pasamos rotondas que por las noches se convierten en el hogar de mucha gente. Se lavaban con el agua de una fuente o simplemente seguían tumbados, mirándonos como si nos hubiéramos perdido… Otra rotonda y un parque con una estatua de algún Maharajá junto a una calle ancha. “Por esta calle se tiene que llegar al centro seguro”. Ya por fin vimos el fuerte y además reflejado en el Gulab Sagar, un lago artificial pequeño donde la contaminación del agua es evidente ante tanta basura.

Qué ver en Jodhpur

Pero a los niños esto de que el agua esté contaminada no parece importarles y arriesgan su vida tirándose desde lo alto y atinando a caer donde haya menos botellas. Nos saludamos mutuamente y se prepararon para pedirme una foto… se arreglan los pelos y estiran las camisetas… ¿Preparados? ¡Va!

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur

Qué ver en Jodhpur

Ya estábamos de nuevo en el casco antiguo y empezamos a preguntar por dónde podía conseguir dedales de recuerdo. ¿Qué es eso de recuerdo? Los únicos dedales que conocen son los que se ponen en los dedos para no pincharse con la aguja.

– “¿Dedales? no… ¡Pulseras, pulseras!”

 – “Que ya tenemos… quiero dedales”

Qué ver en Jodhpur

Preguntando y preguntando fuimos llegando a una zona de la ciudad vieja donde en los locales vendían telas y los dueños estaban con máquinas de coser a pedales. Me da a mí que no iba a ver dedales de estos… Pero Eva tuvo una idea. “¿Por qué no le compras un dedal normal y corriente? Y luego podemos comprar una tira de tela que usan ellos para adornar los saris y pegarla al dedal”. Parecía cutre pero en verdad era una buena idea. Tendría realmente el dedal más típico del lugar jejeje. En una tienda compramos la dichosa armadura para el dedo y en otra elegimos una tira de tela fina con muchos colores. ¡Creo que al final puede quedar hasta bien! Ya no me iba a ir de India sin dedal.

Qué ver en Jodhpur

Pasamos la mañana dando vueltas a la espera de las siete de la tarde para coger el tren destino a Delhi. Comimos en un MacDonalds de un centro comercial con tiendas de marcas reconocidas. Sin duda se ve otra India solo con traspasar una puerta. Nos fuimos hacia el hotel y recogimos las cosas. Esto se acababa y volvíamos al punto de partida.

Qué ver en Jodhpur

La estación de Jodhpur no es nada complicada y rápidamente localizamos el andén. Quemamos allí la última hora esperando al tren y cuando llegó nos metimos en nuestro compartimento. En esta ocasión nos acompañaron una pareja con su recién nacido y su familia entera vinieron a despedirles. A todos se les caía la baba con el churumbel mientras que empleados de la estación les hacían todo el trabajo. Subían las maletas, preparaban las literas, les traían agua ¡y por la noche les hicieron la cama! Aún hoy se ve mucha diferencia entre las clases sociales en India. Entre llanto y pecho pasamos la noche sin descansar mucho. La madre y el padre ni durmieron.

Qué ver en Jodhpur

Victor del Pozo

Quizás te interese...

Tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.

14 Responses to Qué ver en Jodhpur, la Ciudad Azul

  1. Helena says:

    Desde luego, menuda odisea para encontrar un dedal y las vistas desde el fuerte, una pasada.
    Muy chulo el relato, como siempre. Nos dejas con ganas de saber más.
    Un saludo

  2. Isabel says:

    Wuolas!

    Que bien bocadillo con mosca!!! Más alimento, no? XD
    Fuera coñas veo que el tema hotelero en India es algo que hay que mirar con cariño si no te quieres llevar una sorpresa.

    Me ha gustado mucho Jodhpur, seguro que por aquí pasaremos!

    Un beso!

  3. carme says:

    Víctor, me ha parecido muy guapa la india con la que sales en una foto. Lo de sudar en la piscina…qué agobioooo!!!! jajajajaja

  4. btc93 says:

    Pues dicho y hecho! Ya me lo he leído!

    Madre mía qué exquisitez el bocadillo con mosca jajaja! Se me cae la baba solo de oírlo xD

    Por cierto, tela marinera con el dedal. Pero como tu dices, un dedal más típico que el que compraste, no creo que haya en ningún otro lugar de India. El dedal auténtico!

    Y por cierto, me da a mi que ya se olía el final del viaje, verdad… Esa sensación es muy difícil. Por una banda tristeza por finalizar los días en el que TODO es nuevo para uno, y por otra banda, las ganas de poder contar lo vivido y hacer un balance propio. Curioso…

    Por cierto Victor, vais a ir a Balmaseda en septiembre? Si es así, nos vamos a poder conocer… A ver… jeje

    Un abrazo y a seguir así!

  5. eva h says:

    Que impresionante viaje, las fotos son una pasada igual que los vídeos, creo que es una experiencia inolvidable eso de viajar por el mundo conociendo sus costumbres. Ya falta menos para el próximo, buen viaje y traer muchas fotos y relatos. Besos

  6. Santi says:

    Sabes que me encantan las fotos en las webs de viajes, y las tuyas son chulisimas. Lo de la mosca en el sandwich es genial jejeje.

    Un abrazo

  7. Iker says:

    Gran vídeo el de las calles de Jodhpur. Me encanta ver capturado en vídeo el día a día de las ciudades sin tapujos, tal cual son.

    Dos puntos para mí que por fin, he sacado algo de tiempo para leerme el capítulo 8º. Me queda pendiente el 9º, pero todo llegará (si es que así somos los huevones…).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *