Cusco, Cuzco o Qosqo: Capital histórica del Perú

“Cuando vinieron, ellos tenían la biblia y nosotros teníamos la Tierra. Y nos dijeron, ‘cierren los ojos y recen’. Cuando abrimos los ojos, nosotros teníamos la biblia y ellos tenían la Tierra.”

Esta frase del escritor uruguayo Eduardo Galeano define a la perfección lo que pasó en América hace más de 500 años.

Han pasado casi cinco siglos desde que el Perú fue invadido por los españoles. Si, es cierto… La mejor palabra para definir este acto es INVASIÓN, con todas las letras. Ni siquiera se le puede llamar “descubrimiento” a lo que hizo Colón al llegar a la isla de Guanahaní. En mi humilde opinión, lo que les hicieron a los nativos fue un genocidio promovido por la iglesia Católica, o los Reyes Católicos…  que para el caso es lo mismo.

En el caso de Perú, el mal ya estaba hecho, y de lo que se trataba era de conseguir más tierras “profanadas” a las que redireccionar por el “buen camino” del catolicismo, y si alguien se resistía,  la Santa Inquisición se encargaría del resto. Pero sobre todo, más que la religión, a los conquistadores les podía el ansia viva de conseguir todo el oro posible para así enriquecerse cada vez más y más y conseguir el poder de cuanto les rodeaba, ya sean tierras o indígenas utilizados como mano de obra intercambiable. Pero no vamos a entrar en debates de colonizaciones porque podríamos estar aquí largo y tendido. Al fin y al cabo, los Incas también arrebataron estas tierras a quienes vivían en ellas, y como este caso, miles y miles en todo el mundo a lo largo de la historia del hombre “civilizado”.

Cuzco.

Esto hoy en día es solo parte de la historia de la humanidad, y como historia, se estudia en los colegios y solo debe servir para saber la situación actual de cada lugar y no para justificar ningún odio ni ningún comentario absurdo. Dicho así, parece que tuvimos algún problema en Perú con este tema, pero nada más lejos de la realidad. La gente nos trató estupendamente, llamándonos hermanos, regalándonos algunos objetos en sus tiendas de suvenires y hasta los guías cuando explicaban las cosas no decían “los españoles”, sino “los conquistadores”, palabra que encaja mucho mejor en vez de descubridores.

Cuzco.

Pero en todo corral siempre hay una gallina que no pone huevos, y en Cuzco tuvimos un guía en concreto que cada vez que hablaba de la conquista, comenzaba mencionando a los “españoles”, y al decirlo parecía que se refería a que “nosotros” —como españoles que somos— habíamos invadido sus tierras, o al menos eso se podía interpretar en su cara y la forma de contarlo. La verdad que el caso de este guía fue todo un espectáculo escucharle. Literalmente estaba inculcando el odio a los españoles diciendo parrafadas tales como que “no aportaron nada bueno” (cierto es que nadie había pedido a los españoles que aparecieran…), que “los animales que importaron eran animales guarros y que no valían para nada”, como los caballos que “se van cagando por todas partes”… Frases de este calibre hicieron las delicias de aquella excursión, donde además coincidimos en el autobús con una mujer Argentina que le daba la razón en todo y osó involucrarnos en tan “emocionante” conversación… Pero ese fue solo un caso aislado y fácil de olvidar. En otras palabras, y para zanjar este asunto que tan solo ha sido mi humilde opinión sobre este acontecimiento histórico y la percepción que he tenido de los locales hacia nosotros, la gente en general sabe diferenciar la historia de la actualidad, y en todos los sitios nos hemos encontrado cómodos en ese aspecto.

Cuzco.

Recorriendo la ciudad de Cuzco

Nosotros llegamos a la ciudad desde Puerto Maldonado en un avión que aterrizó recién entrada la tarde. No teníamos nada reservado para esa noche, pero me imaginaba que en una ciudad con tanto turismo como Cuzco no tendríamos ningún problema para encontrar un sitio donde dormir. Y no me equivocaba. Al taxista le pedimos que nos dejara en la plaza de armas (que gusto da llegar a un lugar en el que hablan tu propio idioma…) y nada más bajar del taxi nos avasallaron varias personas prometiéndonos alojamientos exquisitos por poco dinero. En un principio pasamos de todos ellos, pero cuando nos empezamos a meter por las calles aledañas a la plaza, una mujer nos ofreció un alojamiento que nos convenció por la ubicación y por el precio. Se trataba del hostal Mirador Hanan Qosqo que se encuentra en la calle Qoricalle, a una cuadra y media de la plaza de armas como dicen allí. La habitación doble con baño y cocina común nos costaba 12 euros la noche. Podría decir que recomendaría este alojamiento, pero por una experiencia que vivimos posteriormente y que ya contaré en su momento, aconsejo no alojarse aquí porque os podéis quedar tirados en la calle en el último momento al no respetaros vuestra reserva.

Cuzco.

Plaza de Armas de Cuzco con la iglesia de la Compañía de Jesús al fondo.

Salimos del hotel para tener un primer contacto con la ciudad. No llevábamos mapa, pero en ese momento tampoco lo necesitábamos. Llegamos a la plaza de armas y desde allí tiramos por una calle al azar hasta que nos encontramos con el mercado central, también llamado de mercado de San Pedro.

Cuzco.

La iglesia de San Pedro junto al mercado de mismo nombre. La noche de ese primer día ya se nos estaba echando encima.

Cuzco.

Entrada al mercado de San Pedro, que aunque era ya tarde, la zona se encontraba muy animada.

Yo siempre pienso que no acabas de ver una ciudad si no pasas antes por su principal mercado, un lugar donde el mosaico de olores hace que puedas ir con los ojos cerrados y saber exactamente lo que se vende en cada puesto, aunque muchos de ellos ya estaban cerrando.

Cuzco.

Era tarde y poco a poco las farolas de las calles se iban encendiendo dejando a Cuzco sumergida en un color de tonalidades sepia. Recorrimos los laterales de la plaza de armas y pasamos junto al antiguo palacio que habitó el Inca Roca y donde actualmente se encuentra el Palacio Arzobispal. En este gran muro superviviente del antiguo palacio Inca se haya la famosa piedra de los 12 ángulos, y por esta misma calle ascendimos hasta el famoso barrio de San Blas.

Cuzco.

Catedral de Cuzco

Cuzco.

Calle Hatun Rumiyoc

Cuzco.

Roca de los 12 ángulos.

No había nada como perderse por aquellas calles solitarias a esas horas. Perfectamente el barrio de San Blas podría pasar por un barrio de algún pueblo andaluz, con balcones llenos de macetas, color blanco y tonos azules, pero con una gran diferencia, y es que los cimientos de estas casas parten de antiguas e históricas edificaciones incas.

Cuzco.

Plaza de San Blas

Al día siguiente, bien tempranito y a plena luz del día, nos dispusimos a recorrer andando buena parte de la ciudad. Comenzamos por donde lo habíamos dejado el día anterior, paseando por el entramado urbanístico del barrio de San Blas. Es sin duda el barrio más bonito y pintoresco de la ciudad, de aspecto tranquilo y ambiente bohemio en cada esquina. Las calles están llenas de galerías de arte, restaurantes y agencias de viaje.

Cuzco.

Cuzco.

Sus calles largas y empinadas son cansadas de recorrer y en ese momento recordamos que estábamos a 3.500 metros de altitud. Pese a que nosotros no hemos tomado ninguna medida de precaución para el mal de altura, no nos hemos sentido mal en ningún momento, aunque he de reconocer que sí que es cierto que nos cansábamos más de lo normal subiendo esas calles… pero nada que no se pueda aguantar.

Cuzco.

Plaza de armas de Cuzco

Cuzco.

Pudimos ver una pequeña procesión en el que la gente transportaba una virgen sacada de la catedral y bailaban por las calles vestidos con trajes típicos.

Ese mismo día compramos el boleto turístico para poder ver algunos de los lugares arqueológicos que rodean la ciudad y los principales asentamientos del Valle Sagrado, pero además, este boleto da acceso a varios museos de la ciudad y aprovechamos para ir al museo de historia regional que se encuentra muy cerca de la plaza de armas, junto a la plaza El Regocijo.

Cuzco.

Patio del museo de historia regional

El museo se aloja en un enorme caserón que en época colonial era la residencia del escritor Inca Garcilaso de la Vega (no confundamos con el poeta español…) y en su interior, además de una exposición de la vida del escritor, hay expuestos numerosos documentos y piezas arqueológicas de toda la historia peruana, pre-inca, inca y colonial, que dan pruebas del mestizaje que hubo entre las distintas culturas.

Cuzco.

A mi la parte que más me gustó del museo fue la dedicada al indígena Tupac Amaru II, el insigne revolucionario que dio el primer paso en la futura emancipación americana. Particularmente me gustó el enorme cuadro donde se le representa en el día de su ejecución en la cercana plaza de armas de Cuzco. Ese día Tupac comenzó viendo como mataban a su mujer y dos hijos, y luego le intentaron descuartizar atando sus extremidades a cuatro caballos y estirándole, momento justo de la representación del cuadro. Finalmente no pudieron matarle de esta manera y acabaron cortándole la cabeza.

Cuzco.

La historia de este revolucionario ha llegado hasta nuestros días convertido en héroe nacional (y continental…). El hombre que se sublevó a la opresión de los conquistadores que les habían robado la libertad y convertido el Perú en un campo de esclavos donde los siervos eran los propios indígenas. Promovido por esta causa y otras económicas, Tupac Amaru luchó con su propio ejército para conseguir acabar con el virreinato español. Pese a ser la rebelión más importante levantada contra los españoles, esta no duró más de dos años, y en 1781 Tupac fue delatado y sometido a la muerte como he mencionado anteriormente, a la vista de todo el pueblo en la plaza de armas de Cuzco, “la plaza de las lágrimas” como comenzaron a llamarla.

Cuzco.

Dibujo de Tupac Amaru II

Habiendo visto en aquel museo esta parte de la historia de Perú, y como admirador que soy de Tupac Amaru, quise acercarme hasta la plaza que lleva su nombre al sur de la ciudad.

La verdad que muy conocida esta plaza no es. Llevábamos ya un rato andando sin ver a ni un solo turista y las calles no estaban tan vistosas como las del centro. La plaza, que tampoco es nada del otro mundo, alberga una estatua ecuestre del líder revolucionario Tupac y una serie de monolitos con varios nombres de otros líderes que lucharon por la independencia del Perú.

Cuzco.

Justo al lado había un supermercado y entramos para pillar un poco de pan y un poco de embutido para hacernos unos bocatas. Cuando estamos de viaje nos gusta mucho hacer esto y comer en algún parque, en esta ocasión, en la plaza de armas mientras esperábamos que saliera nuestro city tour para visitar las ruinas incas que hay por los alrededores de Cuzco. Pero de esto ya hablaré en otro momento.

Lee el artículo del City Tour aquí; City Tour de Cuzco.
Cuzco.

Himno al Cusco en la plaza de Limacpampa

En el City Tour se te va buena parte de la tarde, y en aquella época del año, cuando terminamos, ya era de noche. Pero aún nos daba tiempo de ir a hacer una de las cosas que incluía el boleto turístico. Visitar el Centro Qosqo de artes nativos, la primera agrupación de música y danzas folklóricas del Perú.

En él se pueden ver danzas típicas de distintas provincias del Perú y dedicadas cada una de ellas a alguna actividad como a la agricultura, la guerra o a festividades concretas. Un espectáculo que nos agradó y que puede ser un plan perfecto para una tarde noche en Cuzco.

Cuzco.

Este fue nuestro primer contacto con la ciudad. Aunque a decir verdad, fue casi el único contacto. En Cuzco se dice que hay muchas cosas que ver, y es cierto… pero donde más hay es por los alrededores. Tanto las ruinas incas cercanas, como el valle sagrado o Machu Picchu, pero en la ciudad, con dos días, se puede tener suficiente para ver lo más característico. En siguientes relatos os contaré como nos fue con el city tour en el que visitaríamos entre otros el Koricancha o las impresionantes ruinas de Sacsayhuamán. Y luego… partiremos juntos hacia Machu Picchu. Un lugar legendario que hoy lo podemos observar casi con todos los sentidos. Un lugar maravilloso al que le precede otros tantos lugares a través del Valle Sagrado de los Incas. Pero estos también son capítulos a parte…

Víctor del Pozo

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21 Responses to Cusco, Cuzco o Qosqo: Capital histórica del Perú

  1. Javier says:

    Como siempre Victor, muy buen relato y las fotos de las señoras son espectaculares.
    A nosotros Cuzco nos cautivo, a cualquier hora la ciudad vivía y sus gentes como dices, nos trataron genial.Esta en la lista de nuestras diez ciudades favoritas. También tuvimos la suerte de disfrutar el Corpus Cristi en la ciudad, lo que fue un añadido para la magia que desprende.
    Un saludo
    Javier y Deborah

  2. Beatriz says:

    Qué lindo se ve todo!! Yo todavía no he cruzado el charco, algún día me llegará!! Mientras, paciencia…

  3. Mimaletayyo says:

    Pues muy guay vuestra toma de contacto en Cuzco. A mí fue una de las ciudades que más me gustó. Y también pillamos una celebración en sus calles (creo que era algo a Santa Rosita) Por la zona nos tocó un guía majísimo que sabía mucho y logró trasmitirnos alguno de sus conocimientos.
    Un saludo 😉
    Por cierto, me has dejado con ganas de saber qué os pasó en ese hotel…

  4. Pau says:

    Es una ciudad espectacular, de esas que enamoran. Merece mucho la pena viajar hasta Cusco y conocerla.

  5. Me encantó Cuzco, es una ciudad en la que creo que vale la pena quedarse una temporada. Sobre el tema de la historia, yo pienso igual, la iglesia y los reyes catolicos hicieron mucho daño.
    Por cierto, una de las primeras cosas que visité en Perú fue el mercado central de Cuzco y me encantó! 😀

  6. Vamos que te vieron una cara de conquistador total y ese guía no se fiaba de ti xDDD Como se dice en todos lados cuecen habas, pero que un guía explique de esa forma las cosas es un poco… Más cuando nosotros no tenemos culpa ninguna de lo que hicieran nuestros antepasados, se lamenta, pero la historia es así y no se puede cambiar.

    Muy bonito Cuzco, como dices esas plazas y calles son las típicas de un pueblo blanco andaluz, casi parece que no se ha cambiado de país.

    Saludotes!!!

  7. Artabria says:

    Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo relacionado a la colonización. Dicho esto, a Perú le tengo muchas ganas desde pequeña porque tengo unos primos de Pucallpa y siempre soñaba con ir allá y Machu Pichu es uno de mis sueños viajeros, así que espero poder hacerlo realidad.

  8. Muy buen relato..excelentes fotos.
    Yo estuve en junio de este año y Cuzco me fascino.
    Me senti identificada en tu relato..!!
    saludos, lorena

  9. aquilca says:

    Sin duda un lugar místico, la ciudad del Cusco atrae a muchos turistas por su historia, el clima, y la hospitailidad

  10. bleid says:

    wow
    que buena entrada. Se ve un lugar muy autentico y realmente me apetece conocerlo mas, asi que estare atento a las proximas entradas
    un abrazo

  11. Babyboom says:

    A nosotros algunas personas también nos decían lo de los españoles pero pasábamos un poco de ellos, hubo uno que repetía sin parar que los españoles llegaron y se llevaron todas las piedras, jejejeje. Yo también encuentro indispensable visitar los mercadillos de los lugares que visito, algunos tienen mucho colorido y los olores te ayudan a conocer también lo que te vas a encontrar por ahí, jejeje. Un abrazo. 😉

  12. Granada Hasta en la Sopa says:

    Que buenas fotos…que buenos paisajes, que gran país.
    Brindemos con una cuzqueña fría.

    Saludos

  13. Victor says:

    Buenas a todos!!!

    – Javi: A nosotros nos encantó, pero no creo que esté entre nuesto top ten de ciudades… Aunque todo lo que conlleva estar en Cuzco como Sacsayhuaman o Machu Picchu si que la hace una ciudad especial.

    – Beatriz: Yo la verdad que lo cruce hace tiempo pero para ver Nueva York, pero para ir a Suramerica nunca lo había hecho y estoy deseando repetir!!

    – Helena: Pues la verdad que lo que pasó en ese hotel fue que nos dejó tirados el día de vuelta de Machu Picchu… pero ya lo explicaré mejor en su momento porque esa situación de engañar al turista y sacar más dinero sin ton ni son es de lo que me quiero quejar…

    – Pau: De las que vimos en Perú, junto con Arequipa, esta nos gustó mucho, pero todo dependía de los barrios que visitaras…

    – Isabel: Pues para hacerlo como lo hiciste tu, totalmente por libre el tema del valle sagrado, si que merece la pena quedarse una semana o incluso más… Si que me hubiera gustado hacerlo a mi así, pero el tiempo mandaba…

    – JCDS: Joder.. es que llegaba a ser incómoda la situación en ocasiones… La movida que tuvimos con ese guía y la argentina, coincidió cuando estábamos con Sele y este no se cayó y les contestó jejejeje… para haberlo visto!!

    – Artabria: Joder!!! pues teniendo a familiares allí que mejor momento!!! Nosotros tenemos un amigo peruano… pero vive en Mallorca jejeje… y no es lo mismo.

    – Lorena: Pues anda… yo estaba también a primero de Junio! lo mismo hasta nos cruzamos en alguna calle jejeje.

    – Aquilca: Prácticamente en todas las partes del Perú te encuentras un lugar místico. Eso es una de las cosas que me sorprendió de este viaje.

    – Bleid: Auténtico desde luego que es, y muy patriota. Es una ciudad para perderse y aprender de toda la historia que hay.

    – Babyboom: La historia es historia… Pero bueno… la verdad que lo que hicieron los españoles en su momento, hoy llevaría al colapso al planeta jejejeje…

    – Granada…: Salud!!!!

  14. Fran Soler says:

    Me encanta ese sabor que desprende Cusco o como lo quiera llamar ese guía polémico. Han pasado tantos años de esos hechos que cuesta creer que haya gente con tanto rencor…. A lo que vamos, la ciudad me gusta y los alrededores supongo que más!! Muy buenas impresiones Víctor!! Un abrazo

  15. M.Teresa says:

    Cuzco es uno de los lugares que más me atraen de Perú y tus preciosas fotos confirman el gran atractivo que tiene.
    Nunca en Latinoamérica me he encontrado un guía como el que comentas que manifieste tan claramente su odio hacia los “conquistadores”… debe ser bastante incómodo.

    Un abrazo

  16. Yo recuerdo que hace unos años tuve la oportunidad de ir a Cuzco y Machu Pichu desde Santiago de Chile y al final me arrepentiré de no hacerlo. Bueno espero haya otra oportunidad.

  17. Me quedo con la primera frase-reflexión con la que inicias el artículo Victor!

    Y también con lo que dices que para conocer un lugar debes visitar sus mercados.Opino lo mismo. Tengo muchas ganas de conocer Cuzco (y el resto de Perú obviamente)

    Un abrazo

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  20. Pilar says:

    Qué buena experiencia y qué buen relato! Víctor, gracias por compartir.

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